Inteligencia artificial

La apuesta de Google para evitarnos sustos médicos si buscamos en Google

La tecnológica lanza una aplicación basada en inteligencia artificial para identificar afecciones dermatológicas, desde acné a melanoma

Aplicación para identificar problemas en la piel de Google.
Aplicación para identificar problemas en la piel de Google.

Cada año se realizan alrededor de 10.000 millones de búsquedas en Google relacionadas con problemas de piel, uñas y cabello y los estudios han demostrado que las personas solo las reconocen correctamente el 13% de las veces, según ha revelado el gigante tecnológico durante su conferencia anual de desarrolladores, Google IO 2021. Con estos datos en la mano, y haciendo uso de la inteligencia artificial (IA), la multinacional se ha lanzado a desarrollar una herramienta tecnológica para ayudar a las personas a identificar problemas de la piel, que pueden ir desde el acné hasta el melanoma.

La aplicación, de nombre Dermatology Assist, ha recibido ya el sello CE para su uso como herramienta médica en Europa y está previsto que se lance a finales de este año. La compañía precisó, no obstante, que la aplicación no está diseñada para proporcionar un diagnóstico ni sustituir la consulta a un médico. “La solución basada en inteligencia artificial analiza la información basándose en 288 variables para proporcionar una lista de posibles coincidencias que luego deben investigarse más a fondo”, remarcó Google.

El lanzamiento se produce después de tres años de desarrollo. La herramienta ha sido entrenada con datos de 65.000 imágenes de afecciones diagnosticadas y millones de imágenes que muestran marcas que preocupan a las personas y miles de imágenes de piel sana y de diferentes tonos.

¿Cómo funciona? La aplicación web permite realizar un análisis superficial de la piel tan solo utilizando la cámara del móvil, tableta u ordenador. “Una vez que abrimos la página web, simplemente utilizadas la cámara para hacer tres fotos de la piel, pelo o uñas desde diferentes ángulos”, señaló la compañía. Después la herramienta de inteligencia artificial lanza una batería de preguntas sobre el tipo de piel, desde hace cuánto tiempo que se tiene el problema y sobre los síntomas que pueden estar relacionados con la afección y que pueden ayudar al algoritmo a hacer su trabajo.

En función del resultado, la aplicación mostrará información relacionada y revisada por dermatólogos con las respuestas a las preguntas más frecuentes y mostrará imágenes coincidentes con la afección sacadas de internet. El objetivo es que las personas reúnan más información sobre el siguiente paso a dar.

El servicio de Google, que será gratuito para todos los usuarios de internet, aún no ha recibido la autorización de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de EE UU para su uso en este país, pero según informa la BBC, este organismo aprobó recientemente un modelo similar de aprendizaje automático construido por la empresa británica Optellum para su utilización como asistente en el diagnóstico de cáncer de pulmón.

Tim Underwook, director de Ciencias del Cáncer en la Universidad de Sout­hampton, dijo a la cadena británica que las herramientas de IA tienen el potencial de proporcionar tratamientos personalizados a los pacientes.

La herramienta que lanzará Google no es la primera de inteligencia artificial para el cuidado de la salud que sale al mercado, pero sí es posiblemente pionera en poner un servicio así en manos del público en vez de en las de los médicos.

La tecnológica estadounidense cree que el uso de esta aplicación, que llega también como respuesta a que hay “2.000 millones de personas en el mundo que padecen problemas dermatológicos pero hay una escasez mundial de especialistas en la materia”, será más segura y fiable que buscar información por uno mismo en internet, donde a veces los resultados obtenidos pueden generar pánico innecesario o una sensación de falsa tranquilidad.

Google, al igual que otros titanes tecnológicos como Apple, Amazon o Microsoft, ha visto en la atención médica un mercado lucrativo de la mano de la inteligencia artificial. La compañía se ha inclinado por la dermatología y asegura que su algoritmo ha sido diseñado para evitar pasar por alto “condiciones alarmantes o aterradoras” como el cáncer de piel.

Para sortear problemas de privacidad con los datos de salud, Google asegura que no utilizará las imágenes obtenidas en el servicio para orientar publicidad y que solo guardará imágenes para entrenar aún más al algoritmo, si los usuarios le dan permiso explícito para ello.

Más inteligencia en su buscador y en sus mapas

Búsquedas complejas. La herramienta de asistencia dermatológica no ha sido la única novedad anunciada por Google. También trabaja en una tecnología, llamada MUM, 1.000 veces más potente a la que utiliza hoy y que añade inteligencia a su buscador, que será capaz de resolver búsquedas más complejas. “He subido al monte Adams y el próximo otoño quiero subir al monte Fuji, ¿necesito otro tipo de preparación?”. Esta pregunta que dejaría perplejo, según la compañía, a los motores de búsqueda actuales, será pan comido para MUM, que ofrecerá “resultados altamente relevantes”. Esta tecnología, adiestrada en 75 idiomas, comprende la información a través de textos, imágenes y, en el futuro, en vídeos y audios. Google ya ha iniciado pruebas piloto, pero no ha dicho cuándo estará disponible.

Google Maps. La empresa presentó también su campus de inteligencia artificial cuántica, donde se lanza a construir un superordenador cuántico y novedades para Google Maps. Una permitirá a la gente saber si una calle o barrio están muy concurridos para decidir si ir o no, y otra, dirigida a conductores que hacen sus rutas guiados por Google Maps, reducirá la probabilidad de frenadas bruscas durante la conducción. Una mayor personalización hará posible igualmente que cuando alguien busque cosas que hacer, el mapa destacará los lugares relevantes, dependiendo de la hora del día y si estamos de viaje o no.

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