Guerra de Ucrania

Eximir del servicio militar y dar mejores hipotecas... todo vale para evitar la fuga de talento de Rusia

El Gobierno de Vladimir Putin anuncia medidas para frenar la marcha de expertos en TI tras la guerra con Ucrania. El Klemlin teme que la salida de estos perfiles golpee más aún su economía

El presidente ruso, Vladimir Putin, visita las obras de la sede de la Agencia Espacial Rusa en Moscú el pasado 27 de febrero.
El presidente ruso, Vladimir Putin, visita las obras de la sede de la Agencia Espacial Rusa en Moscú el pasado 27 de febrero.

Mientras las sanciones a Rusia se intensifican, Moscú trata de retener la hemorragia de empresas y de talento digital en el país, uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el Gobierno de Vladimir Putin. Y todo parece valer para lograrlo en el contexto bélico actual. Según anunciaba hace unos días la agencia de noticias rusa TASS, el Kremlin eximirá a las compañías tecnológicas de impuestos y de la inspección por parte de las autoridades reguladoras del país durante tres años. Además, eximirá del servicio militar a los trabajadores tecnológicos especializados.

La agencia informó igualmente que las empresas de TI en Rusia podrán obtener préstamos para trabajos en marcha y nuevos proyectos a una tasa que no exceda el 3%, y los empleados de tecnología tendrán la oportunidad de recibir una hipoteca en condiciones favorables.

El ruso Maxim Mironov, profesor de Finanzas en IE Business School en Madrid y contrario a la invasión de Ucrania, aseguraba hace unos días a través de las redes sociales que Rusia se enfrenta a un colapso económico como resultado de la reacción a la invasión de Ucrania y reconocía que el país estaba tratando de evitar la escasez de talento. “Ahora, todos los que puedan irse del país comenzarán a hacerlo. He recibido muchísimas llamadas de amigos para ver cómo emigrar”, dice a CincoDías.

En su opinión, el Gobierno ruso es consciente de la situación y por eso está introduciendo numerosas medidas para mantener a los profesionales de TI. “El problema es que no va a funcionar, y vamos a ver una gran emigración de rusos en todas direcciones”. Por eso, continúa, “es muy probable que pronto se introduzcan visas de salida para ciertas categorías o para todas. Pronto podrían cerrar las fronteras para preservar el talento”, remarca.

Su colega Enrique Dans, profesor de Tecnologías de la Información en IE Business School, explica que la fuga de cerebros en Rusia no es un problema nuevo, pues desde la llegada al poder de Putin en 1999, y con especial intensidad desde su vuelta a la presidencia en 2012, entre 1,6 y 2 millones de personas han salido del país con destino a las democracias occidentales.

Sistema educativo

“Un drenaje de talento que afecta especialmente a trabajadores académicos, financieros y tecnológicos producto de un sistema educativo que durante generaciones ha preparado especialmente bien a sus estudiantes en áreas tecnológicas y cuantitativas, y que para muchos expertos ya era uno de los mayores problemas que afectaban a la economía rusa”, dice.
Dans cree que, tras la “salvaje invasión” de Ucrania, el problema solo puede recrudecerse, porque la población con mayor acceso a formación y educación de Rusia es la que más siente y la que más conciencia tiene de la interrupción de todos los servicios y la información procedente del extranjero como consecuencia de las sanciones internacionales.

“Con un rublo fuertemente devaluado, una economía en fortísima recesión, las libertades individuales fuertemente restringidas y un panorama de durísimo aislamiento internacional, la propuesta de valor de un trabajador ruso para quedarse en su país es, lógicamente, cada vez menor”, continúa Dans.

En opinión de este profesor, a diferencia de China, en donde el aislamiento ha sido utilizado para alimentar toda una serie de empresas que, a modo de “campeones locales”, se han aprovechado de la copia de ideas occidentales, del tamaño del mercado interno y de la exclusión de competidores de fuera del país, Rusia tiene un problema de falta de alternativas internas más allá de unas pocas compañías como VK, la red social más popular del país, o Yandex (considerado el 'Google de Rusia' aunque también tiene servicios más propios de Amazon o de Uber) que una perspectiva autárquica solo puede empeorar.

“En China, la población acepta el control del Gobierno porque a cambio han obtenido un progreso económico enorme, pero en Rusia es al revés, porque lo que han obtenido es una economía cada vez más empobrecida. En Rusia, el control de la información puede mantener en la ignorancia –y en el país– a las clases más modestas, pero no a las clases medias más educadas y con más aspiraciones económicas”, remarca Dans.

La opinión de Mironov y Dans es compartida por más expertos. Oleg Itskhoki, profesor de Economía en la Universidad de California en Los Ángeles, aseguró a Business Insider que la cuestión ahora no es si la gente quiere irse de Rusia, “sino cuándo lo harán y si podrán hacerlo”, debido a las restricciones de movilidad que hay tras las sanciones, con embajadas clausuradas y cielos cerrados para volar. Además, Rusia ha prohibido a sus ciudadanos salir del país con más de 10.000 dólares. Diferentes economistas dijeron a la citada publicación que la acción militar de Rusia y las sanciones occidentales posteriores empeorarán este problema de fuga de talento a largo plazo. Y ello, junto con el aislamiento general, hará que reviertan drásticamente los avances del país en los últimos años. “A largo plazo, la fuga de cerebros podría ser el problema más importante para Rusia” en lo que respecta a su futuro económico, aseguró a Business Insider el profesor de Economía de la Universidad de Pensilvania Nikolai Roussanov.

Trabajar fuera. Itskhoki y Roussanov están convencidos de que los jóvenes rusos que trabajan en la industria tecnológica seguirán a las empresas extranjeras fuera del país para continuar trabajando con ellas y su marcha comprometerá la salud de la economía rusa. Esta fuga de cerebros en Rusia tendrá un doble impacto en la economía del país, según los expertos: impedirá que crezca a través de la innovación y provocará una caída en el consumo, ya que es el perfil de personas que más gasta.

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