Patrocinios

La Fórmula 1 se desengancha del tabaco y se echa en brazos de la economía digital

Todas las escuderías, salvo dos, tienen una plataforma de criptomonedas o NFT como patrocinadores

También abundan firmas de ciberseguridad, servicios en la nube o ‘big data’

Los monoplazas de Ferrari, en los que aparece la firma suiza de blockchain Velas
Los monoplazas de Ferrari, en los que aparece la firma suiza de blockchain Velas

Un mes de marzo de hace 20 años, el Mundial de Fórmula 1 se ponía en marcha con un total de 11 escuderías. De ellas, siete contaban con empresas tabaqueras o de bebidas alcohólicas entre sus patrocinadores principales. Sobre todo de las primeras, soportes financieros durante décadas del Gran Circo, hasta que las legislaciones fueron expulsándolas de los patrocinios deportivos.

Hoy, 20 años después, el Mundial cuenta con un rastro residual de grupos tabaqueros [solo BAT en McLaren, con sus vapeadores y cigarrillos electrónicos Vuse, tras la salida de Philip Morris de Ferrari] y una abundancia de patrocinadores desconocidos para el gran público: nombres como Velas, FTX, Tibco, Tezos, Bybit, Floki o Binance tienen hoy presencia en los monoplazas, consolidando la invasión de firmas ligadas a la economía digital.

El caso más evidente es el de las plataformas de criptomonedas. Todas las escuderías, salvo dos, cuentan con al menos una de ellas entre sus aliados comerciales. También el propio Mundial, que durante el año pasado firmó a la plataforma de compraventa Crypto.com como patrocinador oficial por cinco años y 100 millones de dólares. Esta también es sponsor de la escudería Aston Martin y del nuevo Gran Premio de Miami, al que dará nombre durante nueve años.

No es casual. Según Nielsen, los acuerdos de patrocinio deportivo de firmas de blockchain, cripto o NFT han crecido un 1.100% entre 2019 y 2021. Y en 2026, alcanzarán un valor de 5.000 millones de dólares.

En el terreno de la F1, Binance, la mayor firma de este tipo con más de 80 millones de usuarios, se ha sumado este año a la lista de patrocinadores de Alpine. La suiza Velas también ha firmado con Ferrari, Tezos con McLaren, o la criptomoneda Floki con Alfa Romeo. El año pasado lo hicieron FTX con Mercedes, la propia Tezos con Red Bull, Fantom con Alpha Tauri o Socios.com con Alfa Romeo.

Pero estos acuerdos no solo se basan en mostrar las pegatinas de las empresas en cuestión en los monoplazas. Con el objetivo de maximizar los ingresos por ambos lados, las partes diseñan y lanzan productos financieros bajo la idea de implicar aún más a los aficionados en el día a día de los equipos.

Binance lanzó en febrero pasado el fan token de Alpine; Tezos una colección de NFT de Red Bull, y Ferrari ya ha avisado de que desarrollará productos digitales de la mano de Velas.

Como explica el informe de Nielsen, la presencia futura de estas plataformas en el deporte dependerá de dos factores: la atracción de los aficionados y su legitimidad. Es decir, que no ocurra lo mismo que con las apuestas deportivas. “A largo plazo, será esencial que las empresas investiguen adecuadamente y que los ingresos no impidan su correcta evaluación”, dice la consultora

Alguna escudería ya ha sufrido efectos negativos. McLaren canceló en febrero su contrato multianual con la turca Bitci, que ha acusado problemas para afrontar los múltiples patrocinios deportivos que tiene firmados; y también rescindió con Iqoniq, otra plataforma de criptomonedas que entró en liquidación en enero.

Pero no solo de cripto vive la Formula 1. Las firmas de ciberseguridad también se hacen fuertes: Crowdstrike en Mercedes; Arctic Wolf en Red Bull; Mandiant en Alpine, y Symantec en Williams. También los servicios en la nube: AWS con Ferarri, u Oracle en Red Bull; o incuso firmas de software impulsadas por el teletrabajo: Citrix, Juniper o Webex, entre otras, también tienen presencia en los coches.

Palantir, el polémico sponsor de Ferrari

Datos. Ferrari, la escudería más laureada de la historia de la Fórmula 1, ha iniciado el año con nuevos bríos. Sobre todo, con un doblete en la primera carrera del Mundial, en Baréin, y con expectativas de repetir triunfo en el Gran Premio de Arabia Saudí de este fin de semana. La Scudería tiene novedades en materia de patrocinios. Sobre todo, la salida de Philip Morris tras décadas de alianza y el retorno de Santander, que se suma a Estrella Galicia como marca española en los monoplazas rojos. Estas comparten espacio con más de una veintena de empresas, entre las que se encuentra Palantir, una compañía tecnológica estadounidense que ha renovado su compromiso con Ferrari.

Defensa. Esta firma, especializada en el análisis de datos, ha estado rodeada de polémica. Tiene como fundador a Peter Thiel, uno de los grandes aliados de Donald Trump en Silicon Valley durante su presidencia, y buena parte de su negocio se basa en contratos gubernamentales. Por ejemplo, con la CIA, el Pentágono y el Ejército de EE UU, en este caso con un contrato por 823 millones de dólares firmado el año pasado. Su conocimiento en el análisis de datos lo aplica ahora en Ferrari.

Contratación. Esta firma prepara su de­sembarco en Europa, incluida la apertura de una oficina en España. Según informó Europa Press, Palantir está llevando a cabo un proceso de contratación de personal.

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