Teresa Helbig: “Una prenda de 5 euros tiene a gente muy fastidiada detrás”

La diseñadora ha aprovechado la pandemia para sacar una colección infantil

Teresa Helbig: “Una prenda de 5 euros tiene a gente muy fastidiada detrás”

Acaba de celebrar el cuarto de siglo de la firma que lleva su nombre, Teresa Helbig (Barcelona, 1963), así que, a pesar de haber afrontado un año difícil, la diseñadora insiste en que es un momento para festejar. Quedarse quieta va en contra de su filosofía, de modo que aprovechó la bajada de revoluciones para lanzar una colección para niñas entre cuatro y doce años, Petite Helbig, así como una colaboración con Multiópticas.

¿Cómo ha pasado este segundo año de pandemia?

Ha sido un año duro, como para todo el mundo, aunque hemos tenido la suerte de contar con clientas muy fieles que han seguido encargando trajes diciendo que ya se los pondrían cuando pudieran. También sacamos la colección de niñas Petite Helbig, que era algo que siempre había querido hacer, pero con el día a día me era imposible. La verdad es que era un sueño pendiente, así que decidimos aprovechar ese hueco horrible para hacer algo que nos hacía ilusión.

Un momento de reflexión.

Sí, espero que hayamos aprendido algo de un consumo más responsable. Ver si de verdad necesitábamos tanta ropa, apostar por cosas que duren... La gente joven está entendiendo que la ropa no puede ser tan barata, que si se venden prendas a cinco euros es porque hay alguien muy fastidiado detrás. Hay que valorar el trabajo, el saber hacer y la artesanía que hay detrás de cada cosa. Aunque a veces parece que los seres humanos tenemos poca memoria...

En esta línea, ¿tiene sentido mantener el ritmo actual de las colecciones?

No, ningún sentido, es absurdo. Son dos colecciones por temporada. En mi opinión, lo suyo sería solo una al año, porque ya no hay temporada de invierno o de verano, nos ponemos todo en cualquier momento. Este ritmo es una locura hasta para las grandes empresas. Así es imposible sorprender. Para dar lo mejor de cada miembro del equipo y hacer las cosas bien, necesitarías, como mínimo, dedicar seis meses a la colección.

También ha lanzado una colección para Mo, de Multiópticas.

Sí, es la primera vez que hago una colección de gafas y estoy muy contenta de que sacáramos el proyecto adelante en plena pandemia. Ha sido una experiencia superenriquecedora, hacer gafas con unas personas que saben tanto. La colección está inspirada en el Hollywood de finales de los 70. Cumplimos 25 años y pensamos en un momento de celebración, algo sofisticado pero con un punto muy rock and roll.

Y ha diseñado los nuevos uniformes de Iberia. ¿Es importante la colaboración entre marcas más allá de la moda?

Creo que sí, es importante porque todo suma. Eso sí, siempre con gente experta en su campo. Lo de Iberia ha sido un trabajo de dos años, después de ganar un concurso, pero ha pillado la pandemia en medio y aún estamos pendientes de que se empiecen a llevar.

¿Cómo ha evolucionado la marca en estos 25 años?

Siempre decimos que vamos muy lento para todo, pero porque nos preparamos muy bien. En este tiempo hemos trabajado la internacionalización, lanzado una línea de perfumes y, ahora, con Petite Helbig. Además, cada vez somos más personas en el equipo. En general, nos hemos profesionalizado mucho más, creando nuestros propios tejidos en el laboratorio, que está en nuestro taller. Siempre cuidando al máximo el cuerpo de la mujer. Diseñar ropa es un ejercicio de humildad, buscas favorecer siempre a la otra persona, sacar lo mejor de ella.

¿Y cómo ha cambiado la moda española?

Creo que hay talento, pero que no nos podemos dormir. A nivel cultural, Francia nos lleva un adelanto absoluto, aunque hay que tener en cuenta que las marcas pertenecen a grandes grupos. Si eres pequeñito, como nosotros, creces más lento, pero disfrutas mucho del camino. Ser independiente también tiene la ventaja de que cuentas con una libertad absoluta a la hora de sacar las colecciones. La internacionalización siempre la tenemos todos pendiente, pero cada vez se vende más fuera también.

La digitalización era otra de las asignaturas pendientes de la moda. ¿Ha sido el momento de avanzar?

Sí, claro, hay que adaptarse continuamente a las nuevas realidades. Hay que abrirse a todo, abrir muchas ventanas al mundo, y nosotros siempre estamos preparados para apuntarnos a todo. La tienda online, que tiene los esenciales de Teresa Helbig, la lanzamos hace ya casi dos años y medio. Pero son solo los esenciales. Sí que hemos vendido algún vestido por Instagram, pero en la web no. Por nuestra tipología de traje sería muy complicado, es más de ver, de tocar y de apreciar los materiales. Petite Helbig sí que será todo digital, pero nosotros, como firma, no.

¿Cómo es la mujer que viste Teresa Helbig?

Es una mujer que no pasa desapercibida. Es lo que decimos porque es lo que nos dicen ellas. Mujeres muy empoderadas, que tienen una armadura y pueden lidiar con todo. Alguien que se interesa por las cosas, que tiene todo claro. Muy rock and roll.

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