Dasel Sistemas, tecnología de ultrasonido a medida de aviones y trenes

La compañía madrileña acaba de dar el salto al sector médico empujado por el Covid

En 2022 espera lanzar un ecógrafo pulmonar para el diagnóstico de afecciones respiratorias

Ultrasonido Covid
Prototipo del ecógrafo Ultracov, que gracias a la inteligencia artificial refleja con colores el grado de infección en el pulmón. Cinco Días

Esta pyme madrileña, con sede en Arganda del Rey, especializada en tecnología de ultrasonido y acostumbrada a resolver problemas complejos en la industria aeronáutica, ferroviaria y energética, rejuveneciendo o introduciendo nuevas piezas o técnicas que alarguen la vida de los equipos o automaticen procesos, acaba de asumir un nuevo reto.

En 2022 espera lanzar un ecógrafo pulmonar, llamado Ultracov, para la detección temprana y seguimiento de los pacientes con Covid-19.

La compañía, con ocho empleados, entra así en un sector desconocido, el médico, pero que supone una oportunidad de crecimiento a corto plazo. La crisis económica derivada de la pandemia ha afectado a su negocio estrella, el aeronáutico, que representaba el 80% de sus ingresos antes de la expansión del virus.

Ultracov supone, además, toda una revolución al sortear una barrera que no se había podido superar y que se ha conseguido gracias a la emergencia sanitaria.

Ultracov
La pieza electrónica del ecógrafo Ultracov. Cinco Días

“El pulmón es una bolsa de aire donde no entra el sonido, por eso nunca se había utilizado en este órgano hasta ahora. Se obtiene una imagen, pero no ves el pulmón, como ocurre con el feto, sino el efecto que tiene la patología en la pleura [membrana que recubre el exterior de los pulmones] y hay que interpretarlo, que es lo difícil, a partir de artefactos indirectos”, explica Ricardo González, director técnico.

Ultrasonido Covid
Imagen obtenida con Ultracov. Cinco Días

La solución de Dasel ha sido dotar a este equipo no invasivo de inteligencia artificial para ayudar al médico a traducir esas indicaciones. Por ejemplo, si aparecen manchas verdes (ver imagen), es señal de que el pulmón está bien, pero si figuran amarillas o rojas, advierten de una problemática y el grado de afección, entre otros parámetros.

“Si hay alguna infección, el sonido hace que la pleura se comporte de una determinada manera”, añade. También influyó la saturación del área de radiografía en los hospitales.

Planes futuros

La idea a medio-largo plazo es que se utilice para diagnosticar cualquier enfermedad respiratoria, asma, Epoc, no solo el Covid. Y que se extienda su uso tanto en atención primaria, urgencias como en UCI, así como en pacientes pediátricos y en embarazadas, que no pueden hacerse una tomografía computarizada (TAC). “En un par de años se dejará de usar al estetoscopio”, vaticina convencido Roberto Giacchetta, director general de la empresa.

El aparato, concebido como un sistema de GPS, con aprendizaje automático y que podrá visualizarse a través del móvil a medida que avance la tecnología, se ha probado en 30 pacientes en el Hospital Puerta de Hierro y en el Isabel Zendal.

Justo en este mes acaba el ensayo clínico, necesario para obtener la autorización del regulador europeo (EMA) y el marcado CE. Pero la compañía contempla una segunda fase de estudios en el Hospital Ramón y Cajal, el de Elche y en Mallorca.

En un par de años se dejará de utilizar el estetoscopio, que es muy subjetivo, y será sustituido por el ecógrafo pulmonar

Roberto Giacchetta, director general de Dasel Sistemas

La inversión ascendió a casi 400.000 euros, de los que 270.000 fueron subvencionados por el CDTI mediante la línea de ayudas extraordinarias destinadas a proyectos de I+D para hacer frente a la emergencia sanitaria, cofinanciado con los fondos europeos Feder. También contó con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Complutense, y el Hospital La Paz.

Su precio oscilará entre los 15.000 y los 20.000 euros y se calcula una producción de hasta 50 equipos en la primera fase. “No vamos a llegar a atención primaria, solo a hospitales”, reconoce.

Además, la compañía, creada en 2004 y que en 2020 registró una cifra de negocio neta de 194.810 euros debido a la pandemia –en 2018 llegó a facturar 600.000–, quiere establecer alianzas con sociedades médicas, sobre todo con intensivistas, grandes comercializadoras de productos sanitarios o vender la licencia a fabricantes para impulsar esta división. Incluso, ven clientes en Latinoamérica.

Dasel Sistemas
Un trabajador en el área de calibración. Cinco Días

“Lo más natural es que la Administración apueste por esta tecnología 100% española a través de compras públicas innovadoras”, opina Giacchetta. “El Gobierno ha invertido en este proyecto y tiene que apostar por esto. La tecnología es española, la empresa también, lo único que compramos fuera fueron los chips; han participado organismos públicos de investigación que han aportado los módulos de inteligencia artificial. Estamos creando un tejido industrial, que es lo que necesita este país, una base tecnológica en la industria. No tiene sentido que los primeros equipos los vendamos a Francia, Portugal o Argentina, el primer mercado tiene que ser local”, tercia González.

Dasel fía la mejora de sus cuentas al sector médico, aeronáutico y energético, en concreto, a la eólica y la nuclear.

Radiografía

Sitau-Triton
La máquina de inspección Sitau-Triton, fabricada para Caetano.

Clientes. Dasel ha desarrollado soluciones para Iberdrola, Siemens Gamesa y Ecotecnia en el sector energético. Y en el aeronáutico, para Alestis, Aciturri, la portuguesa Caetano y Ariane, la familia de cohetes fabricados por un consorcio de la ESA.

Mercados. Europa es el principal destino por cercanía. También les interesa Latinoamérica. Estados Unidos y China son grandes demandantes de esta tecnología, pero es difícil entrar, según sus directivos.

Competidores. Grandes fabricantes de equipamientos de ultrasonido, como Olympus, General Electric, Philips o Tecnaton.

Previsión. La compañía prevé facturar 110.000 euros este año.

La ultraespecialización como seña de identidad

Roberto Giacchetta y Ricardo González
Roberto Giacchetta, director general, y Ricardo González, director técnico de la compañía. Cinco Días

Hasta la pandemia, Dasel Sistemas se enfocaba en la actividad industrial (ferroviario, metalmecánico y aeronáutico, en ese orden) y de investigación. Ahora se reinventa y da el salto al médico, pero siempre aplicando la tecnología de ultrasonido, donde la empresa se ha especializado.

En Portugal, por ejemplo, desarrolló un sistema de inspección automatizada de piezas de fibra de carbono para el fabricante de partes de componentes aeronáuticos Caetano. “Incorporamos un equipo de ultrasonido con un brazo robótico, que no había en el mercado, y adaptamos nuestra tecnología para que ya no se hiciera la inspección de forma manual”, cuenta Roberto Giacchetta, director general.

Otro traje a medida que hizo esta empresa fue en el sector eólico para Siemens Gamesa. “La compañía tenía que supervisar un engranaje de la pala del aerogenerador que hasta entonces no se examinaba, pero tampoco había ningún equipo que lo hiciera. Nos plantearon el problema y le dimos la solución. Siemens Gamesa validó la técnica de inspección desarrollada por nosotros y la instaló en sus plantas de todo el mundo”, añade Ricardo González, director técnico, que ve oportunidades de crecimiento en esta área por el envejecimiento de los parques.

También confían en que los fondos europeos reactiven la actividad en el ferroviario. De hecho, en alianza con Tecnalia y Amurrio, participa en una licitación de Adif que busca una solución para controlar los cruces de la alta velocidad.

“A nivel de ingeniería es muy apasionante porque obliga a abordar nuevos desafíos”, manifiesta Giacchetta. Además de España –un mercado pequeño y poco demandante de esta tecnología, dicen–, y Portugal, la compañía pone el foco en Francia, con proyectos ya en marcha, y donde contemplan, si todo va bien, desplazar personal o abrir una sede.

Los directivos de Dasel son conscientes de sus limitaciones, pese a su utraespecialización y a que resuelve problemas muy específicos como ventaja. “Somos una empresa pequeña, no podemos competir con las grandes ni con su red de distribución global”, admiten.

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