Capital riesgo

El ‘private equity’ se lanza a por Primafrio tras la frustrada salida a Bolsa

La compañía canceló su OPV tres días antes por la baja demanda

El ‘private equity’ se lanza a por Primafrio tras la frustrada salida a Bolsa

Primafrio se ha convertido en el objeto de deseo de los grandes fondos de capital riesgo. Tras la frustrada salida a Bolsa en junio, varios vehículos internacionales se han acercado a la empresa murciana para adquirir una participación. Sus accionistas, la familia Conesa, deben decidir ahora si seguir adelante con la operación o esperar unos meses más.

La compañía fundada por la familia Conesa trató de salir a Bolsa en junio de este año. Se valoró en una horquilla de entre 1.304 y 1.694 millones con la venta de un 25% del capital, que está en manos de la familia fundadora. Esperaba obtener en torno a 354 millones.

Pero Primafrio no alcanzó la demanda necesaria para saltar al mercado y canceló la operación tres días antes. Las razones fueron el precio y las circusntancias del mercado, así como las reticencias de los inversores a apostar por una compañía ligada al precio del petróleo y en un negocio con huella de carbono. JP Morgan y Morgan Stanley pilotaron entonces la operación.

Primafrio ahora puede explorar alternativas o esperar a un momento más propicio. Los negocios ligados a la alimentación –el transporte de alimentos, en este caso– han mostrado una fuerte resistencia en una era cuasiapocalíptica como los confinamientos por el Covid-19. Y esto ha incentivado el interés de los fondos de capital riesgo por realizar una operación. La familia Conesa ya ha recibido varias ofertas y ahora mismo está en su tejado la pelota. También maneja la opción de esperar a que las cuentas de la empresa muestren el crecimiento de la empresa y lanzar entonces una operación

La intención de la familia murciana era desprenderse solo de una participación minoritaria, cercana al 25%, a través de una colocación en Bolsa. Y retener así el control. Las fuentes consultadas indican que entre las ofertas presentadas –que lideran varios de los grandes fondos internacionales que operan en España– contemplan tanto la compra de una posición mayoritaria como de una minoritaria. Retener el control de la compañía por los Conesa reduciría el número de candidatos (ya que la mayoría de los fondos están especializados en mayorías) y aminoraría su precio.

Resultados

No es la primera experiencia de la familia Conesa con el capital riesgo. Vendieron su anterior empresa, Paconsa, a Suala Capital, el fondo de capital riesgo que dirigía Ana Botín, y la compañía terminó por quebrar años después. Sobre los cimientos de Paconsa, la familia Conesa construyó Primafrio, que reparte productos de la huerta murciana en camiones por 22 países europeos. .

Con sede en Murcia y centros en España y Portugal, la firma cerró 2020 con unos ingresos de 458 millones, un 10,8% más que en el año anterior, según una nota de la empresa. El beneficio operativo (ebit) fue de 81 millones y el ebitda es de 118 millones. En los tres primeros meses del año ganó 19,6 millones, un 20% más que en el mismo periodo de 2020. Los ingresos fueron un 12% superiores, de acuerdo al folleto.

La compañía opera principalmente en dos áreas. De un lado está la división de cargas completas, que representó el 76% de los ingresos totales en 2020, centrada en el transporte de cargas completas de bienes desde su origen hasta su destino. El 24% restante corresponde a la parte de servicios de grupaje, que consiste en la recogida de bienes en origen, consolidándolos por pallets en almacenes con temperatura controlada y su envío en un solo camión a uno o a diferentes clientes. Esta área genera un mayor valor añadido y márgenes más elevados, según afirmaba la empresa en su folleto de salida a Bolsa.

La compañía afronta este proceso de venta con una deuda financiera neta de 104 millones y una caja de 49 millones.

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