Crisis energética

Sonatrach exige a Naturgy una revisión al alza de los precios de sus contratos de gas

Le energética española suspende el contrato de suministro a 250 industrias en España

Francisco Reynés, presidente de Naturgy.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy. Efe

Hoy por ti, mañana por mí. Hace poco más de un año, en octubre de 2020, Sonatrach firmaba un acuerdo con Naturgy por el que el coloso argelino accedía a revisar a la baja los precios de los contratos de suministro de gas natural a largo plazo que mantenía con la energética española. Asimismo, la argelina aceptó ajustar (léase, rebajar) los volúmenes de compra que figuraban en los acuerdos comerciales con Naturgy y que esta le pidió.

El hundimiento de la demanda de energía y el de los precios internacionales derivados de los confinamientos por la pandemia de Covid-19 a partir del mes de marzo de 2020 llevaron a Naturgy a activar la cláusula que le permite revisar sus contratos a la baja cuando las cotizaciones descienden por debajo de cierto límite.

A la vista de que la situación del mercado ha dado en pocos meses una vuelta de campana, por el recorte de la oferta decidido por Rusia, es ahora Sonatrach la que reclama a su cliente y socio español un ajuste al alza de los precios del gas que le suministra.

Las cifras hablan por sí solos: frente a una cotización media del gas TTF (el hub holandés) de 9,40 euros/MWh en 2020, en lo que va de 2021 se ha situado en 42,78 euros/MWh. Y, más allá de datos medios, los precios del gas natural siguen desbocados, hasta 137 euros/MWh del pasado viernes.

El precio medio del gas en 2020 fue de 9,40 euros/Mwh. En lo que va de este año, la media ronda los 43 euros

La compañía que preside Francisco Reynés reconoce que las conversaciones para revisar los contratos con el grupo estatal argelino se iniciaron hace más de un mes y confían en alcanzar un acuerdo, aunque el ritmo es lento. El gas argelino representa un 40% de la cartera de Naturgy.

En la energética española no quieren ni pensar en un posible arbitraje después de la amarga experiencia que vivió en 2010 tras el largo pleito por los precios del gas que duró cinco años y que se saldó ese año con un laudo condenatorio. La compañía, entonces Gas Natural Fenosa, se vio forzada a firmar un acuerdo extrajudicial por el que pagó a Sonatrach unos 1.300 millones de euros, además de un paquete de acciones que dio entrada a la argelina en el capital de Naturgy, con un 3% (en la actualidad, alcanza ya el 4,1%).

250 clientes en apuros

Ante la más que inevitable subida de los precios de los contratos de Sonatrach (que no admite, en este caso, aumentar el volumen de gas que reclama Naturgy, según fuentes de sector), la compañía española ha sometido a revisión los contratos de gas que mantiene con 250 clientes industriales en España. Estos han dado la voz de alarma ante el Ministerio para la Transición Ecológica.

Se trata de empresas de muy distintos sectores (siderúrgicas, químicas, papeleras, azulejeras y de alimentación, entre otros), además de universidades u hospitales, a los que la comercializadora gasística del grupo ha enviado una carta para comunicarles “la finalización del contrato” en las condiciones hasta ahora vigentes.

Para ello, la compañía se acoge a las cláusulas de rescisión que permiten su revisión cuando el precio alcanza determinado nivel. Se da la circunstancia de que muchos de estos contratos, que terminan a finales de este año, se firmaron en verano, hace apenas tres meses, según fuentes empresariales. Algunas industrias se encuentran además en la misma situación apurada respecto a los precios del suministro de la electricidad, cuyo precio mayorista superó la semana pasada la barrera de los 300 euros/MWh.

El pasado jueves, la asociación GasIndustrial, que integran medio centenar de empresas de distintos sectores, mantuvo una reu­nión con la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que ha manifestado un gran malestar hacia Naturgy y las medidas que está tomando.

GasIndustrial ha solicitado al Gobierno que se adelante la bajada de los peajes del gas prevista para octubre de 2022 y se dé flexibilidad en el caudal del gas para muchas plantas industriales que están paradas y se ven obligadas a pagarlo igualmente.

 

El enfado de Teresa Ribera con la gasística

Revisiones. Las denuncias por parte de los grandes consumidores de gas de la decisión de Naturgy de dar por finalizados sus contratos de suministros a los precios pactados, algunos el pasado verano, ha provocado un fuerte malestar en la ministra para la Transición Ecológica, Ribera, y así se lo ha hecho saber personalmente a la compañía que preside Francisco Reynés, según fuentes políticas. Las revisiones afectan a 250 compañías de muy diversos sectores, muchas de las cuales ya sufren la misma situación con sus contratos de luz.

Nadie cumple. En el caso de las grandes compañías eléctricas, a las que el ministerio eximió de la minoracion aprobada en septiembre de los beneficios llovidos del cielo a la nuclear y el agua por el alto precio marginal del gas, también han sido fuertemente criticadas por sus clientes. Aunque la exención se refería a todos los contratos bilaterales que no cobran el alto precio del pool, muchas han optado por romper los contratos (por ejemplo, a 80 euros MWh), ir a un mercado y cobrar su alto precio por encima de los 300 euros/MWh, aunque tengan que pagar la penalización o minoración. En AEGE aseguran que estas no han presentado las ofertas “razonables” que pidió Ribera y a las que se comprometieron públicamente.

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