Mercados

Los gestores enfrían las expectativas para la Bolsa y adoptan un perfil defensivo

El aumento de los costes se traducirá en un reducción de los márgenes

Los gestores enfrían las expectativas para la Bolsa y adoptan un perfil defensivo
EFE

Las Bolsas apostaron ayer por las subidas. La solución a la guerra continúa estando en el aire y hoy todas las miradas estarán puestas en las negociaciones que retomen Ucrania y Rusia. Aunque las expectativas de un alto al fuego inminente son reducidas, el jefe adjunto del gabinete del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Ihor Zhovka señaló ayer que Ucrania estaría dispuesta a atender las demandas de Rusia sobre su neutralidad si se garantiza su seguridad e integridad. Esto unido a la caída del precio de las materias primas sirvieron de impulso a la recuperación.

Aunque los principales índices continúan estando lejos de los niveles previos al estallido del conflicto, en las últimas horas el apetito por el riesgo parece que ha regresado. No obstante, los gestores consideran que el respiro vivido ayer será momentáneo. La volatilidad seguirá acompañando a unos mercados que como señala Ricardo Gil, director de estrategia de Trea AM, están dando señales de elevado estrés y que en las últimas semanas ha perdido liquidez. En este contexto las gestoras y firmas de análisis realizan ajustes en sus carteras que les ayuden a mitigar las pérdidas. Junto a la preferencia por sectores más defensivos, Ricardo Gil, se decanta por la incrementar sus posiciones en la deuda estadounidense a corto plazo. Es decir, bonos con una duración que oscila entre los dos y cinco años.

El departamento de análisis de Bankinter cree que lo apropiado es adoptar una actitud más prudente y reducir la exposición a renta variable. Aunque los cambios en la composición de las carteras son limitados, el sector de defensa cobra un protagonismo especial antes los cambios en las políticas de gasto en defensa de los Gobiernos. Bajo esta premisa el departamento de análisis de la entidad da entrada a Rheinmetall, Thales o Lockheed Martin. Es decir, cotizadas todas ellas de sectores defensivos.

Como ya se ha puesto de manifiesto en las últimas jornadas las cotizadas financieras son las grandes perjudicas. Los expertos de la entidad abandonan las posiciones que venían manteniendo sobre BBVA, CaixaBank, ING, Axa o en las americanas Wells Fargo, Bank of America o Citigroup ante las expectativas de normalización monetaria. No obstante, mantienen una exposición reducida a Mapfre. Junto a las defensivas los expertos de la firma incrementan su peso en las infraestructuras (Cellnex, Ferrovial o Red Eléctrica) y el farmacéutico (Faes y Fresenius Medical Care).

Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finacess, ha aprovechado las recientes subidas del precio del crudo para mantener e incluso elevar el peso en el sector energético con Total y Repsol como principales exponentes. Para sacar partido de la transición ecológica y aprovechar las inversiones que pretende acometer la Comisión Europea, desde la firma muestran una clara preferencia por utilities tradicionales como Iberdrola, Endesa y Enagás, compañías con una atractiva rentabilidad por dividendo que en los primeros meses del año se han visto castigadas por el repunte de las rentabilidades en el mercado de deuda. Las expectativas de normalización monetaria y consiguiente aumento del coste de financiación les ha llevado a perder el brillo que ostentaron en los momentos más duros de la pandemia. Dentro del sector financiero, en la firma han rebajado su exposición a las aseguradoras estadounidenses mientras elevan su peso en Mapfre y toman posiciones en Línea Directa.

La apuesta por valores sectores defensivos como el consumo básico y las utilities es la estrategia estrella de Trea AM. Un marcado perfil defensivo combinado por compañías que han sido duramente castigadas es la carta de presentación de Gesconsult. Por su parte, Ignacio Cantos, director de inversiones y renta variable en Atl Capital, aconseja prudencia y considera que si hay alguien que se plantea invertir espera a hacerlo en momentos de mayor claridad. Aunque muchos valores ofrecen descuentos atractivos, el entorno continúa siendo sombrío.

Con la vista puesta en los próximos meses los expertos creen que el aumento de los precios de las materias primas supondrá un impacto directo en las cuentas de resultados. Tras un periodo positivo gracias al impulso que supuso la recuperación de lo peor de la pandemia, ahora, el encarecimiento de los suministros complicará una mejora en el beneficio por acción de las cotizadas. Los gestores prevén una contracción de los márgenes y esto hará muy complicado sostener valoraciones. Un mes antes del estallido de la guerra, índices como el Dax alemán y el Cac francés se sumaron a la corriente alcista de Wall Street y revalidaron los máximos históricos. Las rebajas de los precios objetivos, que en las últimas jornadas han vuelto a primera línea, serán solo el preludio de lo que está por venir.

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