El Air Car completa su primer vuelo.
El Air Car completa su primer vuelo.

AirCar, el coche híbrido que se transforma en avión completa su primer vuelo entre dos ciudades

Es un viejo concepto que se aleja de los prototipos dron.

En esta época eléctrica y autónoma que nos ha tocado vivir, hemos visto crecer la idea de que la llegada de coches voladores está a la vuelta de la esquina: despegues verticales, cubiertas de vuelo en medio de las ciudades y trayectos cortos para ir de un lado a otro, de casa a la oficina, sin aguantar atascos. A esa revolución la han llamado VTOL (vehículos de despegue y aterrizaje vertical).

Air Car en carretera.
Air Car en carretera.

El problema es que buena parte de los proyectos que buscan abrirse camino en ese nuevo mercado tienen como eje fundamental la aplicación de los conceptos dron a vehículos de cuatro ruedas, dejando atrás esa configuración tradicional donde para volar son necesarias dos alas y una cola o estabilizadores verticales. 

AirCar vuelve a los orígenes

La diferencia entre esos VTOL y este AirCar es que el proyecto de Klein Vision se quita de en medio todos los problemas de desarrollo de esos nuevos coches-dron y se centra en lo que ya se sabe que funciona Esa vieja configuración de aviónica tradicional y que alguna vez hemos llegado a ver en películas de James Bond: un coche de cuatro ruedas al que le salen alas y que alza el vuelo desde una pista de despegue.

Eso es lo que desde Klein Vision han querido mostrar al mundo, a través de una prueba que llevaron a cabo el pasado 28 de junio, donde certificaron que su idea funciona, que no es poco. Este AirCar fue capaz de completar el vuelo entre dos ciudades de Eslovaquia y concluir su andadura en el garaje de una casa tras un recorrido de dos horas que mezclaron cielo y tierra a través de carreteras y autopistas.

El primer prototipo de la compañía cuenta con un motor de 160CV BMW y que alcanza velocidades de crucero en el aire equivalentes a los 190km/h. Según la propia empresa, está en marcha un segundo modelo que va a mejorar esos números gracias a un motor más potente que aumentará esa velocidad hasta los 300 km/h. con una autonomía total de unos 1.000 km. Cifras ambiciosas para un vehículo que nos permitirá salir de casa, ir a la pista del aeropuerto, despegar, hacer un vuelo tranquilo, aterrizar y volver a la carretera para llegar hasta el destino en un garaje.

De momento, desde la empresa esperan el permiso para volar ese segundo prototipo con la intención de conseguir los permisos administrativos pertinentes, tanto de las autoridades aéreas como de las de tierra para certificar su viabilidad como una alternativa a los actuales desafíos de movilidad.

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