Competencia

Multa de la CNMC: 128 millones por cartel a Cobra, Alstom, Nokia, Siemens, Thales, Bombardier y CAF

El fraude se produjo sobre un mínimo de 82 licitaciones de sistemas de seguridad y señalización ferroviaria por 4.140 millones

Técnicos en un tramo de la red de alta velocidad.
Técnicos en un tramo de la red de alta velocidad.

Nueva multa millonaria de la CNMC a gigantes por actuación en cartel. En este caso es de 127,7 millones de euros y sanciona a los principales agentes del negocio de la instalación de sistemas de seguridad, señalización y comunicaciones para líneas ferroviarias. Las señaladas son Alstom (22 millones de multa), Bombardier (3,7 millones), Cobra, del grupo ACS (30 millones), Nokia (24 millones), Cafs, filial de CAF (1,7 millones), Siemens Rail (18,9 millones), Siemens SA (10 millones) y Thales (17 millones).

Las prácticas de cártel se habrían producido, según la investigación de la CNMC, a lo largo de 15 años. Las participantes se repartieron un mínimo de 82 licitaciones convocadas por Adif por más de 4.142 millones de euros. Además de las empresas, el regulador de la competencia ha impuesto una sanción de 414.000 euros a una decena de directivos por su responsabilidad en los hechos.

La investigación de la CNMC se ha apoyado en trabajos relacionados con el desmantelamiento de otro cártel a lo largo de 2019, como fue el de la electrificación ferroviaria y equipos electromecánicos (118 millones de multa a 15 empresas). Ambos procedimientos se saldan con multas por 245 millones de euros.

Thales carga contra el fallo

La primera en salir a defenderse del golpe de la CNMC ha sido Thales. Además de rechazar “enérgicamente” las conclusiones de la resolución, anticipó que presentará recurso.

La compañía sostiene que “el cumplimiento de la ley de defensa de la competencia es, desde hace años, uno de los valores éticos del grupo, que refuerza periódicamente su programa de cumplimiento”.

La actuación de las empresas desde 2002 ha incumplido los artículos 1 de la Ley 16/1989, 1 de la Ley 15/2007 de 3 de julio, de Defensa de la Competencia y 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Las sancionadas conformaron un grupo por el que se repartieron de forma fraudulenta licitaciones del Ministerio de Fomento, del Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF) y, posteriormente, de Adif, entre 2002 y 2017. Esos contratos fueron licitados para para la construcción, ejecución de obras, suministro, instalación, puesta en servicio y mantenimiento de las instalaciones de seguridad y comunicaciones de la red ferroviaria del AVE y de la convencional.

La CNMC subraya que estas instalaciones son esenciales para controlar y gestionar el tráfico ferroviario, las comunicaciones y la protección en la red. Y habla de prácticas del cartel especialmente dañinas”. Y es que, los efectos del fraude se prolongan incluso hasta 2040 por el periodo de vigencia de algunas de las licitaciones repartidas y adjudicadas a las compañías cartelizadas.

Las pruebas fueron recogidas en inspecciones de la sede de Thales en mayo de 2017. Ya en junio de ese año fue Siemens la que cursó solicitud de clemencia, tras los que se ordenaron inspecciones en las sedes de Bombardier y Cafs en diciembre de 2017.

Las participantes se repartieron durante 15 años un mínimo de 82 licitaciones convocadas por Adif por más de 4.142 millones

UTE Alcatel-Dimetronic

En 2022 fueron Alcaltel (a partir de 2007 Thales) y Dimetronic (a partir de 2013 Siemens Rail) las que activaron una entente “para no competir y repartirse las licitaciones” mediante la constitución de una Unión Temporal de Empresas (UTE).

Ambas empresas se repartieron los importes adjudicados, (en los acuerdos iniciales se fijó en un 50-50%, que después se ajustó al 55-45%), y también la tecnología de señalización empleada en los proyectos.

De esta forma, pudieron introducir sus sistemas tecnológicos en los concursos ganados al 50%, y se garantizaron también los contratos de mantenimiento. A partir de 2003, se sumaron otras empresas al cartel: Siemens, en 2003, NSN (actual Nokia), en 2007, y Cobra, en 2008. Ya a partir de 2011 Adif introdujo cambios en la evaluación del componente económico de las licitaciones que favorecieron la presentación de ofertas con precios más competitivos.

Sin embargo, en lugar de mantener la tensión competitiva iniciada en 2011, en la práctica, las empresas investigadas acordaron establecer cuotas de reparto sobre las licitaciones y se incorporaron al cártel. En el caso de Alstom y Bombardier, a partir de 2014, y en el de CAFS, a partir de 2015.

Las pruebas fueron recogidas en inspecciones de la sede de Thales en mayo de 2017, ya en junio fue Siemens la que cursó solicitud de clemencia

Las participantes decidían qué UTE, participada por miembros del cártel, optaba a ganar cada licitación, presentando otras UTE, o empresas del cártel de forma individual, ofertas de acompañamiento para simular competencia.

La CNMC argumenta que se usaba la figura de la UTE como instrumento habitual del cártel sin que existiera una verdadera necesidad de utilizar dicha opción ni eficiencias que fueran trasladadas al órgano licitante.

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