Relevo en el PP

Feijóo se estrena el jueves en Moncloa con la economía como clave de su oposición

Sánchez recibe esta semana al nuevo líder del PP al que pedirá que respalde el decreto de medidas anticrisis para probar un giro en la estrategia de oposición popular

El presidente del partido del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras ser elegido para liderar a los populares.
El presidente del partido del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras ser elegido para liderar a los populares.

El PP es “el partido de las clases medias y trabajadoras” y “los servicios públicos buenos son los capaces de hacer más con menos: No los que gastan a tope sino los que gestionan a tope”. Con esta declaración de intenciones en el terreno económico y de la gestión pública se estrenó el sábado el nuevo líder popular, Alberto Núñez Feijóo –elegido el pasado fin de semana por el 98% de la militancia del partido en su XX Congreso extraordinario celebrado en Sevilla–. De esta forma, sugirió que su mandato económico estará guiado por el mantra popular de la bajada de impuestos, lo que obligará a un menor gasto público o, según su forma de verlo, más racional. Algo que, de entrada, contrasta la política económica del Gobierno actual.

Pese a que España se ha visto inmersa en una nueva y preocupante crisis económica derivada de la escalada inflacionista y la guerra de Ucrania, antes incluso de haber superado la crisis sanitaria por la pandemia, la economía no estuvo especialmente presente en las intervenciones de los dirigentes populares durante su Congreso.

Más que de sentar las bases de actuación del partido, se trataba de sustituir a Pablo Casado por Feijóo y dar una nueva imagen de renovación y unidad para ejercer una oposición aparentemente más constructiva. En ese punto, el nuevo líder del PP anunció él mismo ayer que una de las primeras reuniones que mantendrá para estrenar su nuevo cargo será con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con quien se entrevistará el próximo jueves, después de haber sido recibido en audiencia por el Rey Felipe VI, el miércoles en La Zarzuela.

En su visita a La Moncloa este jueves, Feijóo se enfrentará al reto de negociar un posible apoyo al decreto de medidas económicas del Gobierno en respuesta a la guerra de Ucrania y que incluye entre otras cosas, y hasta el 30 de junio, bonificaciones a las gasolinas, mantenimiento de las rebajas fiscales a la energía, el control de los alquileres y la vuelta a la prohibición del despido objetivos motivado por la guerra en Ucrania para las empresas que reciban ayudas públicas.

A tenor de los principios económicos reinantes en el PP, también en el de Feijóo, este apoyo al decreto de medidas del Ejecutivo parece bastante improbable, debido a que esta norma no incluye una bajada generalizada de impuestos, o porque, a ojos de los populares, ha supuesto una importante intervención en el libre mercado, tanto en las relaciones laborales como en la política de vivienda.

El ministro de Presidencia, Felix Bolaños, emplazaba ayer a Feijóo a que demuestre el giro que pretende dar a su oposición al Gobierno apoyando estas medidas como muestra de unión de los principales partidos ante la crisis.

Sin embargo, el propio Feijóo ya avanzaba ayer que sí garantiza el apoyo del PP al Gobierno pero “para rectificar lo que se hace mal, agilizar las medidas que los españoles necesitan, cesar a los ministros que hacen oposición desde el Gobierno o bajar impuestos a la energía”.

En esta misma línea, continuó indicando que el PP bajo su presidencia respaldará al Ejecutivo también para proteger los servicios públicos, no depender de los que quieren fracturar y dividir España –en clara referencia a la parte del Gobierno de Unidas Podemos–, respetar que la política exterior no es cosa de un hombre sino de todos, y para dejar de posponer las soluciones necesarias.

Dicho todo esto y sobre el papel, el ideario económico manifestado por Feijóo tras su nombramiento queda bastante abierto, por poco concreto, al manifestar su “respeto” a la unidad y la soberanía de nuestro país, que calificó de “innegociable”, al Estado autonómico, a la UE, que es sinónimo de paz, al Jefe del Estado, a la Justicia, a las familias, los trabajadores, los autónomos, los empresarios, los sindicatos y a los que peor lo están pasando.

Un técnico al frente de la economía

Las quinielas acerca de quién se ocuparía de área económica en el PP de Alberto Núñez Feijóo no han acertado. Ayer se supo que el elegido finalmente es Juan Bravo, el consejero de Hacienda de Juan Manuel Moreno Bonilla en la Junta de Andalucía. Tiene un perfil marcadamente técnico, ya que es funcionario del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado y mantuvo cargos de responsabilidad en la Agencia Tributaria antes de entrar en política.

Bravo, que es uno de los cinco vicesecretarios del PP, llega también avalado por lo que la nueva dirección considera como una habilidad: la de haber pactado tres presupuestos en Andalucía con Vox de la mano de Ciudadanos. Su gestión se caracteriza por las bajadas de impuestos cedidos a las comunidades y el control de las cuentas públicas y el déficit.

 

 

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