Financiación

El coste de las nuevas emisiones del Tesoro cierra 2021 por primera vez por debajo del cero

Las colocaciones netas alcanzan los 75.000 millones

El coste de las nuevas emisiones del Tesoro cierra 2021 por primera vez por debajo del cero pulsa en la foto

Una semana después de que el Tesoro recortara por segunda vez en el año su objetivo de emisión, ayer el organismo que dirige Carlos Cuerpo dio por finalizado el ejercicio con la emisión de 1.656 millones en letras a nueve y tres meses, la última subasta programada de 2021, pues la que estaba prevista para el 16 de diciembre finalmente no se convocará. Aunque en la subasta celebrada ayer España se vio obligada a incrementar las rentabilidades, los rendimientos continúan siendo negativos, como negativo también lo es el coste de emisión. Por primera vez en la historia el coste de las nuevas operaciones finaliza el año por debajo de cero (-0,04%), inferior al 0,18% registrado a cierre de 2020. Según datos del Tesoro el 60% de lo emitido en los últimos 12 meses ha sido a tipos negativos.

A pesar del repunte de las rentabilidades que se ha venido registrando en el mercado en la segunda mitad de 2021 al calor de las tensiones inflacionistas y las expectativas de endurecimientos, el Tesoro ha seguido sacando partido de las buenas condiciones financieras. Al amparo del programa de compras antipandemia del BCE, España ha seguido bajando el coste medio de la cartera de deuda y a cierre del año se sitúa en el 1,65%, mínimo histórico y 21 puntos básicos menos que en 2020 (1,86%). Según lo adelantado durante la presentación de los Presupuestos, esta tendencia es de esperar que continúe los próximos meses, dado que las emisiones que vencen pagan un interés superior a las nuevas. Una buena prueba de ello es el bono que vence el próximo 31 de enero y por el que a España se le exigió una rentabilidad del 7% en el verano de 2012, coincidiendo con los peores momentos de la crisis de deuda de la eurozona.

La rebaja de los costes se ha producido a la vez que se ha ampliado la vida media de la deuda, que se sitúa en los 8,07 años, máximo histórico. Esto ha sido posible gracias a la labor que desde años lleva realizando el Tesoro de aprovechar el entorno de tipos cero para concentrar las emisiones en instrumentos de deuda a medio y largo plazo. De los 264.174 millones de euros colocados, unos 169.900 millones forman parte del programa de financiación a medio y largo plazo.

Los fondos procedentes del programa de reconstrucción europea Next Generation han ayudado a España a rebajar las necesidades de financiación. En 2021 el Tesoro ha realizado dos recortes gracias a los cuales las emisiones brutas han pasado de los 289.138 millones previstos a comienzos de año a los 264.174 millones. Por su parte, las emisiones netas han caído un 25%, hasta los 75.000 millones. Esta cifra se sitúa un 73% de los 277.059 millones ejecutados en 2020, un año marcado por las fuertes necesidades de financiación para sufragar las medidas puestas en marcha tras el estallido de la crisis. Las previsiones que maneja el Tesoro apuntan que con estas emisiones la ratio de deuda sobre PIB se situará en el 119,5%, frente al 120% de 2020. Para el próximo año, el Gobierno espera seguir bajando la ratio de deuda hasta el 115,1%. Las previsiones recogidas en los Presupuestos apuntan a una emisión neta de 80.000 millones.

Además de las subastas previstas en el calendario, el Tesoro ha efectuado cinco emisiones sindicadas a través de las cuales ha captado 39.000 millones. La más destacada fue en la que vendió de 5.000 millones en el primer bono verde colocado por España, una referencia en la que el precio se situó por debajo al registrado en una referencia al mismo plazo convencional. Otros 5.000 millones correspondieron al segundo bono a 50 años que coloca España. Unos 18.000 millones se adjudicaron en dos referencia a 10 años y los 6.000 millones restantes en un bono a 15 años.

La CE emitirá 50.000 millones hasta junio de 2022

Después del satisfactorio estreno de la Comisión Europea en el mercado de deuda, el ejecutivo comunitario anunció ayer su intención de colocar 50.000 millones de euros en bonos a largo plazo durante el primer semestre de 2022 para seguir financiando el fondo europeo de recuperación. Para los próximos seis meses, Bruselas tiene previsto realizar seis emisiones a largo plazo y 12 subastas de letras. Desde el pasado junio, la CE ha captado 71.000 millones en bonos a largo plazo, de los cuales 12.000 millones correspondieron a deuda verde. Este dinero se ha destinado a los primeros desembolsos para los Estados miembros, a los que se ha transferido ya más de 54.000 millones en calidad de anticipos.

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