Siderurgia

ArcelorMittal invertirá 1.000 millones en su descarbonización en España

El grupo espera financiación pública al 50% para transformar el complejo de Gijón

Aditya Mittal en la presentación del proyecto en Gijón.
Aditya Mittal en la presentación del proyecto en Gijón.

La fabricación de acero escribe un nuevo capítulo en España, en línea con la tendencia mundial a la descarbonización. ArcelorMittal ha anunciado unas inversiones de 1.000 millones en el país, la mayoría para transformar su complejo de Gijón (Asturias), con dos hornos altos, los únicos de España, alimentados con mineral de hierro, el proceso más contaminante en la siderurgia.

El anuncio contó con la máxima representación institucional. El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó a Gijón en medio del ruido político generado por los cambios en su gabinete. Estuvo acompañado de Lakshmi Mittal y Aditya Mittal, presidente ejecutivo y consejero delegado del mayor fabricante de acero del mundo, respectivamente. Padre e hijo.

El proyecto en Gijón incluye la construcción de una planta de DRI alimentada con mineral de hierro pero también con hidrógeno verde, que reducirá el consumo de mineral de hierro, y la instalación de un nuevo horno de arco eléctrico. Con las nuevas instalaciones, ArcelorMittal recortará a la mitad sus emisiones de carbono en España en los próximos cinco años, lo que supondrá eliminar un vertido de 4,8 millones de toneladas por ejercicio. En la acería de Sestao (Bizkaia) invertirá otros 50 millones para que se convierta en la primera planta siderúrgica del mundo con cero emisiones de CO2 en 2050. Y elevará su capacidad de producción a 1,6 millones de toneladas por año.

El Gobierno se ha comprometido "al máximo apoyo financiero" al proyecto, de acuerdo con la legislación española y la normativa de la UE, que en base a los fondos Next Generation apoya este tipo de iniciativas. ArcelorMittal espera que el respaldo público cubra "al menos" la mitad de la inversión de 1.000 millones.

La planta de DRI de hidrógeno verde tendrá una capacidad anual de producción de 2,3 millones de toneladas, además de 1,1 millones de toneladas de acero que fabricará el horno eléctrico. Ambas instalaciones operarán a partir de 2025. Todo un cambio para Gijón, cuyo horno alto A cesará en actividad con la entrada en actividad de DRI y de la acería eléctrica, cuya fuente de alimentación será 100 % renovable. El horno alto B, con una reciente remodelación, estirará su vida industrial hasta 2030.

El hidrógeno verde que se consuma en Gijón llegará de una nueva fábrica de H2 en la península ibérica. Obtenido por electrólisis solar, lo que implica la construcción de complejos fotovoltaicos, llegará por tubería a la localidad asturiana, lo que parece indicar que esas instalaciones no estarán muy alejadas de esta comunidad autónoma.

 

 

 

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