Del parque de Santa Catalina a la plaza de España en 30 minutos y en hidroavión

Surcar Airlines iniciará sus vuelos entre Tenerife, Gran Canaria y La Palma en octubre

Miguel Ángel González, consejero portavoz de Surcar Airlines, junto a uno de los hidroaviones de la aerolínea.
Miguel Ángel González, consejero portavoz de Surcar Airlines, junto a uno de los hidroaviones de la aerolínea.
Santa Cruz de Tenerife

Convertirse en un nuevo eslabón en la cadena de conectividad de las islas. Esa es la filosofía con la que la compañía Surcar Airlines, de capital mayoritariamente canario, se lanza a un reto con el que pretende conectar a partir de octubre, y de manera “romántica, ágil y segura”, las capitales de Tenerife, Gran Canaria y La Palma. Autorizada en el marco de la Zona Especial Canaria (ZEC), prevé mover unos 15.000 pasajeros anuales y crear unos 100 puestos de trabajo.

“Uniremos en 30 minutos la plaza de España con el parque de Santa Catalina”, indica metafóricamente el consejero portavoz de la aerolínea, Miguel Ángel González. Esta misma semana han tenido lugar los primeros vuelos de prueba entre las dos rutas que operará Surcar Airlines: la que unirá el puerto de Las Palmas de Gran Canaria con el de Santa Cruz de Tenerife; y este último con el de Santa Cruz de La Palma. En ambos casos su duración aproximada será de 30 minutos.

Con la asistencia de representantes y técnicos de las diferentes autoridades portuarias, de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) o de Aena, “el resultado ha sido satisfactorio, y ahora únicamente falta acondicionar los puertos para decidir dónde se va a colocar finalmente la pequeña terminal de hidroaviones en cada uno de ellos –una decisión que corresponderá a las autoridades portuarias–, los parkings, el repostaje de combustible para los hidroaviones…”, añade el consejero portavoz de Surcar.

El objetivo es completar los medios de transporte existentes

El objetivo de la compañía no es competir con los medios de transporte actuales en el archipiélago sino el de complementar a los ya existentes. Su responsable considera que las islas ya disponen de una “buena conectividad con los barcos de última generación de Fred. Olsen y Armas, y con Binter”, y que lo que vienen a ofrecer es la posibilidad de conectar ciudad con ciudad “sin tener que ir a los aeropuertos, de tener que coger un taxi o guagua para llegar a ellos, ni de estar una hora o una hora y media antes. Y sin tener que pasar unos controles de seguridad que son para miles de pasajeros”. Resalta que, con los hidroaviones, al disponer estos de una capacidad de 16 personas, “todo será más ligero, sencillo, rápido y, además, sostenible, con un ahorro de emisiones del 30% solo evitando los desplazamientos a los aeródromos”.

La previsión inicial de número vuelos entre las dos islas capitalinas es de media docena al día, lo que se sitúa por debajo de las 16 frecuencias diarias en cada sentido de Binter en el caso de Tenerife y Gran Canaria; aunque se equipara a las seis que operan Fred. Olsen o Armas entre esas mismas islas. En cuanto a los precios que ofrecerán, estos serán “algo superiores” a los que pueden obtenerse en la actualidad por un vuelo de ida y vuelta en las rutas señaladas, teniendo en cuenta que la capacidad de pasajeros del hidroavión es unas cuatro veces inferior al de los aparatos que operan en la actualidad en el archipiélago, “pero que la tripulación es prácticamente la misma”, señala González. La página web de Surcar Airlines estará operativa para comprar billetes a partir del verano.

Tres bases de operaciones

Surcar es una empresa de capital canario en un 80% que cuenta con participación de la empresa danesa Nordic Seaplanes, el único operador en Europa con una línea regular en Dinamarca, “y quienes aportan el know how, añade el consejero de Surcar. Trabajarán con tres hidroaviones DHC 6-Twin Otter, un modelo que, además de en los países nórdicos, opera en zonas de Estados Unidos, Canadá, Australia o África.

Los hidroaviones tienen capacidad para 16 personas, lo que simplifica el embarque

Contarán con tres bases de operaciones (Gran Canaria, Tenerife y La Palma), cada una de ellas con sus respectivas tripulaciones, técnicos, mecánicos y personal de oficina, quienes en conjunto sumarán el centenar de empleados previstos. La aerolínea prevé asimismo crear una escuela de pilotos de hidroaviones propia que les permita formarlos y que estos acumulen las horas necesarias para volar los aparatos con el objetivo de “poder contar con pilotos canarios”.

En detalle

Tipo de pasajeros. Surcar se enfocará a pasajeros profesionales “que necesitan velocidad en los sistemas de conectividad” los días laborables, especifica González. Los fines de semana, y para evitar bajas ocupaciones en los hidroaviones, su objetivo será ofrecer vuelos turísticos. “Teniendo 16 millones de turistas en Canarias en 2019, los hidroaviones pueden ser un atractivo más para un archipiélago moderno y sostenible”.

Una “experiencia”. El vuelo del hidroavión es más lento que el de un avión normal “porque tiene unos patines enormes para amerizar, y la altura no es tan alta: es un vuelo más vistoso, más agradable, más amable y ligero que se convierte en toda una experiencia en sí”, apunta el consejero portavoz de Surcar Airlines.

Otras islas. Aunque inicialmente solo operarán entre Gran Canaria, Tenerife y La Palma, podrían ampliar destinos en el futuro. Ya hay presidentes de cabildos que tienen interés en que los hidroaviones lleguen a su isla, apunta González, quien recalca su intención de ir “poco a poco y con mucha serenidad para que el proyecto se convierta en una realidad”.

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