Consejero delegado de DiverInvest

David Levy: “Es más seguro invertir en Apple o Google que un depósito bancario”

Apuesta por la renta variable estadounidense y la china frente a la europea y se decanta por sectores industriales y cíclicos, lastrados aún por la pandemia. También anima a los inversores a invertir en blockchain y en criptoactivos como el 'ethereum '

David Levy, consejero delegado de DiverInvest.
David Levy, consejero delegado de DiverInvest.

En pleno arranque de la crisis de las subprime, David Levy dio el salto de Merrill Lynch al asesoramiento patrimonial independiente y en 2009 convirtió a DiverInvest en EAF. La firma, que cuenta con unos 1.200 millones de euros de patrimonio asesorado, opera como EAF independiente y cuenta con una elevada presencia en Cataluña. El año pasado abrió oficinas en Madrid y Valencia dentro de una estrategia de “seguir consolidándonos como una entidad de referencia a nivel nacional” pero manteniéndose como una “pequeña boutique independiente y cercana al cliente”.

¿Cuál es la tipología de clientes de DiverInvest?

La gran mayoría son grupos familiares. Yo vengo de un grupo familiar textil de Cataluña, y DivertInvest germina como mi propio family office y se replica para otros clientes. El primer gran grupo de clientes son familias, que suponen entre el 60% y el 70% del total de nuestros clientes. También tenemos bastante relación con instituciones religiosas y con personas físicas. No tenemos un patrimonio mínimo para poder acceder al family office. Creo que esa es la grandeza de los mercados líquidos cotizados: que puedes escalar el trabajo con mucha facilidad.

¿En qué tipo de inversiones se focalizan?

Tenemos un equipo muy multidisciplinar y global que nos permite tocar todo tipo de activos financieros: renta fija, renta variable, alternativos y private equity. Además, como en España hay mucha tradición del ladrillo, decidimos abrir una pequeña rama inmobiliaria, y en 2020 incorporamos un área de fiscalistas para trabajar la planificación fiscal.

"El cliente que antes dormía tranquilo con un bono de renta fija, ahora mira a la renta variable"

Tras la fuerte subida registrada el año pasado por las Bolsas en Estados Unidos, ¿es momento para Europa?

Conceptualmente, Europa no ha sido una zona de gran crecimiento económico en los últimos 10 años, y tampoco creemos que lo vaya a ser en los siguientes 10. En cambio, vemos que en Estados Unidos hay un crecimiento extraordinario, con mucha seguridad, flexibilidad y dinamismo, y que China, incluso teniendo aún un peso reducido en los índices globales, supone ya un tercio del PIB global. Por ello, desde hace tiempo animamos a nuestros clientes a invertir en China y en los países asiáticos, pero nos cuesta. Intentamos dejar un poco de lado la Vieja Europa, que no tiene empresas grandes ni presencia del sector tecnológico y que se ha quedado retrasada.

¿Cómo responde el inversor ante esa huida de Europa?

Más o menos. No es fácil, porque los estereotipos y las cosas más cercanas son más fáciles de entender. Para la gente, es más fácil invertir en Naturgy o Cellnex, que son grupos internacionales, pero bajo el espectro del Ibex. El Ibex llegó a tocar los 16.000 puntos en 2007, pero no parece que vaya a volver a ellos la semana que viene. Si tiene un euro y puede invertirlo en el Ibex o en el S&P 500, el riesgo y el retorno de la Bolsa estadounidense siempre son más interesantes. El año pasado nuestra sobreponderación extrema a la Bolsa estadounidense fue diferencial para nuestras carteras.

¿Qué sectores les parecen interesantes en este momento?

Seguimos buscando sectores industriales, sectores cíclicos que tienen todavía capacidad de volver a una cierta normalización, industriales de calidad, el farmacéutico, a pesar de que este año está muy en entredicho, y las tecnológicas.

¿Qué valores incluiría en una cartera de renta variable?

Somos una casa bastante conservadora en el asesoramiento. Históricamente hemos construido carteras muy diversificadas que nos han permitido preservar el capital de los clientes. Pero permitir al cliente dormir tranquilo es un concepto que ha variado en los últimos años. Lo que antes era un bono de renta fija ahora son empresas de renta variable. Miramos grandes compañías industriales que con el efecto Covid se han quedado penalizadas, como Danone, Nestlé o Coca-Cola. Hay empresas con buenos cash flow y dividendos interesantes. Pensamos que los dividendos son importantes y hemos recomendado enfocarnos en ese tipo de empresas. También nos gustan las FAANG, que durante la pandemia sirvieron de valores refugio. No sé si dentro de 10 años seguirá existiendo la Unión Europea, pero sí creo que Apple, Google, Coca-Cola, Nike o McDonalds van a perdurar muchos años. En términos de seguridad, para un accionista es más seguro invertir en este tipo de acciones que tener un depósito en un banco.

"Europa no ha sido una zona de gran crecimiento los últimos 10 años y no creemos que lo vaya a ser los próximos 10"

¿Y en renta fija?

En Estados Unidos estamos empezando a ver cosas interesantes en renta fija. El bono del Tesoro americano a largo plazo ha caído bastante en lo que va de año. Hemos visto al bono estadounidense pagando un 2,5% frente a un high yield al 3%. Hemos reducido nuestra exposición a high yield, a cocos y a renta fija picante y lo hemos cambiado por bonos del Tesoro americano.

¿Cómo cree que será lo que queda de 2021?

Pinta bastante bien y lo vemos positivo. El problema es que los mercados anticipan bastante, y en el primer trimestre ya corrieron mucho y lograron rentabilidades relevantes. Aún no vemos valoraciones exageradas pero sí en una zona elevada. Por ello, hemos retocado por dentro las carteras y hemos bajado un poco los niveles de riesgo. Al cierre del primer trimestre tomamos beneficios porque fue muy bueno.

Tras las fuertes subidas de los primeros meses del año, ¿han optado por elevar la liquidez ante el miedo a una corrección?

Todavía no, estamos reestructurando por dentro tanto la parte de renta fija como la de renta variable hacia valores de mucha calidad y con poca volatilidad. Pero no creemos que sea el momento para hacer reducir mucho los riesgos.

¿Les interesan los criptoactivos? ¿Los incluiría en sus carteras?

Hace cuatro años analizamos el blockchain y los criptoactivos, y vimos que era algo muy incipiente. Pero este año ya estamos animando a los inversores a que los miren con otros ojos. Tenemos que lograr cambiar la mentalidad del inversor de que el blockchain y los criptoactivos vienen de un mundo muy opaco y desregulado. Nos gusta el ethereum porque creemos que tiene un valor añadido y creemos que hay que analizarlo y diversificar las carteras. Se lo propongo a mis clientes y muchos dicen que no, pero intentamos compartir con ellos estas reflexiones.

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