Edmond de Rothschild advierte del riesgo de la retirada de estímulos

La firma recomienda reducir riesgos en las carteras

Benjamin Melman, director de inversiones de la gestora de Edmond de Rothschild.
Benjamin Melman, director de inversiones de la gestora de Edmond de Rothschild.

El banco privado Edmond de Rothschild mira de soslayo a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). La firma teme que una precipitada retirada de estíumulos provoque dislocaciones en los mercados financieros, como ya ocurrió en 2014. Ante el temor de un aumento de la volatilidad, la firma está recomendando a sus clientes reducir levemente el riego de sus carteras.

Edmond de Rothschild es un grupo privado suizo, fundado en 1953, y que en la actualidad tiene 155.000 millones de euros bajo gestión. El director de inversiones de su gestora de fondos, Benjamin Melman, ha compartido hoy con periodistas de toda europa las perspectivas de la firma para el segundo semestre.

Todo el mundo está muy expectante sobre el inicio de la retirada de estímulos. No sabemos qué pasará, ni cuando, pero hay que ser cautos. Ante esta situación, estamos reduciendo riesgo en Bolsa, y sobreponderando el efectivo, mientras que nos mantenemos neutrales en renta fija. Así gestionamos mejor la volatilidad que vamos a ver", ha explicado.

Desde el banco suizo reconocen que el crecimiento económico está siendo sólido, tanto en Europa como en Estados Unidos, pero recuerdan que en los últimos cuatro años el mercado financiero se ha movido muy condicionado por las fuertes inyecciones de liquidez de los grandes bancos centrales por lo que, las posibles retiradas de estímulos (conocidas en la jerga como tapering) van a condicionar todos los mercados.

"Los mercados podrían volverse más volatiles cuando la Fed comience a preparar a los inversores para una desaceleración de las inyecciones de liquidez. También es posible que este anuncio tenga poco efecto, ya que ha sido muy esperado, pero podría amplificar los temores de los inversores si la inflación albergara alguna mala sorpresa. Por lo tanto, creemos que estamos entrando en un entorno todavía favorable pero potencialmente más volátil", apunta el directivo.

Desde el punto de vista geográfico, los expertos de Edmond de Rothschild prefieren la renta variable europea y japonesa a la estadounidense, ya que la primera muestra un mayor potencial en este ciclo de recuperación, que se prolongará hasta finales del próximo año.

La renta variable china, cuyas rentabilidades fueron algo inferiores a lo esperado por el mercado durante el primer semestre, es otra de las preferencias de la firma. "Su valoración se ha vuelto relativamente atractiva en comparación con el resto del mundo, mientras que las autoridades se esfuerzan por canalizar el abundante ahorro hacia los mercados financieros y evitar la especulación en otros activos como Bitcoin, materias primas, bienes inmuebles...".

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