Reestructuración

Minoritarios con el 5% de Duro Felguera impulsan la búsqueda de un inversor industrial

La firma negocia con al menos tres grupos la inminente entrada en su capital

Sede de Duro Felguera en Gijón.
Sede de Duro Felguera en Gijón.

Un núcleo de accionistas minoritarios de Duro Felguera, con alrededor del 5% del capital, ha expresado a la empresa su apoyo en la búsqueda de un socio industrial que aporte más de 15 millones en una ampliación de capital que debe pactarse antes del 30 de septiembre para cerrar el rescate pactado con la SEPI. La agrupación se reunirá con el consejo en las próximas semanas. Fuentes financieras afirman que las negociaciones, que se producen en simultáneo con al menos tres grupos, van por buen camino.

Los rescates diseñados por el fondo de la SEPI suelen convertirse en culebrones. Duro Felguera no es una excepción. La compañía ha sustituido a José María Orihuela, consejero delegado desde finales de 2018 hasta el pasado abril, por Jaime Argüelles Álvarez, tras aprobarse el salvamento público.

DURO FELGUERA 0,88 -2,93%

La promesa de inyección de 120 millones estatales en la firma de ingeniería se ha producido en parte, con un préstamo participativo, que computa en los fondos propios, por 20 millones, y la misma cuantía en deuda ordinaria. Pero falta la segunda parte, que debería haber concluido el 30 de junio, pero que se ha ampliado hasta el 30 de septiembre. Se juega 80 millones. Es clave que un inversor acompañe a la SEPI en una ampliación de capital de 30 millones, con más de la mitad de esa cuantía.

En este contexto, un grupo de accionistas minoritarios, con más de 4,3 millones de acciones de Duro Felguera, fundado por el abogado Eduardo Breña, se dispone a realizar un acuerdo de sindicación y reunirse con la cúpula de la empresa en los próximos días. Y ya expresa su disposición a trabajar codo con codo junto a la empresa: “Queremos que entre un inversor industrial comprometido con el plan de viabilidad, condición sine qua non para conseguir el dinero de la SEPI”, explica.

La situación ideal es que ese inversor asuma el total de la ampliación por 30 millones. “Si, por circunstancias excepcionales, fuera necesario que la SEPI entre en junto al otro socio, esperamos que se pueda recomprar esa participación en el corto plazo”, añade Breña.

TSK, con una participación en el capital del 3,1%, según los registros de la CNMV, estudia incorporarse a esta alianza de minoritarios, de acuerdo a Breña. Este grupo de ingeniería, también asturiano y, en parte, rival de Duro Felguera, ha estado en la lista de posibles socios estratégicos para la compañía que preside Rosa Isabel Aza Conejo. También ha sonado como posible inversor la compañía de energías renovables Capital Energy. Pero las fuentes consultadas descartan que ninguno de estos dos sea el caballero blanco de Duro Felguera. Las negociaciones están produciéndose con al menos otros tres inversores.

Una vez se dé entrada al socio, la SEPI inyectará otros 50 millones como crédito participativo. Duro Felguera también debe cerrar la venta de derechos de cobro por 40 millones al fondo Fortress.

Una vez que esté todo listo, los bancos abrirán la mano de nuevo a Duro Felguera con avales por 80 millones, blindados por la aseguradora semipública Cesce, y además reestructurarán su deuda por 85 millones, con una amortización inmediata de solo 7,5 millones de euros. El resto se convertirá en un préstamo participativo (25,5 millones), y otros 52 millones se transformarán en bonos convertibles hasta 2027.

El plan de viabilidad

Eduardo Breña señala que desde la agrupación fundada por él “colaborarán para que se ejecute el plan de viabilidad de la empresa, con un retorno óptimo y proporcional al riesgo que hemos asumido”. El plan de viabilidad de Duro Felguera, que fue reformulado el pasado febrero tras elaborar uno inicial en agosto del año pasado, cuando solicitó el recate, incluye que la contratación en el presente ejercicio alcance los 170 millones de euros, gracias a los avales de la banca, para rozar los 500 millones en 2024 y superar los 800 millones en 2027. La hoja de ruta de la compañía pasa por mantenerse en sus negocios clásicos –diseño y construcción de plantas de ciclo combinado, industriales, instalaciones de petróleo y gas, de equipos a presión, de servicios de montajes y de mantenimiento– con el negocio de las energías renovables y el de sistemas de protección de comunicaciones, como Epicom.

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