Alimentación

Nueva Pescanova será la primera en vender pulpo nacido en acuicultura en 2022

Inaugura su nuevo centro de I+D+i en el que ha invertido 7,5 millones

El nuevo Pescanova Biomarine Center, en O Grove.
El nuevo Pescanova Biomarine Center, en O Grove.

Nueva Pescanova comercializará los primeros pulpos del mundo nacidos en acuicultura en el verano de 2022. Así lo ha anunciado este lunes la compañía gallega, que ha inaugurado su nuevo centro de innovación con el que quiere convertirse en referente de desarrollo de nuevas especies de cultivo.

Se trata del Pescanova Biomarine Center, situado en O Grove (Pontevedra), y en el que ha invertido 7,5 millones de euros. Este cuenta con una superficie de 4.000 metros cuadrados, y con él, el grupo pesquero quiere posicionarse "a la vanguardia de la investigación acuícola a nivel mundial, convirtiéndose en un centro de referencia en la mejora de la salud, la nutrición, el bienestar animal, la sostenibilidad y nuevas especies de cultivo", ha explicado en un comunicado. Esta detalla que, de las 250.000 especies marinas que existen, solo se sabe producir en acuicultura 580.

Y con una de ellas, el pulpo, Nueva Pescanova se ha situado como pionera. Los más de 40 investigadores que trabajarán en el nuevo centro de innovación ya han conseguido cerrar el ciclo de reproducción de esta especie en acuicultura. Es decir, los ejemplares nacidos dentro de la compañía no solo han conseguido llegar a su edad adulta, sino que también pueden reproducirse fuera de su hábitat natural. Todo gracias a Lourditas, el primer pulpo que nació en acuicultura y de la que han ido surgiendo hasta cinco generaciones. Ello permitirá a Nueva Pescanova comercializar los primeros ejemplares nacidos por esta vía el próximo verano.

La nueva infraestructura también servirá como centro tecnológico para los proyectos de transformación digital y sostenibilidad de la compañía. Esta tiene proyectos en marcha con inteligencia artificial o big data en la acuicultura del langostino de la mano de Microsoft, pudiendo controlar el 100% de los procesos en tiempo real y de manera automática, "potenciando la eficiencia y sostenibilidad de los cultivos, garantizando la trazabilidad alimentaria y mejorando la salud y el bienestar animal", dice la compañía.

Esta explica que su apuesta por la acuicultura como alternativa a la pesca busca "asegurar la disponibilidad de los recursos marinos para generaciones futuras". Desde los años 80 ya produce rodaballo por esta vía en Galicia, y también langostino de la variedad vannamei en Nicaragua, Guatemala y Ecuador. "Morgan Stanley, en su estudio “The future of Foods” de 2020, pronostica que el crecimiento de la acuicultura va a ser en la década de 2020 a 2030 de un 5% anual compuesto, hasta alcanzar en ese 2030 un volumen global de 300 mil millones de dólares en valor", ha explicado el presidente de Nueva Pescanova, José María Benavent.

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