Las patronales de la alimentación piden que el alta laboral por Covid sea automática

El comercio alimentario supera ya las 20.000 bajas laborales por Covid

Una trabajadora en una carnicería de Madrid.
Una trabajadora en una carnicería de Madrid.

El avance de la variante ómicron ha puesto en jaque a la fuerza laboral de las empresas. Solo el comercio alimentario supera las 20.000 bajas laborales, una cifra que aumenta a diario y que complica enormemente la gestión de las compañías del sector que han tenido que hacer frente a las fiestas navideñas con menos personal.

Al incremento de los contagios, se ha sumado la dificultad para obtener el alta médica, debido a la congestión que sufre la atención primaria, que retrasa el regreso de los empleados que ya han superado la enfermedad o que ya han cumplido las cuarentenas por contactos estrechos. Ante el déficit, las organizaciones que integran la cadena de valor de la alimentación y el gran consumo han reclamado este viernes a los ministerios de Sanidad, Trabajo, Industria, Comercio y Turismo, Agricultura y Seguridad Social medidas como el alta laboral automática, que eviten que la falta de personal afecte al correcto funcionamiento del sistema productivo, según informaron en un comunicado.

De esta forma, calculan que uno de cada siete de los trabajadores que está de baja en este momento podría reincorporarse de inmediato, pero no lo hacen al no conseguir la autorización médica.

Además, han señalado que la decisión adoptada por algunas regiones en relación a conceder bajas telefónicas en base a autotest de antígenos está suponiendo un problema añadido de gestión de las altas, que sí deben obtenerse de manera presencial en los centros de salud.

Ante esta situación, las patronales de alimentación y gran consumo han pedido que se facilite el alta laboral automática asociada a todas las bajas por Covid una vez superados los siete días que establece actualmente el periodo de cuarentena, sin necesidad de acudir a los centros de atención primaria para obtener la misma, siempre y cuando los trabajadores no presenten síntomas.

Como en el caso de la vacunación de los trabajadores, las empresas han puesto a disposición del sistema público de salud sus mutuas de accidentes de trabajo para colaborar en esta tarea en condiciones de plenas garantías sanitarias y jurídicas.

Las organizaciones también han solicitado que se reduzcan los periodos de cuarentena a los mínimos indispensables para garantizar la correcta gestión de la pandemia en base a la información científica disponible y a la experiencia acumulada durante los últimos dos años de pandemia.

En este sentido, piden que, desde un criterio sanitario, se estudie la posibilidad de acortar los plazos o limitar aquellos en que se aplican dichas cuarentenas -en coherencia con las decisiones que se anuncian en el ámbito escolar-, ya que consideran que la actual reducción de diez a siete días está resultando insuficiente para garantizar la adecuada cobertura de las vacantes.

Las patronales han recordado que desde el inicio de la pandemia, la cadena de valor de la alimentación y el gran consumo ha "dado un ejemplo de servicio a los ciudadanos" y ha permitido que, en los momentos más duros del confinamiento, no se produjera ningún problema de abastecimiento a la población al ser considerados esenciales.

Las organizaciones recalcan que para garantizar este servicio esencial a la ciudadanía, la mayoría de los trabajadores tiene que desempeñar su actividad "presencialmente", no pudiendo teletrabajar ni ser sustituidos por otros medios.

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