La CNMV vigilará más la liquidez para evitar otro caso Woodford

Ultima una norma que estrecha el cerco sobre los activos ilíquidos

Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.
Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha sacado a consultas una guía técnica para que las gestoras de fondos de inversión gestionen mejor el riesgo de liquidez y así eviten situaciones como la protagonizada por Woodford Asset Management o H2O, dos gestoras de fondos británicas que tuvieron problemas hace dos años porque sus fondos tenían activos que eran difíciles de vender.

La CNMV señala en esta guía, que ahora será examinada por el sector para hacer aportaciones, que hay algunas categorías de activos que tienen especial riesgo en lo relativo a la liquidez. Menciona en concreto la inversión en compañías de pequeña capitalización, las titulizaciones, la deuda subordinada, los bonos de países emergentes o la deuda de compañías con baja calificación crediticia (high yield, en la jerga).

Los fondos de inversión tienen la obligación de atender los reembolsos de sus clientes en un plazo de 48 horas. Es decir, que cualquiera puede recuperar su dinero en dos días como máximo. En situaciones de estrés de mercado, cuando todo el mundo quiere vender pero nadie comprar, un fondo que necesite deshacer posiciones lo puede tener difícil si tiene una exposición muy alta en activos ilíquidos.

Eso es lo que les sucedió a los gestores de Woodford y H2O. Habían destinado una parte muy alta de las carteras de los fondos a activos que no eran fáciles de valorar y menos aún de vender. Cuando empezó a correr la voz entre los clientes, se dispararon las peticiones de reembolso de dinero y tuvieron que cerrar algunos de sus fondos para no verse obligados a hacer ventas forzosas de activos, que perjudicarían a todos los clientes (los que salían y los que se quedaban).

En el caso de los fondos de Woodford, tuvo que congelar un fondo que tenía más de 3.800 millones de libras (4.200 millones de euros). La gestora que ahora se encarga de liquidar ese fondo aún no ha conseguido devolver todo el dinero a los clientes, y no espera concluir esa tarea hasta 2022.

Para evitar situaciones de este tipo, las gestoras tienen que realizar pruebas de estrés en las que demuestren al supervisor que son capaces de deshacer la mayor parte de su cartera en muy pocos días. También tienen que articular mecanismos de valoración para que una salida brusca de inversores del fondo no perjudique demasiado a los inversores que se quedan.

Los análisis de liquidez deberán hacerse de forma periódica, e implicar a varias áreas de las gestoras, no solo al departamento de gestión de riesgos. El consejo de administración también debe participar.

El organismo presidido por Rodrigo Buenaventura también incide especialmente en la importancia de realizar una adecuada valoración de los activos, algo muy ligado a la gestión de la liquidez. Las gestoras deben tener “sistemas de valoración que, siendo equitativos, correctos y transparentes les permitan actuar en interés de sus partícipes o accionistas”.

Normas
Entra en El País para participar