Crisis energética

La factura de los usuarios acogidos al PVPC subirá en enero un 35%

Un consumidor medio pagará 106 euros el próximo mes teniendo en cuenta el precio de los futuros y los cambios de cargos y peajes

La factura de los usuarios acogidos al PVPC subirá en enero un 35% pulsa en la foto

La subida imparable del mercado mayorista de la electricidad (pool), derivada de las altas cotizaciones del gas natural, dibujan un escenario de precios muy oscuro para 2022 y, muy especialmente, para los dos primeros meses del año. Según datos del operador del mercado ibérico, OMIP, en tan solo un día, entre el 20 y el 21 de diciembre, el fordward se disparó en más de 60 euros/MWh (de 345 euros a 408 euros/MWh), y en más de 100 euros en cinco días.

Aunque han bajado el fin de semana, con la cotización de los futuros eléctricos de ayer, 349 euros MWh, así como las revisiones de la parte fija de la factura y a pesar de la prórroga del recorte de los impuestos que gravan el recibo de la luz acordada por el Gobierno, la factura de un consumidor medio acogido a la tarifa regulada, PVPC (Precio Voluntario de Venta al Pequeño Consumidor), subirá el primer mes del año entrante un 35%. Estos clientes, hasta 10,5 millones, de los cuales, 1,5 millones son vulnerables, tienen referenciado el precio de la electricidad de su recibo al del mercado mayorista y, por tanto, están directamente castigados por la subidas récord que se vienen registrando sin parar desde el pasado mes de agosto, hasta superar los 300 euros MWh en los últimos días. Los precios pueden cambiar en esta última semana del año, pero el escenario no mejorará sustancialmente y, por contra, podría empeorar. El gráfico muestra que, con los futuros del pasado jueves (403 euros MWh), la factura subiría en enero hasta un 48%.

Este cálculo corresponde a un consumidor tipo (con una potencia contratada de 3,8 kW y un consumo medio anual de 2.300 kWh) que pagaría en enero 108 euros, lo que supone el citado 35% más respecto a diciembre, en que pagará 79 euros en su recibo. Esta variación se explica por la fuerte subida de la electricidad (los 349 euros MWh previstos ayer para enero, frente a los 255 euros MWh de diciembre) y en que el recorte del 96% de los llamados cargos aprobado por el Gobierno en septiembre, se quedará en un 31% a partir de enero. Esto supone una subida del 8% en la factura de los domésticos, que se compensará, solo a medias, con la bajada de los peajes en una media del 4,6%, que aprobó la semana pasada la CNMC.

Los cargos y los peajes constituyen la parte fija de la factura. En los meses de enero el Ministerio para la Transición Ecológica y la CNMC revisan estos costes regulados de la factura (los cargos, que incluyen, entre otros, las primas de las renovables y la amortización de la deuda eléctrica, corresponden al ministerio, y los peajes, con los que se retribuyen las redes, son competencia del regulador). Estos cargos y peajes son de aplicación también al resto de los domésticos que están en el mercado libre (otros 16,2 millones de puntos de suministro), por lo que la subida de esta parte de la factura, también les afectará.

Los clientes del mercado liberalizado mantienen contratos bilaterales a la carta con sus comercializadoras. Los firmados con anterioridad o posterioridad a la escalada del precio del pool, pero sin estar referenciados a este, pueden beneficiarse de las condiciones más favorables de los contratos pre-rally, mientras no les caduquen en el corto plazo. Sin embargo, con casi toda seguidad, las renovaciones que les propongan sus comercializadoras irán acompañadas de subidas.

Aun con todo, para los hogares, la situación resulta menos dramática gracias a la decisión del Gobierno de prorrogar las rebajas fiscales de la electricidad aprobadas en el segundo semestre de este año, que incluyó en el real dereto ley de medidas energéticas aprobado la semana pasada: el del IVA del 21% al 10% y el impuesto especial de la electricidad del 5,1% al 0,5% se mantendrán hasta el 30 de abril, mientras que la eliminación del impuesto del 7% a la generación se prorroga hasta e 31 de marzo.

No se descarta que el Gobierno tenga que prorrogar estas medidas más allá del primer trimestre e incluso adoptar otras más duras antes, a la vista de que los futuros eléctricos superan aún los 270 euros/MW para los meses de abril, mayo y junio, pese al fin del invierno. Y es que los del gas natural rondan, por el momento, los 130 euros/MWh para el año. El fin de la crisis se fía a la puesta en marcha del gasoducto que enlaza Rusia y Alemania, Nord Stream II, cuya puesta en marcha se ha retrasado al segundo semestre del próximo año.

El calvario de renovar a fin de año

Los problemas de los precios eléctricos se agravan a medida que se acerca el final de año. Además de ser el inicio del invierno, lo que anuncia un incremento del consumo del gas natural y con él posibles subidas de precios que incidirán de plano en los de la electricidad, el fin de año suele coincidir con la renovación de los contratos dela luz y el gas de las grandes compañías industriales. Estas ven dispararse los presupuestos que están elaborando para el próximo año por el elevado coste la energía. No se descartan nuevos cierres de plantas, especialmente, de los sectores con poco margen para trasladar este coste a los precios de sus productos.

La crisis energética derivará en una fuerte inflación y, en suma, en un grave problema macroeconómico, coinciden los expertos. No en vano, frente a la actitud negligente de la Comisión Europea, una de las mayores defensoras de tomar medidas urgentes para paliar la escalada de los precios de la electricidad y del gas es la presidenta del BCE, Christine Lagarde. La aparente tranquilidad de Alemania se atribuye a que aún mantiene sus centrales de carbón en funcionamiento.

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