El Ibex rebota un 1,25% y recupera los 8.800 puntos de la mano de Santander e Inditex

Los inversores ponen freno a las ventas gracias a la tregua del petróleo

Ibex
Agentes de Bolsa trabajan en la Bolsa de Nueva York. EFE

Las presiones inflacionistas dan un respiro. El aumento de las reservas de crudo por primera vez desde julio contribuye a poner freno al rally del Brent y los inversores lo celebran. Después de que el martes el Ibex firmara una de las peores sesiones del año, el selectivo avanzó un 1,25%. Si bien el selectivo no logró anular las pérdidas registradas un día, las mitigó y recuperó la cota de los 8.800 puntos.

Los grandes valores como Inditex (3,04%) y Santander, que prevé el reparto de 1.700 millones entre los accionistas, fueron los que más aportaron al Ibex. No obstante, Acerinox (4,67%), Sabadell (3,65%) y Aena (3,08%) fueron los más alcistas. En el lado opuesto se situaron Telefónica (-1,74%), Grifols (-1,41%) y Endesa (-1,13%).

Los ascensos fueron la corriente imperante. En una jornada en la que el alza de los intereses de la deuda se tomó un respiro, el Dax alemán avanzó un 0,77%; el Cac francés; un 0,83%; el FTSE británico, un 1,14% y el Mib italiano, un 0,64%. Al otro lado del Atlántico Wall Street cerró mixto. El Dow Jones subió un 0,26% mientras el Nasdaq cayó el 0,24%. El índice que agrupa a las grandes tecnológicas está siendo uno de los más castigados. Las expectativas de tipos más altos llevan a los inversores a deshacer sus posiciones en compañías que cotizan con unos múltiplos muy exigentes.

El otro catalizador de la remontada que experimentaron los mercados llegó desde China. Evergrande logró 1.545 millones de dólares (1.322 millones de euros) de liquidez con la venta del 20% del banco Shengjing Bank a un conglomerado de propiedad estatal. Este dinero ayudará al gigante inmobiliario a afrontar los vencimientos.

Pero aunque las tensiones inflacionistas se moderan, los datos siguen mostrando un escenario muy distinto y el IPC de España –4%, su tasa más alta en 13 años– es una muestra de ello. Con estos niveles son muchos los inversores los que empiezan a cuestionar la flexibilidad de los bancos centrales y empiezan a poner en precio a poner en precio el endurecimiento de la política monetaria. Después del varapalo del martes, los inversores optaron por ver el vaso medio lleno. Además de en las Bolsas esto se reflejó en el mercado de deuda. La rentabilidad del bono español a 10 años bajó al 0,438% desde el 0,44% previo. La deuda alemana se repliega por debajo del -0,2% y la estadounidense al mismo plazo baja al 1,51%. Aunque los ascensos se moderan, los bonos continúan en zona de máximos de tres meses mientras la deuda a dos años de EE UU ronda niveles de marzo de 2020.

En euro no queda al margen de los movimientos pierde la barrera de los 1,17 dólares. La divisa europea cae a mínimos de noviembre por las compras de dólares tras el alza de las rentabilidades.

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