Música en 'streaming'

Spotify entra en números rojos en España tras ingresar un 15% menos

Factura 8 millones, pierde 15.217 euros y paga 102.343 euros en impuestos

Logo de Spotify.
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Spotify entra en números rojos en España. La compañía sueca de música en streaming cerró 2020 con unas pérdidas de 15.217 euros frente a los 81.088 euros ganados en 2019. La filial española ya había visto recortar su beneficio neto un 26% ese año frente a 2018.

La sociedad también sufrió una caída en sus ingresos del 15% el año pasado. Su cifra de negocio fue de 8 millones frente a los 9,4 millones alcanzados en 2019, según consta en las cuentas que acaba de presentar en el Registro Mercantil.

El pasado año, la actividad principal de Spotify Spain fue la venta de servicios publicitarios, es decir, el cobro a empresas por anunciarse en su plataforma. Y es que la compañía ya trasladó desde noviembre de 2016 los ingresos por suscripciones de su filial española a Spotify AB, una sociedad con sede en Suecia. Una decisión que provocó que sus ingresos declarados en España pasaran de 55 millones a 12 millones.

De esta manera, mientras en 2016 su principal fuente de ingresos (casi 49 millones) provenía de la venta de suscripciones a su servicio de música prémium, en el pasado ejercicio, 6,03 millones de los 8 facturados correspondieron a la publicidad y el resto a suscripciones prémium y partners.

La filial española abonó en 2020 casi 4,4 millones a empresas del grupo en concepto de servicios prestados y royalties y pagó 102.343 euros de impuestos sobre beneficios frente a los 79.592 euros de un año antes. Ese incremento se debe a lo que en sus cuentas denomina “diferencias permanentes” con la Agencia Tributaria debido a multas y sanciones por 23.233 euros y a todos los gastos derivados de las opciones sobre acciones por importe de 303.436 euros.

La sociedad reconoce que tiene abiertos a inspección los cuatro últimos ejercicios para todos los impuestos que le son aplicables, pero según sus administradores y asesores fiscales, “no existen contingencias fiscales de importes significativos que pudieran derivarse, en caso de inspección, de posibles interpretaciones diferentes de la normativa fiscal aplicable a las operaciones realizadas por la sociedad”. La firma ya fue sancionada con 148.000 euros por la Agencia Tributaria tras inspeccionar los ejercicios 2009, 2010, 2011 y 2012 debido a la manera de contabilizar los gastos financieros en el cálculo del impuesto de sociedades.

Según detalla, a 31 de diciembre la sociedad seguía teniendo un fondo de maniobra negativo por importe de 1,27 millones (1,7 millones un año antes). No obstante, sus administradores estiman que los flujos de efectivo que genera el negocio y la línea de financiación disponibles con el grupo son suficientes para hacer frente a los pasivos corrientes. Y añaden que “la sociedad ha recibido el apoyo financiero expreso de su socio único al objeto de posibilitar el cumplimiento de los compromisos y de las obligaciones de pago contraídas por la sociedad y asegurar la continuidad de sus operaciones durante el periodo de 12 meses a contar desde la formulación de las presentes cuentas”.

En diciembre de 2020 hubo un cambio en la propiedad de la empresa, ya que la compañía matriz cambió de Spotify Ltd. (domiciliada en Reino Unido) a Spotify AB (en Suecia). La operación se instrumentalizó mediante un “dividendo en especie”. La transferencia de propiedad fue aprobada por la junta general del 18 de diciembre de 2020.

La filial española, que tuvo una media de 22 empleados en 2020 (dos más que el año anterior), elevó sus gastos de personal el pasado año de 1,95 millones a 2,77 millones. Al 31 de diciembre de 2020 y 2019, se registró la cantidad de 164.398 y 88.660, respectivamente, correspondiente al coste de las opciones sobre acciones para directores y empleados de la compañía. 

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