Operación urbanística

Metrovacesa busca socios para su complejo en la antigua fábrica de Clesa

La promotora analiza distintas fórmulas de colaboración. La alianza podría cerrarse como ‘joint venture’ o un proyecto

Recreación del proyecto de Metrovacesa en la antigua fábrica de Clesa en el norte de Madrid.
Recreación del proyecto de Metrovacesa en la antigua fábrica de Clesa en el norte de Madrid.

Metrovacesa avanza en la búsqueda de socios para levantar el complejo de oficinas y otros usos en la antigua fábrica de Clesa de Madrid. La compañía se ha apoyado en diversos asesores, como CBRE, para sellar alianzas con inversores a los que vender el proyecto como llave en mano o para asociarse en una joint venture. Una vez terminado este complejo, que recibirá la licencia de obra este año, puede acercarse a una tasación de 300 millones de euros, según fuentes del sector inmobiliario.

El complejo inmobiliario de la antigua fábrica de Clesa es uno de los más relevantes que actualmente se están llevando a cabo en España. Esos terrenos pertenecen a la promotora cotizada Metrovacesa –controlada por Santander–, que en los últimos años ha avanzado en los permisos para adaptar urbanísticamente la vieja central lechera a nuevos usos.

La promotora prevé levantar en esa ubicación un desarrollo de 88.700 metros cuadrados de uso mixto. La intención de la inmobiliaria es construir allí diversos edificios. Al menos, el 50% de la superficie se destinará a oficinas y el 50% a otras alternativas como residencia de estudiantes, coliving (apartamentos con zonas compartidas, por ejemplo para profesionales) o para actividad hotelera. Esta parcela se sitúa junto al Hospital Ramón y Cajal y es por eso que los impulsores prevén algún tipo de alojamiento ligado a las estancias de familiares de pacientes.

Las fórmulas que Metrovacesa analiza son variadas. La compañía puede vender todo el ámbito como un proyecto en mano a un inversor. De esa forma, la compañía realiza la obra y se lleva ese margen por terminar el inmueble. También puede traspasar el inmueble como llave en mano pero en varios procesos por tipo de activos: oficinas, hotelero, coliving...

Otra opción es abordar la inversión creando una o varias joint ventures, en la que el socio inversor aporte el capital para la construcción y Metrovacesa sea el gestor y promotor, aportando el suelo. De esta forma, la promotora liderada por Jorge Pérez de Leza tendría una participación en esos activos patrimoniales dedicados al alquiler y que podría vender una vez estén en funcionamiento a nuevos inversores, según fuentes del sector, que indican que la inmobiliaria ya ha tenido conversaciones con inversores interesados, sin que se concrete un acuerdo.

“En nuestro negocio terciario, nuestra estrategia es siempre buscar la mejor salida para cada activo, ya sea mediante venta del suelo, llave en mano o joint-ventures, lo que sea la mejor solución en cada caso”, explican desde Metrovacesa. “En el caso de Clesa, estamos aun estudiando cuáles son los mejores usos para cada edificio del ámbito y de qué manera debemos acometer su desarrollo, y si la inversión debería hacerse solos o con otros inversores, sin que todavía hayamos tomado una decisión”, apuntan en la compañía. “En este proceso, CBRE nos ha aportado sus ideas como asesor, junto con otros asesores”, confirman, sin desvelar el nombre del resto de asesores.

La antigua fábrica de Clesa lleva abandonada desde 2012. En los años anteriores, el productor lácteo estuvo controlado por la familia Ruiz-Mateos a través de Nueva Rumasa, pero el grupo se derrumbó y cerró la planta.

En la anterior legislatura municipal, Metrovacesa encauzó un proyecto para esos solares, en el que respeta una porción de la factoría diseñada por el arquitecto Alejandro de la Sota en 1957. En esa parte protegida, el Ayuntamiento de Madrid eligió en 2021 un proyecto de la firma neerlandesa Kadans Science, que ha proyectado allí un hub para empresas científicas.

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