Valor a examen

Santander, un potencial en Bolsa por descubrir

Los analistas han subido la valoración de la entidad tras la presentación de resultados y la sitúan entre las mejores opciones del sector para invertir.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander. REUTERS

Santander mantiene un comportamiento irregular en Bolsa. Ni siquiera las noticias positivas consiguen empujar el valor hacia una tendencia clara. Aun así, gana más del 20% en el año.

Hace una semana presentó los resultados del primer semestre sin que hayan calado, pese al balance. Ganó 3.675 millones de euros, frente a las pérdidas de 10.798 millones del mismo periodo de 2020, cuando anotó unos extraordinarios para hacer frente a la pandemia de 12.706 millones; el crecimiento del margen neto se situó en el 13%. Solo en el segundo trimestre el beneficio superó los 2.000 millones. “Los resultados se han situado por encima de las estimaciones del consenso del mercado, y por áreas geográficas sorprende positivamente Reino Unido, Brasil y Estados Unidos”, explica Nuria Álvarez, de Renta 4.

Lo qué sí han provocado las últimas cuentas de la entidad que preside Ana Botín es una reacción positiva entre los analistas. El objetivo medio a 12 meses ha pasado en una semana de 3,70 euros a 3,79 euros, precio que deja un recorrido al alza a la acción del 20%. Barclays, Deutsche Bank y Société Générale son algunas de las firmas que han incrementado el potencial del banco. La recomendación mayoritaria (71% sobre el total) es la de compra, según Bloomberg.

Alphavalue es la más optimista, al valorar las acciones en 4,15 euros, más de un 30% sobre su cotización. Santander pertenece a su cartera modelo. “La recomendación de comprar está impulsada por el potencial alcista de nuestro precio objetivo, pero, lo que es más importante, está totalmente respaldada por unas sólidas valoraciones por fundamentales”, dicen los expertos. David ­Grinsztajn, de la firma, resalta tres aspectos positivos sobre Santander: “Salió relativamente ileso de la crisis financiera, probando así la sólida experiencia del equipo gestor”. Añade que “la diversificación geográfica [mix de países desarrollados y emergentes] ha demostrado ser eficaz en términos de beneficios y reducción de la volatilidad”, y que ha realizado “una firme apuesta por la transformación digital”. Matiza, no obstante, que la “fuerte exposición a las divisas extranjeras”, es uno de sus principales riesgos.

Marisa Mazo, subdirectora de análisis de GVC Gaesco Valores, coincide en el argumento: “Santander tiene buenos márgenes y la diversificación del negocio le favorece. Sin embargo, está muy expuesto a emergentes, especialmente a México, donde tiene un peso importante y en momentos de incertidumbre la debilidad de las divisas puede ser un problema”.

La entidad financiera cuenta con 150 millones de clientes distribuidos por el mundo; un 13% de ellos están en México, frente al 9% de España o el 3% de Estados Unidos. En Reino Unido aglutina el grueso con el 16% del total. En 2020, México aportó el 11% del beneficio ordinario, el segundo mercado después de Brasil (30%).

Credit Suisse ha situado a Santander dentro de su lista de compañías europeas favoritas. Sobre el banco, los expertos siguen creyendo que “el mercado subestima la historia de crecimiento, que está respaldada particularmente por el aumento de los ingresos brutos en Latinoamérica y Estados Unidos”. El banco suizo añade que “lidera un agresivo programa de costes en Europa”, y considera “injustificada” la reacción a los resultados (cayó el 4% en dos jornadas), así como la preocupación por el capital, ya que desde su percepción “está bien capitalizado”.

Para Barclays, la cotización de Santander ya ha recogido un entorno de tipos de interés bajos y la incertidumbre en Brasil, Reino Unido y México, así como las débiles perspectivas para el real brasileño, el peso mexicano y la libra esterlina, por lo que la sitúa entre las entidades de mayor atractivo.

Hace unos días, Moody’s decidió mantener el rating de Santander en Baa2 para la deuda soberana de la entidad en España y de Santander Consumer Finance.

El foco en el dividendo y la recuperación

  • Retribución. Después de dejar atrás las pérdidas de 2020 y presentar unos resultados en el primer semestre positivos, Santander maneja la posibilidad de repartir dividendos este año, una vez que el Banco Central Europeo ha levantado el veto parcial de reparto como consecuencia de la crisis sanitaria a partir de septiembre. Ana Botín, presidenta de la entidad, ha dicho que están en línea de superar el objetivo de rentabilidad, y mantiene la intención de “retomar una remuneración al accionista con el 40%-50% del beneficio ordinario”. Para Morgan Stanley, “Santander sigue estando en los top pick del sector por dividendos y beneficios”. La rentabilidad por dividendo actual supera el 5%.
  • Mejoría. Desde los mínimos de marzo de 2020, cuando España inicio el confinamiento, Santander ha subido el 56%, pero aún se encuentra por debajo de los niveles prepandemia. BBVA, en cambio, suma el 115%; CaixaBank, el 60%, y Bankinter y Sabadell, el 40% y el 34%.
  • Descuento. Santander cotiza con un PER de 8,1 veces los beneficios de 2021, frente a las más de 10 veces de BBVA y CaixaBank, o las 15 veces de Sabadell.
Normas
Entra en El País para participar