Aerolíneas

ALA urge reforzar el control de pasaportes en aeropuertos y medidas anticaos en el espacio aéreo francés

La oferta de asientos para la temporada de verano, de 212 millones, es solo un 0,4% inferior a la de 2019 y se están recuperando los factores de ocupación

Viajeros en la terminal T-4 de Madrid-Barajas el pasado Miércoles Santo.
Viajeros en la terminal T-4 de Madrid-Barajas el pasado Miércoles Santo.

La incertidumbre sigue pesando sobre el transporte aéreo, con el queroseno a doble precio respecto al año pasado, el conflicto en Ucrania sin visos de conclusión cercana o los coletazos del Covid-19, pero parece mayor la necesidad de viajar por parte de los clientes, y de recuperar negocio en lo que toca a las aerolíneas. La oferta programada por el sector en España para esta temporada de verano suma los 212 millones de asientos, frente a los 116 millones del periodo comparable de 2021, y en línea con los 213 millones que las compañías pusieron en el mercado español entre abril y final de octubre de 2019.

La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) cruza esta nota positiva, en lo que toca a la oferta, con la paulatina recuperación del factor de ocupación de los vuelos, que alcanzó ya el 78% en marzo frente a niveles medios del 85% antes de la crisis sanitaria. “La recuperación va a depender de los factores de ocupación, pero la demanda podría acercarse a cifras prepandemia este verano y recuperarse totalmente en 2023”, ha señalado en rueda de prensa el presidente del colectivo de aerolíneas, Javier Gándara.

En este momento crítico para la recuperación de uno de los sectores más castigados por la crisis sanitaria, ALA ha demandado la homogeneización de requisitos de entrada desde terceros países, validándose las pruebas diagnósticas como alternativa a la vacunación y recuperación del covid. La asociación lo cree esencial para atraer turistas desde mercados externos a la UE, como es el británico después del Brexit.

En este sentido, también se ha señalado la urgencia de reforzar las dotaciones policiales en el control de pasaportes de los aeropuertos con mayor densidad de viajeros internacionales. Gándara ha afirmado que 3.000 viajeros perdieron sus vuelos de conexión esta Semana Santa en Madrid-Barajas por las colas en los filtros fronterizos. “El volumen del refuerzo debe ser estimado por las autoridades, pero es indispensable”, ha dicho.

El sector aéreo en España muestra claros síntomas de recuperación tras el bache temporal que supuso la variante ómicron del coronavirus. El número de vuelos operados en la temporada de invierno ha alcanzado el 82% sobre los que llegaron o partieron de España en el invierno de 2018/2019. Y en marzo de este 2022 la cuota de recuperación subía ya al 86%, levantándose desde el 76% de enero por el factor ómicron. En cuanto al volumen de pasajeros, el periodo invernal concluyó con una tasa de recuperación del 72%, que sube al 78% en marzo de este año.

Los datos preliminares de la Semana Santa invitan al optimismo y ya se habla de la vuelta de hasta el 85% de los viajeros en comparación con ese mismo periodo de 2019. Según Gándara, “el mix del tráfico en España, con un 80% doméstico e intraeuropeo, y un 20% de largo radio, hace pensar que este será uno de los primeros países en recuperar los volúmenes de tráfico prepandemia”. Durante su intervención, el representante del sector aéreo en España ha insistido en que las estimaciones de vuelta a la normalidad de Aena, que apuesta por 2025, parecen excesivamente conservadoras.

Cautelas

A pesar del ambiente de moderado optimismo para este verano, desde ALA se teme el comportamiento del control aéreo francés, que en veranos pasados puso en jaque por conflictos laborales a la conectividad de los aeropuertos españoles, especialmente de Baleares y Cataluña.

En esta ocasión, el centro de control de Reims, en el noreste de Francia, va a ser sometido a un cambio de sistemas de navegación aérea hasta finales de agosto, lo que hará que se reparta tráfico hacia otros centros, entre ellos el de Marsella, determinante en la gestión del tráfico aéreo desde y hacia Europa.

Para evitar una posible situación de congestión, las aerolíneas y distintos organismos españoles llevan meses de conversaciones con las autoridades europeas de control aéreo. De forma simultánea, el sector continúa pidiendo la urgente implantación del Cielo Único Europeo como modo para flexibilizar rutas y hacer más eficiente el consumo de combustible.

ALA también ha lamentado que “el sector aéreo sea el único modo de transporte excluido del plan de choque en respuesta a la guerra en Ucrania, lo que supone un agravio”. La asociación reclama como reparación que los costes Covid en que ha incurrido Aena, para adaptar los aeropuertos a las exigencias sanitarias y controlar el paso de viajeros en plena pandemia, sean asumidos por el Estado y no cargados a las aerolíneas.

Las tarifas de 2022 incluyen 150 millones de euros por costes de Aena generados en 2020 y 2021 por el virus. Javier Gándara afirma que el gestor aeroportuario está en su derecho de recuperarlos, pero rechaza que sean repercutidos en las tarifas. ALA aprecia una oportunidad de incluir esta propuesta en el Real Decreto-ley 6/2022, de 29 de marzo, que regula este Plan anticrisis, en caso de que se tramite como proyecto de Ley tras su convalidación por el Congreso de los Diputados.

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