Dancausa asegura que "harán lo imposible" para que Bankinter gane 550 millones en 2023

La consejera delegada del banco avisa de que "la inflación es el asesino silencioso para la economía y el bienestar de los ciudadanos"

María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter.
María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter.

María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, que este miércoles ha celebrado su junta de accionistas, se mantiene firme en su objetivo de que el banco logre un beneficio de 550 millones de euros en 2023 a pesar de las incertidumbres, entre las que destaca la guerra en Ucrania. La máxima ejecutiva de la entidad financiera ha advertido de que la inflación, que en España se sitúa en una tasa interanual del 7,6%, es el “asesino silencioso” para la economía y el bienestar de los ciudadanos.

Bankinter se anotó el año pasado un resultado histórico de 1.333 millones de euros, gracias al efecto contable del spin off de Línea Directa, que repartió como dividendo entre sus accionistas el pasado abril a través de una salida a Bolsa. Sin este extraordinario, el beneficio hubiera ascendido a 437 millones,  con un crecimiento del 38%, y el porcentaje del beneficio destinado a los accionistas (pay out) será del  50% una vez que abone los 0,0586 euros por acción con cargo a los resultados de 2021 el próximo 30 de marzo. En total, serían 218,7 millones de euros.

BANKINTER 6,48 -1,43%

El gran problema que detecta Dancausa es la inflación, en niveles no vistos en España desde 1986. "Se lleva por delante los ahorros de las personas, y sobre todo destruye la confianza en la moneda y en el sistema económico", ha sentenciado. La evolución de los precios ya era un problema antes de que estallara la invasión de Ucrania por parte de Rusia, pero el conflicto bélico ha sido la puntilla para el descontrol de precios.

Con todo, Dancausa se muestra firme en su compromiso de lograr sus objetivos de beneficios, pese  a la espiral de problemas que han ido encadenándose desde que la economía comenzó a recuperarse de la Gran Crisis Financiera iniciada en 2008: "Sería imperdonable, con el talento y los recursos a nuestra disposición, dejarnos vencer por la preocupación o el agobio que estas situaciones generan", ha sentenciado.

El objetivo de beneficios anunciado en octubre del año pasado de Bankinter para 2023 se mantiene. "Nos mantenemos firmes en el compromiso de lograr en 2023, con el conjunto de la actividad bancaria, un resultado después de impuestos de 550 millones de euros, sin ningún tipo de extraordinarios y ya sin Línea Directa en nuestras cuentas". "Vamos a hacer lo imposible para alcanzarlo", ha destacado.

Además, Bankinter ha decidido que no liberará las provisiones extraordinarias dotadas por el coronavirus hasta que se clarifique el horizonte económico, en un contexto marcado por el estallido de la guerra entre Ucrania y Rusia. En 2020, se anotó provisiones y deterioros por 630 millones de euros.

La consejera delegada de Bankinter explica que la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) rozó el año pasado el 10%, "superior al coste de capital, y marca una cifra excepcional dentro del sector". "Nuestra obligación es responder a esa confianza, dando resultados en el presente, transformables en dividendos, y preparando a nuestra empresa para ofrecer resultados futuros, que además se caractericen por una estabilidad y continuidad en la que no tengan cabida ni grandes altibajos ni ingratas sorpresas, ha asegurado.

Alfonso Botín, vicepresidente ejecutivo

Bankinter nombró este miércoles a Alfonso Botín-Sanz de Sautuola y Naveda, hijo de Jaime Botín y sobrino de Emilio Botín, como vicepresidente ejecutivo de la entidad, sustituyendo a la sociedad a la que representaba el propio Botín en el cargo, Cartival.

El nombramiento se produce después de que la junta aprobara hoy la propuesta del consejo de nombrar a Botín consejero dominical por cuatro años tras el fin del mandato de Cartival (la sociedad tiene el 23% del banco) como miembro del consejo.

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