Costes en máximos

La industria alerta de posibles deslocalizaciones de la producción

Protesta conjunta de los sectores que son grandes consumidores de electricidad

La industria alerta de posibles deslocalizaciones de la producción

La industria sube su nivel de alerta contra la subida de los precios de la electricidad, que junto con la hiper inflación de materias primas como el gas y el níquel están llevando al sector fabril al límite. Las empresas advierten de posibles deslocalizaciones de la producción fuera de España si la situación no cambia. Quienes no han parado y comenzado a aplicar Expedientes de Regulación de Empleo (ERTEs), como las siderúrgicas ArcelorMittal y Acerinox, siguen monitorizando al máximo sus procesos para operar solo en las horas valle, por ejemplo las nocturnas, cuando las tarifas de la luz bajan algo. Casos de Celsa, Sidenor y Olarra, también fabricantes de acero con hornos de arco eléctrico.

Uno de lo que se suma a la lista de paradas que engorda todos los días es Cementos Portland. Ha suspendido la actividad de los hornos de sus seis fábricas en España, repartidas por media docena de comunidades autónomas. Una resolución que afecta a 800 trabajadores. De momento, Portland no activará el recurso del ERTE.

Con este panorama, toda la industria lanzó un clamor general contra el sistema de fijación de precios de la electricidad. En un mensaje en el que participaron casi todas las asociaciones del sector fabril. reclamaron al Gobierno que plantee en el consejo de ministros una "decisión urgente" para la reforma del mercado marginalista eléctrico, "mientras dure la crisis energética". Piden desacoplar el precio de los combustibles fósiles a la hora de fijar la tarifa de la luz.

Es una propuesta que consideran que es "la única medida viable y con impacto para poder mantener la actividad industrial y el empleo". El mensaje está suscrito por las asociaciones Unesid, Aege, Fade, Ascer, Femetal, Confemetal, Feique y AGI Campo de Gibraltar.

Estos consumidores electrointensivos recuerdan "la escalada nunca vista en los precios", que el pasado 8 de marzo llegaron a los 547 euros por MW hora. Con 200 euros, el presidente de Aege, José Antonio Jainaga, advertía en octubre del año pasado que con esa tarifa "muchas empresas se iban al hoyo".

Además de ArcelorMittal y Acerinox, también han parado parte de sus instalaciones Celsa, Megasa, Ferroglobe y Siderúrgica Balboa. Desde la asociación siderúrgica Unesid, en la que están integradas esas compañías, advierten que "se verán obligadas a poner en marcha ERTEs", además de la citada posibilidad de "deslocalizaciones de la producción", si la situación "no se endereza en los próximos días". Otros grupos, como Asturiana del Zinc, han reducido su actividad al mínimo. 

Desde la siderurgia, el problema se extiende por la metalurgia no férrica, la química, los gases industriales, las papeleras y los fabricantes de vidrio, entre otros.

El 80 % de la industria está expuesta a las oscilaciones diarias de precio del mercado eléctrico. Un planteamiento que ha funcionado hasta la actual crisis. Los grupos comienzan a firmar suministros de energía a largo plazo (conocidos como PPAs).

En relación a la inflación del coste de las materias primas, Acerinox ha dejado de comprar níquel, la materia prima que es indispensable para producir acero inoxidable y cuyo precio se ha quintuplicado, hasta los 100.000 dólares por tonelada.

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