Las criptomonedas se hacen hueco entre los inversores institucionales

Ya hay más de 800 fondos privados dedicados a los activos digitales

Las criptomonedas como el bitcóin se han hecho ya un hueco entre los inversores profesionales. En todo el mundo hay registrados más de 800 fondos alternativos y de capital riesgo especializados en este tipo de activos. Se trata de un mercado que mueve casi dos billones de dólares (1,7 billones de euros), y que no para de crecer.

Desde que se lanzó la primera moneda virtual, el bitcóin en 2008, este tipo de iniciativas ha pasado de ser una rareza para programadores informáticos hasta convertirse en una floreciente industria, en la que participan desde granjas de minado de criptomonedas en China, pasando por firmas de custodia en Suiza hasta casas de intercambio en Estados Unidos.

El viernes pasado, las autoridades chinas anunciaron que van a declarar ilegal todas las actividades vinculadas con las criptomonedas, y que no dejaran operar a los brókers extranjeros. Debería haber sido un mazazo para el sector porque la mayoría de los ordenadores que se utilizan para resolver algoritmos y conseguir más monedas virtuales (el llamado “minado”) están en China, pero las correcciones no fueron para tanto. De hecho, algunas divisas virtuales como Cardano, ya han recuperado el terreno perdido.

Carsten Menke, jefe de investigación de nuevas tendencias en el banco suizo Julius Baer explica que “más allá de una venta como la del viernes, que se produce con bastante regularidad y subraya la vulnerabilidad del bitcóin a los cambios de opinión a corto plazo, seguimos viendo su posible papel futuro como una forma de “oro digital”.

Diferentes vías para invertir

  • Bolsa. Hay algunas empresas cotizadas dedicadas directamente a la industria de criptoactivos. Es el caso de Coinbase, una firma que da servicios de compraventa de monedas y de custodia de las inversiones. O Argo Blockchain, una firma británica dedicada a la minería de activos digitales, pero con fuentes de energía renovables. O Bitfarms, una empresa canadiense que alquila sus ordenadores a otros agentes que quieren dedicarse al minado de criptomonedas.
  • Fondos de inversión. Los fondos de inversión minoristas, los que tienen el formato Ucits, no puede comprar directamente bitcóins o Ether. Pero sí que pueden invertir en compañías cotizadas que están en esta industria. Es el caso del fondo Alcalá Multigestión Oricalco, que se ha revalorizado un 268% en el último año invirtiendo básicamente en compañías de este sector.
  • Directa. Los brókers de cripotomonedas permiten comprar directamente estos activos a los inversores minoristas. Ahora bien, sigue siendo un tipo de inversión con una alta volatilidad.


La alternativa española

La mitad de los fondos registrados para invertir en este tipo de activos está en Estados Unidos, aunque también hay foco potente en Hong Kong, Reino Unido o Suiza. En la Unión Europea, su presencia es aún muy incipiente. En Luxemburgo, el gran centro financiero de la industria de fondos, solo hay tres fondos especializados en criptoactivos, y uno de ellos, Protein Capital Fund, que tiene adn español.

Alberto Gordo, experto en inversiones alternativas y con una amplia en el sector financiero de Alemania, es uno de los socios fundadores del proyecto. “Somos la primera gestora activa que ha pasado el duro análisis del regulador de Luxemburgo, y el primer fondo que cuenta con un acuerdo con un banco de Estados Unidos. Nuestra previsión es acabar el año con cerca de 30 millones de euros de activos bajo gestión”.

El vehículo, que tiene la figura de una sociedad especial limitada (SPL, por sus siglas en inglés) y en el que la inversión mínima es de 50.000 euros, invierte ahora el 60% del patrimonio en bitcóins, y otro 25% en Ether y Cardano. En total, solo invierte en cinco criptoactivos. “Buscamos estar posicionados en las monedas virtuales más negociadas, pero de una forma activa, para tratar de esquivar las grandes caídas”, explica el gestor.

La inmensa mayoría de los fondos dedicados a invertir en criptomonedas están restringidos a inversores cualificados. Muchos tienen la consideración de hedge funds (fondos alternativos o de cobertura, en inglés) y otros son fondos de capital riesgo. Pero no son vehículos a los que pueda acceder cualquier pequeño inversor desde pequeñas cantidades.

“Muchos de nuestros clientes proceden de Estados Unidos. Allí, las oficinas de asesoramiento para grandes patrimonios tienen clarísimo que una parte de su cartera tiene que estar en activos digitales. La única duda es si destinan el 2% del total o el 10%”, explica Gordo.

Otro de los pioneros de la inversión en criptodivisas en España es Martín Huete, que antes fue director general de la gestora de fondos de Caja Duero. El directivo es jefe de relación con inversores de Avenue Investment Crypto, una boutique especializada en inversiones alternativas. La cuenta con una sicav registrada en Malta que está ya invirtiendo en monedas virtuales. En 2020, la sicav registró una revalorización del 328,5%. De acuerdo con los planes de la firma, esperan acabar 2021 con 100 millones de activos bajo gestión.

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