Banca

Santander pagará un 20% del beneficio en dividendo en efectivo y otro 20% con recompra de acciones

Abonará en noviembre 4,85 céntimos por acción en efectivo y otros 841 millones mediante un programa de recompra de títulos

Anunciará una remuneración adicional con cargo a los beneficios de 2021 en el primer trimestre de 2022. En total, repartirá 3.500 millones, equivale a un pay-out del 40%

Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Los grandes bancos españoles que cotizan han empezado a recuperar el pago del dividendo tras el fin del veto impuesto por el Banco Central Europeo (BCE), ante la incertidumbre económica que generó la pandemia en marzo de 2020. La primera entidad que ha anunciado la retribución a sus accionistas ha sido Bankinter. Lo hará el próximo 1 de octubre. La segunda ha sido Santander, cuyo consejo de administración ha aprobado una propuesta para retribuir al accionista a cuenta de los resultados de 2021 mediante un dividendo en efectivo y una recompra de acciones por un valor total de unos 1.700 millones de euros, equivalente al 40% del beneficio ordinario del primer semestre de 2021. El 20% de las ganancias en efectivo, y el otro 20% en recompra de acciones.

De esta forma, repartirá un dividendo en efectivo de 4,85 céntimos por acción a partir del 2 de noviembre, y una recompra de acciones por valor de unos 841 millones de euros.

En el primer trimestre de 2022 anunciará otra remuneración adicional también con cargo a los beneficios de 2021, sujeta a las aprobaciones internas y del regulador, que se pagará a finales de mayo, de otros 4,85 céntimos por título y con recompra de acciones.

De aprobarse esta segunda remuneración el pago final con cargo a los resultados de 2021 ascendería a 3.500 millones de euros, equivalente a una rentabilidad de en torno al 6%, de los que aproximadamente el 50% sería en efectivo y el otro 50%, en recompra de acciones (el 3% del total del capital social en circulación en total), que al precio de ayer de la acción ascendería a unos 1.600 millones de euros.

La recompra de acciones se ha convertido en una vía más para remunerar al accionista. BBVA, de hecho, tiene previsto llevar a cabo la recompra del 10% de su capital, más de 3.700 millones de euros a la cotización actual del capital del banco, que pagaría con parte de las plusvalías obtenidas por la venta de su filial en Estados Unidos.

Si la tendencia de resultados del banco del primer semestre se mantiene, Santander retribuirá a sus accionistas con un dividendo total en efectivo para 2021 en línea con el dividendo en efectivo pagado en 2019 antes de que se aplicaran las restricciones regulatorias impuestas el 27 de marzo de 2020.

El pasado año Santander pagó un dividendo en efectivo de 2,75 céntimos de euro por acción, el máximo permitido con motivo de las restricciones regulatorias, y que equivalía al 15% del beneficio. En 2019 el pago fue de alrededor de 10 céntimos, y triplicaría el de 2020, que fue de 2,75 céntimos (el máximo permitido por el BCE). La vuelta de estos pagos se produce en la última parte de un año en el que el comportamiento de los valores financieros en el mercado está siendo muy positivo, según coinciden los analistas.

El banco espera cerrar el año con un ratio de capital CET 1 fully loaded en la parte alta de su rango objetivo del 11-12%.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander, ha explicado que “la evolución del negocio es muy buena y vamos en línea para superar el objetivo de rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) para el año del 13-15%”, y ha añadido que en el banco “vemos oportunidades interesantes para seguir creciendo de forma rentable y orgánica. La actualización en la política de retribución al accionista reafirma nuestra confianza en que invertir en nuestras propias acciones a su valoración actual es una oportunidad atractiva de generar valor a largo plazo para nuestros accionistas. Seguiremos invirtiendo con disciplina en negocios de alto crecimiento y alta rentabilidad”.

Un amplio grupo de inversores del banco han mostrado su interés en recibir dividendos en efectivo, mientras otros prefieren la recompra de acciones.

La principal ventaja de una recompra de acciones es que cuando las acciones cotizan por debajo de su valor en libros, como es el caso de casi todos los bancos, es que se reduce el número de acciones en circulación y se aumenta el valor tangible por título algo que, además, no tiene efecto fiscal para los accionistas y permite una mejora del beneficio por acción y de los dividendos futuros, con lo que las compañías lo hacen para generar valor a largo plazo.

El banco ya había señalado que tenía la intención de restaurar un dividendo del 40% al 50% del beneficio ordinario. Santander cerró ayer a 3,08 euros por acción, con una caída del 3,83%. El grupo cerró el primer semestre con un beneficio ordinario de 4.205 millones de euros (3.675 millones de beneficio atribuido).

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