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Bigbox aterriza en España para revolucionar el regalo en las grandes empresas

Invertirá 1,5 millones en tecnología para garantizar que los clientes los gasten

Gastón Parisier, consejero delegado de Bigbox.
Gastón Parisier, consejero delegado de Bigbox.

Uno de cada tres regalos que una empresa hace a sus empleados o a sus clientes en España, como cenas, estancias en hoteles o excursiones, se queda sin usar. En un mercado que genera una facturación anual de 1.500 millones de euros, el agujero llega a los 400 millones de euros. Para tratar de cerrar esa brecha, la argentina Bigbox aterriza en España tras 11 años de actividad en Latinoamérica en un momento en el que prevé un crecimiento sin precedentes de los regalos corporativos. “Ahora los empleados van menos a la oficina y las empresas están obligados a fidelizar a clientes y empleados. Y los regalos corporativos son una herramienta perfecta para motivar e incrementar los lazos. Solo el pasado ejercicio, nuestra actividad creció un 250%”, recalca Gastón Parisier, consejero delegado de Bigbox.

Con una facturación de 17 millones de euros tras abrir delegaciones en Argentina, Uruguay, Chile, Perú, México y Colombia, Parisier destaca que los vínculos culturales entre España y Latinoamérica han sido determinantes para escogerlo como el primer país para entrar en Europa. “El objetivo es buscar contenido original y aspiracional. No vamos a competir por cupones o descuentos, como Groupon o Let´s Bonus. Nuestra propuesta es hacer un catálogo de experiencias distintas, innovadoras y de un nivel más elevado. Si otros ofrecen una cerveza, nosotros ofrecemos una cerveza y una tabla de quesos; si otros ofrecen una noche de hotel, nosotros sumamos el spa”, asegura Parisier.

La entrada en España se hará de la mano de los grandes inversores españoles en Latinomérica, como BBVA, Santander, CaixaBank o Mapfre, que ya son clientes en esa región del mundo. “El objetivo es cerrar 2022 con una cartera de 300 grandes clientes en España, entre los que se encuentren las grandes empresas de la banca, energía, telecomunicaciones o energía, y que el mercado español suponga el 15% de las 750.000 experiencias que vendamos en todo el mundo el año que viene”.

El consejero delegado de Bigbox destaca que el principal elemento de diferenciación es la plataforma tecnológica, en la que van a invertir más de 1,5 millones de euros, para monitorizar todo el proceso desde que el regalo se compra hasta que se disfruta. “No podemos garantizar nada. Pero ponemos a disposición de las empresas herramientas tecnológicas para acabar con el mal hábito de no usar regalos por falta de tiempo. Esas herramientas permiten hacer recordatorios, ofrecer selecciones de productos para que los clientes se sientan atraídos a realizar el gasto”.

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