Infraestructuras

Moncloa impone la congelación tarifaria de Aena hasta 2026 para recuperar el tráfico aéreo

La propuesta se queda entre la subida del 5,37% demandada por el gestor para el quinquenio y la bajada del 2,2% propuesta por la CNMC

Moncloa impone la congelación tarifaria de Aena hasta 2026 para recuperar el tráfico aéreo

Las tarifas aeroportuarias de Aena van quedar congeladas entre 2022 y 2026, según ha decidido el Gobierno a través del segundo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA 2), aprobado esta mañana por el Consejo de Ministros. Premio para las aerolíneas y el sector turístico una vez rechazada la petición de subida defendida por la empresa pública desde marzo. Pero no se ha desatado la euforia. Desde la Asociación de Líneas Aéreas se ha acogido la medida "con reservas" dada la situación del sector.

El presidente del colectivo empresarial, Javier Gándara, ha afirmado que "la propuesta final de congelación tarifaria no es el resultado que esperábamos, pero es el menos malo de los escenarios posibles. Aunque finalmente no se reducen las tarifas para los próximos cinco años, en cualquier caso no se subirán como pretendía Aena". A juicio de este representante del sector aéreo, un aumento en los precios "habría desincentivado el tráfico aéreo y, por extensión, la economía".

La senda de precios para el próximo quinquenio, que es repercutida en las aerolíneas y sus viajeros por el uso de la red de aeropuertos, sigue marcada por la Ley 18/2014, que fija la congelación interanual hasta 2025 como máximo al que puede aspirar Aena.

La primera reacción de la empresa adscrita al Ministerio de Transportes ha sido tibia y se ha producido ante la CNMV: "La aprobación del DORA da estabilidad al marco regulatorio aplicable a la gestión aeroportuaria de Aena para los próximos cinco años (2022-2026), fomentando la sostenibilidad y garantizando un nivel de inversiones adecuado para mantener e incrementar la calidad de las infraestructuras aeroportuarias gestionadas por la Sociedad". Como no puede ser de otro modo, la compañía de control estatal da por buena la decisión del Consejo de Ministros.

Conforme ha ido avanzando la tarde, el presidente de Aena, Maurici Lucena, ha insistido en que el nuevo DORA "da estabilidad y será el impulso necesario para garantizar una recuperación sostenible medioambientalmente y de calidad en el sector aéreo y en el turismo”. El primer ejecutivo ha subrayado que las tarifas españolas "seguirán siendo las más competitivas en Europa y permitirán que las infraestructuras aeroportuarias de la red sigan siendo las más eficientes de su entorno".

Las tarifas que comenzarán a aplicarse con el cambio de año se basan en unas inversiones de 2.250 millones en el periodo, 450 millones de media por ejercicio. A falta de mayor detalle, la ejecución del plan fotovoltaico, por el que Aena generará en 2026 el 100% de la energía que consume, y el arranque de la ampliación del aeropuerto de Madrid-Barajas, están entre los proyectos estrella.

Otro elemento esencial para el cálculo tarifario es la estimación de tráfico, marcada aún por el efecto de la pandemia. El Gobierno, que se apoya en este caso en la Dirección General de Aviación Civil, habría sido más optimista que la propia Aena sore el momento en que se producirá la recuperación de los niveles de actividad previos a la crisis sanitaria.

Ni para Aena ni para la CNMC

La propuesta tarifaria que Aena realizó ante la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) era de una subida del 0,52% anual entre 2022 y 2025, y del 3,29% en 2026. El último año del DORA 2 escapa ya del corsé normativo que fue aprobado en tiempos de Ana Pastor como ministra de Fomento, ante lo que Aena se disponía a recuperar costes.

La empresa pública basó su petición de subida hasta 2025 en cambios normativos que han encarecido los servicios de seguridad en unos 210 millones. Estos están relacionados con la inspección de equipaje de mano y en bodega y al control sistemático de las fronteras de la UE. Aena entiende que se trata de costes sobrevenidos, mientras que la CNMC opinaba que han podido ser anticipados y deben engrosar la factura de costes de explotación del perador aeroportuario.

La referida CNMC ya enmendó la propuesta de Aena a la DGAC, proponiendo una rebaja anual del 0,44% hasta 2026.

El coste medio ponderado de capital antes de impuestos (WACC) que ha tratado de sacar adelante Aena era del 7,68%, frente al 6,98% del actual quinquenio 2017-2021. Las aerolíneas exigían un WACC entre el 5,8% y el 6,5%.

Las tarifas aeroportuarias tienen un peso aproximado del 2% en el coste de un paquete turístico, suele sostener Aena, afirmando que no se trata de un elemento que pueda desincentivar un destino. Aerolíneas y hoteleras no opinan lo mismo. El Ejecutivo de Pedro Sánchez, a través de la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, ha señalado en rueda de prensa que las tarifas reguladas de Aena buscarán, con el mantenimiento de los niveles de 2021, la recuperación del tráfico aéreo. Un 80% de los turistas internacionales que llegan a España lo hacen por vía aérea, ante lo que la reanimación de estas infraestructuras, con la atracción de aerolíneas, es esencial para la economía española.

Sistema de incentivos y penalizaciones

El DORA 2 viene acompañado de los parámetros para medir la calidad del servicio de Aena, y con ello establecer bonificaciones o penalizaciones. Entre las novedades, han sido incluidos seis indicadores ambientales, como son los de la emisión de CO2 o el consumo de energía y agua. El documento suma un total de 22 parámetros de calidad de servicio y eficiencia, de los que la mitad influyen en los ingresos regulados de Aena. Su influencia en los ingresos por tarifas va del 2% de incremento al 2% de reducción.

A falta de mayores detalles, la Organización Empresarial de Logística y Transporte de España, UNO, aplaude la apuesta por la ampliación de Madrid-Barajas. Su presidente, Francisco Aranda, ha señalado que la inversión programada en unos 1.600 millones, que comenzará a desarrollarse en el marco del DORA 2 y tendrá el grueso de su ejecución entre 2027 y 2031 (DORA 3), “permitirá avanzar hacia el desarrollo de este aeropuerto como nudo logístico”.

UNO está entre los colectivos que confía en que el aeropuerto madrileño pueda convertirse en un hub logístico mundial de mercancías, “que conecte los grandes market place de Asia con Europa, Estados Unidos y Latinoamérica”, ha añadido Aranda.

La infraestructura, sobre la que se proyecta la construcción de una Ciudad Aeroportuaria, tiene una participación relevante en la generación del 12% del PIB de la Comunidad de Madrid. Desde UNO se ha lamentado que Cataluña “haya rechazado la inversión para el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, pues eso supondrá un freno para el impulso de la riqueza y el empleo en el territorio”, ha concluido Francisco Aranda.

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