La firma de cosmética que multiplica por 17,5 sus ingresos gracias a Juan Roig

LICO ha sido seleccionada por la aceleradora del fundador de Mercadona para desarrollar un plan de negocio

Estefanía Ferrer, fundadora de la firma de cosmética LICO.
Estefanía Ferrer, fundadora de la firma de cosmética LICO.

En plena pandemia Estefanía Ferrer (Sevilla, 1981), ingeniera química de profesión, dejó su trabajo en Airbus para apostar por su proyecto de cosmética natural, que combina fórmulas innovadoras basadas en ingenierías verdes con materias primas naturales procedentes de lugares remotos del planeta.

Sobre esta base nació LICO –Laboratorio de Ingeniería Cosmética–, que solo dos meses más tarde de ponerlo en marcha, en septiembre de 2020, fue elegido para entrar en la fase traction –dirigida a empresas en su estado inicial–de Lanzadera, la aceledora e incubadora de startups que promueve Juan Roig, dueño de Mercadona. En esta primera etapa, “recibí formación sobre cómo funciona una empresa, sobre contabilidad, sobre cómo validar los canales, pero sobre todo aprendí lo importante que es la cultura del esfuerzo”, reconoce Ferrer.

Su sorpresa llegó el pasado mes de mayo, cuando su proyecto subió un escalón, a la fase growth, la que va dirigida a empresas estables que ya han despegado y necesitan consolidar su negocio. De las 30 firmas que llegaron a esa segunda etapa, cuenta con orgullo que tres de ellas están lideradas por mujeres.

“Este ya es un programa de crecimiento más ambicioso, orientado a directivos, clientes y proveedores, con jornadas en las que participa el propio Juan Roig”, explica la emprendedora, satisfecha con los logros conseguidos hasta el momento. “Desde que estamos en Lanzadera hemos multiplicado considerablemente el volumen de negocio, que partía de 40.000 euros, ya que tenemos previsto cerrar el año en 700.000 euros”. Esto es, multiplicar por 17,5 sus ingresos. También prevé cerrar el ejercicio con el lanzamiento de cuatro nuevos productos de cosmética. “Empezamos con una tirada pequeña, en la que funcionó el boca a boca, y enseguida ví que había una necesidad real, porque muchas firmas de cosmética apuestan por el marketing, pero poco por la formulación natural de los productos”.

Y si algo ha aprendido en estos meses de Juan Roig es algo que siempre les repite: “para que haya bienestar se necesitan empresarios eficientes y honestos”.

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