¿Cómo será la revolución tecnológica que cambiará la abogacía?

Los expertos pronostican un futuro donde el abogado y la máquina trabajen codo con codo

Presentación del informe 'Innovación y Tendencias del Sector Legal 2022'
Presentación del informe 'Innovación y Tendencias del Sector Legal 2022'

La tecnología brindará a los abogados nuevos nichos de negocio, tareas automatizadas y un mar de posibilidades para el tratamiento en masa de la información. Los trabajos manuales quedarán atrás: los letrados se enfocarán en lo importante y trabajarán codo con codo con informáticos y economistas, para exprimir las bondades del big data. Será posible predecir juicios, anticipar pleitos y adelantar estrategias. El uso de la realidad virtual (un sector que aglutinó 1.800 millones de dólares en facturación en 2020) permitirá simulaciones de juicio virtuales para formar letrados, peritos o testigos. Los pleitos podrán pagarse con bitcoins. Los despachos contarán con oficina en el metaverso.

La revolución tecnológica sólo deja dos opciones: subirse al tren o quedarse atrás. Los bufetes, conscientes del inexorable avance, se han puesto manos a la obra y han implementado programas de gestión documental y trabajo en remoto, tecnologías de digitalización de contratos o chatbots para tratar con clientes.

Así lo recoge el informe Innovación y tendencias en el sector legal 2022, publicado por la Fundación Wolters Kluwer, un trabajo que reúne la opinión de 36 expertos sobre las tendencias del mundo jurídico. El documento ha sido presentado este martes, en una sesión en línea que contó con la bienvenida de Cristina Sancho, presidenta de la Fundación Wolters Kluwer. Por su parte, Cristina Retana, directora de Innovación y Contenidos Wolters Kluwer España Legal & Regulatory, moderó la mesa redonda con cuatro de los juristas que participan en el trabajo, planteando las principales dudas y tendencias que enfrenta la abogacía.

Metaverso

Alejandro Sánchez, abogado y consejero de innovación y legaltech en Wolters Kluwer España Legal & Regulator, aseguró en el acto que "ya hay despachos españoles que están abriendo oficinas en el metaverso". El experto abogó por el uso de la big data en los grandes despachos y en los más pequeños. Subrayó como asignatura pendiente la necesidad de involucrar a los clientes en el trabajo de los bufetes, utilizando portales donde puedan consultar el estado de su asunto o aportar ideas. El pago en el sector con bitcoins, una realidad ya en algunas firmas, será, en su opinión, una innovación que despegará en un futuro muy cercano. "Es muy inteligente estudiar dobles grados de Derecho y Data Analytics. Los despachos necesitan estos perfiles", expuso.

Ahorrar costes

De cómo la digitalización está cambiando los departamentos legales es ejemplo Iberdrola. El proyecto Darwin, un programa de eficiencia y automatización de tareas, les ha supuesto, según datos de la mercantil, un ahorro del 15 por ciento del gasto en servicios jurídicos.

El secreto, apuntó Loreto Sánchez, responsable del área de gestión del conocimiento de los servicios jurídicos globales de la compañía, radica en remodelar estructuras y apostar por la automatización, pero siempre bajo la premisa de "escuchar al cliente". "Hay muchas formas de optimizar el trabajo", remarcó la experta. Con esta filosofía han amortizado tareas y simplificado gestiones para ajustar presupuestos y conseguir resultados "operativos y económicos" que ya son palpables. "Hemos reducido tareas administrativas, coste y trabajo del abogado. Para que se pueda dedicar a lo importante", puso de relieve.

Equipos multidisciplinares

Beatriz Vila Ramos, vicedecana de Relaciones Institucionales y directora del Máster de Abogacía y del Máster en Legal Tech en la Universidad Francisco de Vitoria, habló de cómo la revolución tecnológica también deja ya efectos palpables en las universidades, donde ahora tiene más sentido que se hable "del metaverso" que "de una letra de cambio".

En esta alteración del statu quo "hay que crear un lenguaje común", donde el abogado entienda la tecnología y los retos que se le plantean. El cliente así lo demandará. No será suficiente saber de Derecho, sino también habrá que tener conocimientos técnicos, en ciberseguridad, en programación o en tratamiento de datos. Por ello los equipos multidisciplinares "serán cada vez más importantes en los despachos y en las asesorías", predijo la experta. En el ámbito de la formación, señaló la importancia de aprender a manejar herramientas "como Jurimetría", recursos que, en un futuro, "el alumno sepa adaptar a su día a día".

Por su parte, Javier Zuloaga González, socio Procesal & Concursal de KPMG, destacó el potencial del uso de bots en el área de pleitos masa. Una innovación que, bajo su experiencia, "cada vez es más útil". En materia de cumplimiento tributario puso de relieve el potencial que brinda la tecnología para "mirar al pasado" y reconstruir realidades y percepciones "fiables" frente a la Agencia Tributaria, en caso de inspección. Puso el acento en la explotación de los Legal Operations Transformation Services, donde KPMG ha apostado firmemente en los últimos años. Estas innovaciones permiten "el uso no solo de automatismos sino también de inteligencia artificial", con efectos reales en la abogacía. En el futuro, vaticinó Zuloaga, "acabaremos viendo automatismo incluso en el Derecho de Familia".

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