Valor a examen

Sabadell resurge con un pie en su proyecto y otro en las fusiones

La entidad cerró 2020 con el peor resultado del Ibex y firma este año la mayor alza anual de su historia, cercana al 70%.

El mercado reconoce que gran parte de la recuperación se apoya en una posible operación corporativa, pero también valora el nuevo plan estratégico

Oficina de Banco Sabadell en Barcelona
Oficina de Banco Sabadell en Barcelona GettyImages

Sabadell acaba de ser destronado del primer puesto del Ibex por rentabilidad en 2021. La pérdida de su liderazgo se debe a la entrada en el selectivo el pasado lunes de Rovi, que acumula una ganancia en el año del 90%, superior al 66% que suma el banco. Pero Sabadell conserva el segundo puesto siendo el mejor del sector español y duplicando la ganancia sectorial de banca europea (32%). En 2020 cerró con la caída más fuerte del Ibex (64%). En un año, la entidad ha pasado de un extremo a otro. Cerrará 2021 con el mejor balance anual de su historia.

Para Alberto Roldán, director de inversiones en Metagestión, “la subida no representa una mejora sustancial de la economía española. El mercado especula con un movimiento corporativo con prima”, explica. El experto considera que la entidad tiene un tamaño que la sitúa dentro de los posibles movimientos dentro del sector. Ahora bien, duda de “la generación de sinergias” de una eventual operación y de que “se pague una prima tan elevada como en Bankia”. BBVA y Sabadell intentaron una fusión a finales de 2020; las discrepancias sobre el precio y el reparto de poderes rompieron las conversaciones a solo dos semanas de que se iniciara el proceso.

Nuria Álvarez, de Renta 4, coincide en que la subida anual de Sabadell y la del 130% que acumula desde el mínimo histórico marcado en octubre de 2020 en parte está “apoyada por las expectativas de una posible operación corporativa”, aunque no espera que se materialice hasta que “no se haya disipado en mayor medida la incertidumbre sobre la evolución de los créditos ICO y el potencial impacto en las provisiones”.

Con la vista puesta en 2022, el mercado, por el momento, se inclina por mantener las acciones, un consejo que supone el 64% del total de recomendaciones que recoge Bloomberg. Los consejos de venta alcanzan el 20% y los de compra, el 16%. En cuanto a la valoración, el precio objetivo medio a 12 meses es de 0,68 euros, un 15% más que el último cierre.

La presentación del nuevo plan estratégico hasta 2023 –cuando Sabadell prevé alcanzar una rentabilidad o ROTE superior al 6%, tras la salida de más de 1.200 empleados en 2022– ha recibido apoyos en el mercado. “Con obstáculos, pero no imposible”, define Nuria Álvarez la nueva hoja de ruta trazada por la entidad. La firma acaba de subir la recomendación a sobreponderar con una de las valoraciones más altas del consenso: 0,84 euros.

A juicio de Álvarez, los catalizadores que apoyan la inversión en Sabadell son un “mejor comportamiento de los volúmenes y nuevos programas de eficiencia”; una “posible venta de su negocio de TSB que ponga en valor la franquicia”; “una probable operación corporativa tras el proceso de saneamiento y reestructuración”, y “una mejora de la retribución al accionista”.

Como posibles riesgos, Álvarez señala “el freno en el crecimiento de TSB y el tipo de cambio; la falta de recuperación de las TIR y del euríbor a 12 meses; el incumplimiento del plan estratégico; una mayor presión regulatoria que reduzca el objetivo de CET 1 (superior al 12%), y el incremento de morosidad empresarial”.

Fitch confirmó en septiembre el rating de Sabadell en BBB- con perspectiva estable. Para la agencia de calificación, la entidad ofrece otra perspectiva tras la mejora de su filial británica TSB (ganó 82 millones hasta septiembre, frente a las pérdidas de 155 millones de un año antes) y las expectativas de la actividad en Reino Unido, además del nuevo plan y los cambios en la dirección.
Por su parte, Morgan Stanley cree que “Saba­dell será capaz de ejecutar su plan estratégico”, pero considera que “el consenso está demasiado optimista” con la evolución en el margen de intereses del cuarto trimestre, e incluso con el de 2022. Tiene el consejo de infraponderar.

Alberto Roldán no espera que la escalada de Sabadell se mantenga por mucho más tiempo. “Me parece complicado; además, el mercado va a ir rotando hacia otros sectores y valores en 2022”, asevera. Así, en la carrera para sacar partido bursátil a las alzas de tipos, Sabadell no parte como favorito.

Sin recuperar el nivel previo a la pandemia

Recuperación. Sabadell ha seguido una carrera alcista destacable en el Ibex y por encima del sector. Pero el valor no ha recuperado los niveles previos al inicio de la pandemia; cotiza sobre el precio de principios de marzo de 2020. No es el único; también le ocurre a Santander y CaixaBank. Para Fitch, el principal desafío del sector europeo bancario sigue siendo su modesta rentabilidad, presionada por los bajos tipos de interés. “Los bancos deben fortalecer sus negocios que generan comisiones, continuar su enfoque en la eficiencia de costes y mostrar una mejor disciplina de precios para abordar esta debilidad”, dijo.

Dividendo. Sabadell ha retomado el pago del dividendo a sus accionistas –después de cancelarlo tras la recomendación del BCE al sector por la crisis sanitaria– y ha anunciado que distribuirá el 30% de los beneficios de 2021 en efectivo el próximo año. El pay out de la entidad se ha movido históricamente entre el 40% y el 50%. Renta 4 calcula que la rentabilidad por dividendo sea del 4,7% en 2022 y del 6,4% en 2023. La de 2019, año previo a la pandemia, fue del 3,8%.

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