Banca

El BCE permite de nuevo a los bancos dar dividendo a sus accionistas

Pide prudencia en el pago a los inversores y en los bonus de los directivos

Sede del BCE
Sede del BCE

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido finalmente levantar del veto a los dividendos de la banca europea 16 meses después de que recomendara al sector que anulara las remuneraciones a los accionistas, bien a través de dividendos, bien a través de la recompra de acciones. "El BCE ha decidió hoy no extender más allá de septiembre de 2021 su recomendación de que todos los bancos limiten los dividendos", explica en su comunicado emitido al cierre de los mercados.

El supervisor europeo, no obstante, advierte de que "las entidades deben mantener la prudencia al tomar sus decisiones sobre dividendos y recompra de acciones, considerando detenidamente la sostenibilidad de su modelo de negocio", así como "tampoco tienen que infravalorar el riesgo de que las pérdidas adicionales puedan tener posteriormente un impacto en su trayectoria de capital a medida que se vayan retirando las medidas de apoyo".

También ha pedido que los bancos  "adopten un enfoque prudente y prospectivo cuando tomen decisiones sobre políticas de remuneración". Hay que recordar que en marzo del pasado año además de los dividendos, había recomendado recortar los bonus de los directivos del sector, medida que levanta ahora.

Al evaluar la trayectoria de capital de una entidad de crédito y sus planes de reparto de dividendos, los supervisores adoptarán un "enfoque prospectivo debidamente fundamentado en los resultados de la prueba de resistencia de 2021", indica el BCE, que añade que también se examinarán con atención las prácticas de las entidades en materia de riesgo de crédito que pueden afectar a la credibilidad de su trayectoria de capital.

Los supervisores interactuarán con las entidades durante el verano en el marco del diálogo supervisor normal.

El BCE avisa así que los supervisores "evaluarán los planes de capital y distribución de cada banco como parte del proceso de supervisión regular". Además, los supervisores nacionales, junto al BCE tendrán en cuenta los resultados de los test de estrés que se conocerán el viernes próximo para aprobar o limitar políticas de dividendo.

El BCE explica que en marzo de 2020, pidió a las entidades de crédito que no repartieran dividendos con el fin de aumentar su capacidad de absorción de pérdidas y de respaldar la concesión de crédito a los hogares, a las pymes y a las grandes empresas durante la epidemia de coronavirus. En julio repitió una recomendación similar, mientras que en diciembre recomendó a las entidades de crédito que limitaran el reparto de dividendos. Lo mismo era aplicable a las recompras de acciones.

A mediados de diciembre permitió que gran parte de la banca pudiese repartir un dividendo no superior al 15% de los beneficios de 2019 y 2020, pero el pago fue tan pequeño que no contentó a las entidades financieras. Tras la decisión del viernes, los bancos podrán a partir de octubre repartir dividendo.

En su comunicado, el BCE explica que "las últimas proyecciones macroeconómicas confirman el repunte económico y apuntan a una disminución de la incertidumbre, lo que está mejorando la fiabilidad de las trayectorias de capital de las entidades" y los supervisores han revisado las prácticas de los bancos en materia de riesgo de crédito durante la pandemia. "En consecuencia, procede restablecer la práctica supervisora previa de comentar las trayectorias de capital y los planes de reparto de dividendos o de recompra de acciones con cada entidad en el contexto del ciclo normal de supervisión", agrega.

La decisión del BCE, ya esperada por la banca y los mercados, llega después de que el sector haya reclamado desde hace más de un año su restitución o, al menos, que su restricción se aplicase en función de la solvencia patrimonial individual de cada entidad para evitar ahuyentar
a los inversores, cuando sus cotizaciones están muy presionadas por la crisis y los bancos  necesitan acudir a los mercados para acopiar recursos y capital. Además, consideran que el veto al dividendo les deja indefensos ante otros sectores que sí han podido abonar pagos a sus accionistas, lo que ha podido provocar que los inversores hayan optado dirigirse a otras compañías para realizar sus inversiones.

Política de dividendos de la banca española

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ya señaló el jueves que espera que el BCE le permita repartir un pay out en dividendo del 50% en efectivo, como ha sido la política habitual del banco.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, también ha insistido en varias ocasiones que el grupo volverá a retomar el pay-out del 40% al 50%. Además, no descarta la recompra de acciones, algo que ya llevó a cabo hace unos meses.

CaixaBank no ha aprobado aún su nueva política de dividendos tras la absorción de Bankia, pero el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar ya comentó en una entrevista con Cinco Días que "CaixaBank tenderá a pagar un dividendo del 50% del beneficio y siempre en metálico".

BBVA, por su parte, recuperará los dividendos en efectivo este año, con un pay out de hasta el 40%, según anunció su presidente, Carlos Torres, en la junta de accionistas de la entidad celebrada el 20 de abril. Pero el plato fuerte de BBVA será la recompra de acciones entre octubre y noviembre por el 10% del capital, con una inversión de unos 3.500 millones de euros. Los fondos para esta operación saldrán de los 9.600 millones de euros que ha recibido por la venta de su filial en Estados Unidos.

La gran incógnita es Banco Sabadell. La entidad asegura que el consejo de administración aún no ha tomado una decisión. Este banco fue el único entre los grandes que optó por no repartir un pequeño dividendo del 15% de los resultados de 2019/2020, como permitió el BCE en diciembre.

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