Seguros

Línea Directa celebra su primer año en Bolsa sin grandes festines

La aseguradora cae un 11% en 2022 y suma un 7% desde su estreno bursátil

Patricia Ayuela, CEO de Linea Directa.
Patricia Ayuela, CEO de Linea Directa.

Hace un año Bankinter repartió el 82,6% de Línea Directa entre sus accionistas, dejando como primer inversor a Jaime Botín, a través de su sociedad Cartival, con un 19,15%, mientras que Bankinter retuvo un 17,4% y Fernando Masaveu, un 4,37% (ahora supera el 5%). El resto cotiza libremente en el mercado.

Un años después, Línea Directa está a punto de cumplir su primer aniversario como empresa cotizada en Bolsa y lo hace con un aprobado. La aseguradora comenzó a cotizar a un precio de 1,318 euros el 29 de abril de 2021 y el viernes cerró en 1,41 euros, lo que supone una subida del 7% en este periodo. La compañía, que marcó máximos históricos en 1,80 euros no lleva una buena evolución en el año ya que pierde un 11%.

En este año como cotizada, ocho casas de análisis han comenzado a seguir al valor formando el consenso de Bloomberg. De ellos, el 50% (cuatro) recomienda comprar mientras que el 37,5% (tres), mantener en cartera, y el 12,5% (uno), vender. En cuanto al precio objetivo, el de consenso está en 1,76 euros, lo que supone un potencial de revalorización del 26,6%. Los más optimistas con la compañía aseguradora son los expertos de Berenberg que tienen la valoración a 12 meses en 2,06 euros.

Los accionistas de Línea Directa percibirán el primer dividendo en efectivo a cuenta de los resultados de 2022. El importe es de 0,020 euros brutos por acción, lo que supone distribuir un total de 21,8 millones de euros entre sus accionistas. El pago se hará efectivo el próximo 8 de junio. No es el primer cupón que reparte la compañía aseguradora. Desde que salió a Bolsa es el quinto pago que realiza, tres de ellos en 2021.

Línea Directa Aseguradora obtuvo un beneficio neto de 24,2 millones de euros en el primer trimestre de 2022, un 18,3% menos que un año antes, debido al impacto de la inflación y al aumento de la siniestralidad a niveles pre-Covid.

La compañía atribuyó este descenso "al impacto que está teniendo en el conjunto del sector el contexto inflacionario, la recuperación de la movilidad y el aumento de la siniestralidad a niveles previos a la pandemia".

Pese a ese escenario, asegura que los resultados del primer trimestre "vuelven a mostrar la elevada capacidad del grupo para generar negocio en un contexto de mercado fuertemente competitivo, condicionado por la presión inflacionaria y unas cifras negativas de venta de automóviles". Los ingresos por primas ascendieron a 232 millones, un 3,5% más que en un año antes, y la cartera aumentó un 4% el número de aseguradoras.

Normas
Entra en El País para participar