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La compra de ARM por Nvidia, en la cuerda floja: EE UU también cuestiona la millonaria operación

Reino Unido y Europa ya han abierto investigaciones por graves preocupaciones competitivas y se prevé que China plantee dudas sobre la transacción

Tarjetas gráficas de Nvidia a la venta en una tiene en San Marcos, California.
Tarjetas gráficas de Nvidia a la venta en una tiene en San Marcos, California.

La compra del diseñador de chips británico ARM por parte de Nvidia, el gigante estadounidense de los circuitos integrados y unidades de procesamiento gráfico, se complica. El regulador estadounidense, la FTC, ya ha expresado su preocupación por la adquisición, según ha revelado la directora financiera de Nvidia, Colette Kress. La ejecutiva ha asegurado que el organismo está revisando la operación, y aunque no ha dado detalles sobre las preocupaciones concretas planteadas sí dijo que están en conversaciones con la citada agencia para establecer remedios que puedan despejar dichas dudas.

La postura de la FTC agrega un obstáculo más a un acuerdo que ya ha provocado una seria oposición a este lado del Atlántico. El Reino Unido anunció este miércoles que lanza una investigación en profundidad sobre la transacción por "razones de seguridad" y por "graves preocupaciones competitivas". Lo hará a través de la Autoridad de los Mercados y Competencia (CMA, por sus siglas en inglés). 

También el pasado 27 de octubre la Comisión Europea anunció que iniciaba su propia investigación tras asegurar que el análisis que había hecho mostraba que la compra "podría implicar una restricción o degradación del acceso a la propiedad intelectual de ARM, lo que distorsionaría muchos mercados en donde los semiconductores son utilizados". La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, también apuntó otros riesgos: el temor a que la operación  conduzca a precios más altos, a menos opciones en el mercado y a una menor innovación.

La compra, que se anunció hace 14 meses y que se cerró por 40.000 millones de dólares, lo que la convertiría en caso de cerrarse en la mayor adquisición de la historia en el sector (superando a la compra de Broadcom por Avago en 2015 por 37.000 millones de dólares), también se ha topado con la oposición de algunas grandes compañías tecnológicas estadounidenses que temen que Nvidia bloquee o limite el acceso a los diseños de chips de ARM al resto de fabricantes, lo que le daría una ventaja injusta en el mercado de los chips para distintos dispositivos electrónicos, centros de datos y automóviles. No hay que pasar por alto que ARM, actualmente propiedad de SoftBank, es un proveedor clave de empresas como Qualcomm, Apple, Samsung o MediaTek.

La situación tampoco está libre de problemas en China, donde el acuerdo también está bajo revisión por las autoridades del país, y donde algunos fabricantes locales de chips se han quejado a los reguladores chinos sobre el acuerdo, según informa el Financial Times. 

A pesar de las crecientes señales de que los reguladores pueden tratar de bloquear el acuerdo, Nvidia sigue defendiendo que todavía cree "en los méritos y beneficios de la adquisición a Arm, sus licenciatarios y la industria".

La compañía estadounidense reveló el rechazo de los reguladores estadounidenses al anunciar sus últimas ganancias trimestrales a Wall Street el miércoles por la noche, pero pese a los crecientes problemas sobre la adquisición de ARM sus acciones siguen tirando con fuerza: han subido en torno a un 130% desde que se anunciara la operación, elevando su valor en Bolsa a más de 730.000 millones de dólares. Según el FT, este fuerte repunte ha elevado el valor de la compra en efectivo y acciones por ARM hasta los 76.000 millones de dólares.

Nvidia alcanzó unos ingresos trimestrales récord en su tercer trimestre de 2021 debido a la fuerte demanda de chips. La compañía facturó 7.103 millones de dólares, un 50% más que en el mismo periodo del año pasado. La compañía, que superó las previsiones de los analistas, elevó también su beneficio un 84%, hasta los 2.464 millones de dólares o 97 centavos por acción. Por divisiones, los juegos le reportaron unos ingresos de 3.220 millones de dólares, un 55% más interanual; los centros de datos 2.940 millones, un 144% más; la automoción 135 millones, un 8% más, y la visualización profesional  577 millones, un 11% más.

Nvidia también pronosticó unos ingresos para el cuarto trimestre de 7.400 millones de dólares, 540 millones por encima de las expectativas de los analistas, gracias sobre todo a su negocio de centros de datos a medida que más empresas se proponen invertir en inteligencia artificial y el metaverso, pues las aplicaciones diseñadas para este nuevo mundo virtual requerirán de más potencia de computación e impulsará la demanda de chips.

El presidente ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, aseguró en una entrevista a Reuters que "probablemente habrá más mundos virtuales que sitios web hoy día. Y la razón es que son más fáciles de construir". Las acciones de la compañía subieron ayer un 4% en el mercado fuera de hora. La empresa ha evitado hasta ahora problemas importantes en la cadena de suministro a pesar de la crisis mundial de chips. Hizo un pago de 1.600 millones de dólares solo en el tercer trimestre para asegurarse el suministro.

 

 

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