Banca

Santander remodela su negocio en EE UU y crea un ‘hub’ global para banca mayorista

Su franquicia estadounidense ha superando a Brasil en beneficios, con 2.326 millones

El banco sondea la venta de su negocio hipotecario y otras actividaddes de banca comercial en Estados Unidos

Ana Botín, presidenta de Banco Santander.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander.

A Ana Botín le gusta EE UU. Considera que es un país en el que un gran banco debe estar. De ahí que, a diferencia de la tendencia actual de los grandes grupos europeos, que están abandonando el gigante estadounidense, como BBVA, que ha decidido mantener la banca mayorista de forma testimonial y vender su negocio de banca minorista, o como BNP Paribas, que también ha optado por abandonar el país, Santander pretende reforzar su presencia en este mercado. Aunque para ello, eso sí, tiene previsto remodelar su negocio.

De momento, EE UU ha dado el salto y se ha convertido en 2021 en la primera franquicia del grupo, superando ligeramente a Brasil. La franquicia estadounidense aportó 2.326 millones de euros, lo que supone triplicar su beneficio respecto a 2020, frente a los 2.325 millones de la división del gigante sudamericano. Esta subida de la aportación al grupo se debe, según explicaron sus directivos en la rueda de prensa de los resultados correspondientes a 2021 al auge que está experimentando el negocio de renting de automóviles de segunda mano, segmento en el que el grupo español es uno de los principales protagonistas financieros.

“Tenemos una combinación de negocios en Estados Unidos muy rentable y buena prueba de ellos son los resultados de 2021, en los que es el primer mercado del grupo con más de 2.300 millones de euros de beneficio atribuido (...). Hemos sido tenaces durante años algo más complejos, frente a muchas opiniones contrarias, y el tiempo nos ha dado la razón. Nuestro negocio en EE UU es excelente, estamos muy contentos con él, es el primer mercado en 2021 y los beneficios se han triplicado”, aseguró Botín en la rueda de prensa de resultados.

Pero ahora, Santander planea simplificar la estructura de sus operaciones en Estados Unidos e interrumpir actividades como la de los préstamos hipotecarios, o comerciales e industriales, para enfocarse en los préstamos de consumo financiados con los depósitos de clientes, frente a la financiación en los mercados mayoristas, como hasta ahora.

El reforzamiento en este país se une al objetivo de impulsar México

Doble reto

El reto de Botín en el mercado norteamericano es doble. Es el único banco internacional con un peso más o menos significativo en EE UU, lo que provoca que los inversores lo miren con lupa. Pero además, busca aprovechar más el capital invertido inclinándose hacia áreas con posibilidades de crecimiento más rentables. El año pasado anunció una compra de las acciones de inversores minoritarios en su división de financiación de consumo en dicho país, operación que finalizó el pasado 31 de enero tras invertir 2.200 millones de euros.

También acordó comprar Amherst Pierpont Securities, un bróker de Bolsa estadounidense independiente, como parte de un impulso en el comercio de renta fija.

La operación permitirá al grupo orientarse a la financiación de consumo en Estados Unidos, un negocio que puede “generar mucho valor para los accionistas”, dijo la presidenta, Ana Botín, en una entrevista con Bloomberg.

Ahora, la entidad da un paso más y quiere desprenderse de su negocio hipotecario en el país, al considerarlo marginal y sin interés para su proyecto, centrado en la banca al consumo y mayorista. Además, pretende llevar a cabo otros cambios, que se anunciarán en unas semanas en Nueva York.

“Estamos simplificando el negocio en Estados Unidos y poniendo mucho foco en los costes y la disciplina de capital. En ese análisis, el negocio hipotecario es muy marginal, por eso hemos decidido poner foco en lo que vemos una mayor rentabilidad (...). El modelo en USA no es como aquí. El banco es más intermediario que originador de la hipoteca”, declaró Botín el miércoles pasado. Y añadió “nuestro objetivo es integrar el negocio de consumo más estrechamente con nuestra franquicia minorista en el noreste, lo que nos proporciona una fuente de financiación estable”.

El grupo apuesta fuerte en un mercado en el que otras entidades se han rendido, como BBVA o BNP Paribas

El saldo hipotecario de Santander en EE UU se sitúa en unos 11.000 millones de dólares (unos 9.610 millones de euros).

La franquicia estadounidense cerró el año con una rentabilidad (ROTE) del 13,6% . “Aunque 2021 ha sido un año especialmente bueno, esperamos alcanzar un ROTE del 19% en 2022”, anunció la banquera.

Pero, además de impulsar su negocio de consumo, el banco está remodelando su segmento de Corporate & Investment Banking (C&B) en el país. La compra del bróker Amherst Pierpont Securities es parte de esta estrategia. Su objetivo es crear un hub global de banca corporativa y de inversión para apoyar a todo el grupo, y sobre todo a México, donde pretende pujar por Banamex, la filial de Citi ahora en venta.

De esta forma, el banco continuará impulsando el corredor comercial USMX, donde banca mayorista y empresas buscan profundizar las relaciones con los clientes. Trabaja, además, en otras alternativas de pagos para el corredor entre EE UU y México, con la plataforma de pagos digital global PagoNxt como referencia.

Botín lo tiene claro, pese a ir contracorriente. EE UU “es un mercado enormemente atractivo, que ofrece la mejor rentabilidad por riesgo y estabilidad institucional de todos los mercados del mundo, y que tiene fuertes conexiones con nuestros otros mercados”, concluyó la banquera el miércoles en la presentación de resultados.

Otras claves

Relaciones entre EE UU y Europa. Potenciar el negocio de financiación de automóviles en Estados Unidos influiría positivamente en las relaciones de Santander en Europa con fabricantes como Stellantis, que agrupa a Fiat Chrysler y PSA (Peugeot, Citroën y Opel), con Volvo Car y con Hyundai Motor.

Ajustes. Santander ha cerrado 92 sucursales en el mercado norteamericano al pasar de las 580 oficinas a las 488. Este ajuste, sin embargo, no ha llevado consigo la aplicación de recortes de plantilla como ha sucedido en España, con la salida en 2021 de 3.572 empleados, o en otros países de Europa, como Polonia, Reino Unido o Portugal.

El impulso de Estados Unidos y Brasil. Santander cerró 2021 con un beneficio neto atribuido de 8.124 millones de euros, el resultado más alto en una década, con Estados Unidos y Brasil como impulsores de estas ganancias. Entre ambos países ganaron 4.651 millones de euros (2.326 millones en Estados Unidos y en 2.325 Brasil).

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