Los fondos tradicionales han rentado en España desde 2006 menos de la mitad que los fondos indexados

Un informe de Indexa revela que solo el 1% de fondos ha batido al mercado

Los fondos tradicionales han rentado en España desde 2006 menos de la mitad que los fondos indexados

En el mundo de los fondos de inversión hay dos categorías muy bien diferenciadas: los activos y los pasivos. En los primeros, un gestor se dedica a analizar acciones o bonos para comprarlos para el fondo y venderlos en el mejor momento. En los segundos, se crea una cartera de activos que simplemente replica la evolución de un índice, el S&P 500, el Nasdaq o el Ibex 35. Aunque, a priori, podría parecer que es mejor que haya un gestor a los mandos, la evidencia académica ha demostrado que los fondos indexados obtienen mejores retornos.

La agencia de valores Indexa Capital (que comercializa carteras de fondos indexados) ha elaborado un estudio analizando la evolución de todos los fondos de inversión que se han comercializado en España durante los últimos 15 años. La conclusión principal es que solo el 1,1% de estos vehículos han conseguido en ese periodo una rentabilidad mejor que la del mercado. El estudio, lógicamente, compara los fondos de Bolsa internacional, con los índices de referencia de Bolsa internacional, y los fondos de renta fija europea a corto plazo, con los índices más relevantes para este tipo de activos.

Unai Ansejo, co-consejero delegado de Indexa Capital explica que "la respuesta a por qué los gestores activos lo hacen peor que los índices es bastante sencilla: los costes. Los fondos activos gastan dinero en salarios, en análisis, en la intermediación de acciones y bonos. Un dinero que no tienen que gastar los fondos indexados". Los mayores costes se traducen en mayores comisiones, que pagan los dueños de los fondos.

En un plazo largo, como el periodo analizado (2006-2020), las diferencias de rentabilidad entre los dos tipos de fondos son notables. Así, para la categoría de fondos globales (una de las tipologías de fondos más común en España), el retorno medio anual en estos 15 años ha sido del 1,5%, frente al 6,7% que han obtenido los fondos indexados comparables.

En los fondos de bonos europeos a largo plazo, el rendimiento medio anual ha sido del 2%, la mitad de los fondos indexados de esa categoría (4%). Sumando todas las categorías el retorno total de los fondos activos ha sido menos de la mitad que los fondos indexados.


El impacto en términos absolutos

Conseguir menores rentabilidades anuales implica que los clientes de fondos activos ganan menos, de media, que si invirtieran en fondos indexados. ¿Pero cuánto es ese impacto en dinero contante y sonante?

El informe de Indexa calcula que en los últimos 15 años, los inversores de fondos convencionales han dejado de ganar en España 120.000 millones de euros, respecto a una inversión en fondos pasivos. Teniendo en cuenta el número de propietarios de fondos, el impacto es de unos 10.000 euros por persona.

Una de las pequeñas ventajas que presentan los fondos activos frente a los indexados es que tienen algo menos de volatilidad. Es decir, que cuando cae la Bolsa los fondos de renta variable bajan menos que los índices, puesto que los gestores pueden tomar medidas para amortiguar, como bajar el peso de la inversión y subir el peso del efectivo de la cartera, o apostar por sectores y compañías más volátiles.

Ahora bien, el estudio de Indexa también analiza la rentabilidad de cada fondo medida por unidad de riesgo, y demuestra que esa menor volatilidad de los fondos activos no acaba siendo atractiva.

Por poner un ejemplo, si una persona puede ganar un 5% de rentabilidad con un depósito bancario o con un fondo de Bolsa, siempre preferirá elegir el depósito, porque su valoración no sufre oscilaciones. El problema es que los fondos activos acaban asumiendo una gestión más conservadora y esa menor volatilidad no compensa en términos de rentabilidad final.

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