Autorización de la UE

Baïa exportará a Europa su alimento que transforma los sabores ácidos en dulces

La 'foodtech' española venderá su producto en Inglaterra, Francia, Italia y Alemania

Guillermo Milans del Bosch y Loan Bensadon, cofundadores de Baïa.
Guillermo Milans del Bosch y Loan Bensadon, cofundadores de Baïa.

La compañía española Baïa se lanzará por el mercado europeo para comercializar su alimento que transforma los sabores ácidos en dulces. La foodtech acaba de recibir autorización de la Comisión Europea para comercializar como complemento alimenticio su compuesto a base de miraculina, una proteína que tiene la propiedad de preparar la boca de forma que enmascara los sabores ácidos y los transforma en dulces cuando se consume previamente a la ingesta de alimentos y bebidas, y que está dirigido a pacientes con trastornos del gusto, especialmente oncológicos y de Covid.

Baïa prevé que su complemento alimenticio llegue a las farmacias españolas en formato de comprimidos masticables durante el primer trimestre de 2022 y tendrá la exclusividad de comercialización de este producto en la Unión Europea durante los próximos cinco años.
Por ello, según explican a CincoDías los fundadores de la empresa, Loan Bensadon y Guillermo Milans del Bosch el objetivo es dar el salto a Francia, Italia, Alemania e Inglaterra con una comercialización propia a través de un modelo de visitación médica a través de socios estratégicos.

“No tenemos la capacidad de inversión para implantar una red de visitantes propia. Por ello, en cada uno de estos mercados nos apoyaremos en un partner local que nos va a ayudar en la comercialización, pero el producto irá siempre con nuestra marca. Ya estamos en conversaciones avanzadas con una empresa española cuyo ámbito de actuación está en España, Portugal e Italia”, explican ambos cofundadores.

Y es que el complemento alimenticio desarrollado por Baïa ya ha recibido el interés de otros países, tanto en Europa como América Latina para comenzar a usarlo como parte del tratamiento en pacientes con trastornos del gusto o con restricciones alimentarias, permitiendo que puedan mantener sus tratamientos de nutrición médica. La compañía prevé una facturación de unos 600.000 euros para 2022.

“Hemos visto que con el Covid hay personas que pierden el gusto. En torno a un 60% de los pacientes oncológicos que están en tratamiento de quimioterapia van a desarrollar un efecto secundario que afecta también al gusto. También, el 30% de las personas mayores de 65 años tiene pérdidas del gusto y todo ello se traduce en que no llegan a sus metas nutricionales. A todas estas personas que tiene ciertos problemas con alimentación este suplemento les va a ayudar a mejorar la experiencia de la alimentación”, detallan Loan Bensadon y Guillermo Milans del Bosch.

Ensayo clínico en el Hospital La Paz

A partir de 2022 la compañía iniciará un ensayo clínico para generar evidencia científica sobre los trastornos del gusto en pacientes con cáncer de mama. Este ensayo, que comenzará en enero, será desarrollado por un consorcio formado por Baïa, el Hospital La Paz de Madrid, AZTI (centro tecnológico del País Vasco) y el centro tecnológico de Cataluña Eurecat, con la colaboración del CDTI, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

El proyecto cuenta con un presupuesto aprobado de 450.000 euros y tendrá una duración de dos años en los que se va a analizar a más de un centenar de pacientes con cáncer de mama y trastornos del gusto derivados del tratamiento, con el objetivo de poder desarrollar estrategias nutricionales adaptadas a estos pacientes y al uso del complemento de Baïa para incrementar el seguimiento del tratamiento dietético, mejorar la calidad de vida y reducir o revertir la posible pérdida de peso.

Según explican ambos fundadores el objetivo es que una vez concluido el ensayo clínico es replicarlo en otros lugares. “Llevamos ocho años y ahora vamos a generar toda la evidencia sobre la aplicación clínica”, concluyen.

Busca dar el salto a la industria alimentaria

Endulzante natural. La autorización que ha recibido Baïa por parte de la Comisión Europea es para comercializar su compuesto basado en la miraculina como complemento alimenticio y su aplicación estará dirigida al sector de la salud, pero los planes de la compañía pasan por dar el salto a la indsutria alimentaria. Para ello, iniciará los trámites para lograr la autorización como ingrediente alimentario y poder usarlo como sustituto de azúcares y aditivos y convertirse en un endulzante natural que permita la producción de otras líneas de productos.

Ronda de 3,5 millones. La compañía se encuentra cerrando con inversores una ronda de financiación por 3,5 millones para obtener liquidez para sus planes de crecimiento futuros. 

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