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Osborne cerró 2020 con una caída de ventas del 29% por la crisis hostelera

La compañía registró una facturación de 159 millones de euros

Ignacio Osborne, presidente del Grupo Osborne
Ignacio Osborne, presidente del Grupo Osborne

El grupo bodeguero y de alimentación Osborbe cerró el ejercicio 2020, finalizado el 31 de enero de este año, con una caída de ventas del 29% respecto al año anterior, impactado por el efecto que la pandemia ha tenido sobre su principal canal de ventas, el hostelero.

La compañía jerezana registró unas ventas de 159 millones de euros, según las cuentas aprobadas este lunes por su junta general de accionistas. Estas también reflejan una caída del ebitda del 57%, aunque fue positivo en 14,1 millones. El ejercicio, dice Osborne, "estuvo condicionado prácticamente en su totalidad por la Covid-19 y sus graves efectos sobre el PIB y el consumo, y específicamente sobre la hostelería y el turismo". Ambos aspectos generaban en un año normal el 60% de su facturación.

Pese a todo, Osborne destaca que durante el año pasado fue capaz de generar caja por 20 millones, y que además incrementó la cuota de mercado en sus principales marcas y en la mayor parte de sus geografías, como Cinco Jotas, Nordés, Bodegas Montecillo, Carlos I, Anís del Mono, Veterano y Magno. "Las marcas mostraron un excelente desempeño en el canal de alimentación, y en el e-commerce, en los que la compañía volcó sus esfuerzos para compensar las importantes caídas en los canales más afectados por la pandemia", dice la compañía en un comunicado, que también reseña una reducción de su deuda, aunque no lo detalla.

Según ha valorado el presidente del grupo, Ignacio Osborne, "2020 ha sido probablemente uno de los momentos más complejos, intensos y retadores de nuestra historia. A pesar de la abrupta e inevitable caída de la facturación, los resultados muestran la solidez de nuestro negocio  y de nuestra estructura financiera", añadiendo que "estoy convencido de que estamos ya saliendo muy reforzados de una crisis sin precedentes".

Pese a las consecuencias que la crisis sanitaria ha tenido en el negocio de Osborne, la compañía jerezana ha continuado con su política de alianzas, compras y crecimiento en el exterior. Durante el año pasado adquirió el whisky Doble V, con el objetivo de rejuvenecer la marca y elevar sus volúmenes de ventas; empezó a distribuir en España el champagne Piper Heidsieck y el bourbon Evan Williams; y aceleró la internacionalización de Nordés, su ginebra premium, con su llegada a EE UU, sumándose a mercados como China, Brasil, Alemania, Italia y Reino Unido.

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