A&G Banca Privada: “Las sicavs están muertas. No van a quedar ni 200”

Los servicios jurídicos comienzan a recomendar fórmulas donde llevar el dinero

Sede de A&G Banca Privada, en el Paseo de la Castellana de Madrid.
Sede de A&G Banca Privada, en el Paseo de la Castellana de Madrid.

El desmantelamiento de las sicavs ha comenzado. Lo saben bien los bancos privados, que están ayudando a sus clientes a buscar las mejores alternativa para su dinero, ante un régimen en demolición. Desde  A&G Banca Privada lo tienen claro: "las sicavs están muertas, tal y como las concebíamos. Van a quedar menos de 200, que acabarán funcionando más como un fondo de inversión", apunta Francisco González, jefe de consultoría estratégica de la firma.

En la actualidad seguía habiendo en España 2.300 de estos vehículos. La cifra está lejos de los 3.400 que llegó a haber en 2015, pero siguen acumulando casi 30.000 millones de euros. El desmantelamiento tiene que ver con un cambio regulatorio. Ahora, estas sociedades de inversión de capital variable (Sicav) podían beneficiarse de la tributación de los fondos de inversión, con un impuesto sobre sociedades del 1%. Pero a partir de este año, el régimen para acceder a esta tributación se ha endurecido.

Solo aquellas sicavs que tengan al menos 100 socios con más de 2.500 euros invertidos podrán mantener la fiscalidad de instrumentos de inversión colectiva. Las que no los tengan, tendrán que pagar el 25% de Impuesto de Sociedades.

"Con estos cambios legislativos se ha roto el espíritu original de este vehículo", apunta González. "Desde el principio se utilizaron por empresarios y familias adineradas que querían tener una sociedad para gestionar sus inversiones financieras. Alcanzar 100 socios con 2.500 euros es difícil para la inmensa mayoría", apunta.

Las sicavs tienen que informar a la CNMV durante este mes de si van a iniciar el proceso de disolución. En las últimas semanas ya ha habido decenas de comunicaciones en este sentido. Es la junta de accionistas de la sociedad quien lo tiene que aprobar, y el proceso jurídico es largo. Una vez acordada, tendrían de plazo hasta el 31 de julio de 2023 para reinvertir.


Una salida "generosa" 

El Gobierno ha dejado a los dueños de las sicavs "una salida generosa", en palabras de Francisco González, para reubicar los activos que tienen en estas firmas. Si el dinero lo redirigen a instituciones de inversión colectiva (como fondos de inversión o fondos de capital riesgo, ya sean españoles o de otros países de la eurozona) no tendrán que tributar por las plusvalías latentes.

Cuando el dueño es una persona jurídica la solución es más difícil, porque no tienen la ventaja de las personas jurídicas de no tener un peaje fiscal cuando cambian el dinero de un fondo a otro.

Cuando la sicav tiene un tamaño grande también puede plantearse la reconversión en sicav luxemburguesa. 

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