Ingeniería

Abengoa y la banca prefieren el rescate de los Amodio pero Terramar se adelanta

La participación de la SEPI, el ICO y Cesce es crucial para que se salve

Abengoa y la banca prefieren el rescate de los Amodio pero Terramar se adelanta

Abengoa lucha con uñas y dientes para evitar su quiebra. Y tiene aliados en la batalla que tratan de aliviar su torturado balance, como Terramar, que ayer presentó su oferta vinculante ante la CNMV por la compañía con la aportación de 200 millones de euros entre créditos y capital. Queda por presentarse de manera oficial la de los Amodio, por la misma cuantía y con el apoyo de los minoritarios agrupados en AbengoaShares y de las firmas EPI Holding y Ultramar Energy. El grupo y los acreedores prefieren el plan de los accionistas de control de OHL, pero la última palabra será del Gobierno. No habrá ningún tipo de rescate sin la SEPI, el ICO y Cesce.

Los activos valiosos de Abengoa siguen en la filial estrella: Abenewco1. Y, pese a que la matriz, Abengoa SA, está en concurso de acreedores, hay interesados en el negocio del grupo de ingeniería, con más de 13.000 empleados en todo el mundo y unos 3.000 en España. El fondo californiano Terramar lanzó su oferta preliminar, que ayer transformó en vinculante –eso sí, sometida a determinadas condiciones y a la autorización de los actuales acreedores financieros de Abenewco 1– el pasado 17 de marzo. Inyectará 200 millones de euros, 50 de ellos en forma capital y el resto como créditos. Así, Terramar se propone controlar el 70% del capital de la compañía, según anunció en la oferta preliminar, que puede haber sufrido modificaciones, aunque no significativas, según fuentes financieras.

La oferta del fondo californiano, una plataforma que agrupa a varios inversores, será válida solo si la SEPI aporta 249 millones y si las instituciones financieras de la compañía (sus acreedores) aportan nuevas líneas de avales en un importe hasta 300 millones de euros. En torno a la misma cuantía anunciada el 6 de agosto del año pasado, aunque una parte se devolvería con el dinero estatal.

Los acreedores con más riesgo en la operativa son KKR y Blue Mountain, mientras que Alden y Melqart tienen el grueso de la deuda en una de las holdings. Banco Santander, la entidad bancaria con más exposición, está muy concentrada en avales. También participan CaixaBank, Crédit Agricole y Bankinter, entre otras. Terramar apunta con el dedo a la reestructuración pactada en julio de 2020 y que suponía pasar de una deuda de 466 millones a otra unos 530 millones, debido a la capitalización de una parte del pasivo, pese a que la entrada de liquidez será de 500 millones entre lo que aporte Terramar y los bancos, que exigirán, igual que el pasado agosto, los blindajes del ICO para el efectivo y de Cesce para los avales, por un máximo de 300 millones extra.

Las fuentes financieras consultadas señalan que la oferta de los Amodio es la favorita, tanto del propio grupo como de los acreedores, pese a que en este caso el dinero de la SEPI va por delante, a diferencia de la hoja de ruta propuesta por Terramar, en la que es el fondo el que anticipa el dinero.

Compromiso

En todo caso, las fuentes consultadas señalan que si la oferta del fondo estadounidense quiere tener algún tipo de oportunidad ha de comprometerse, al igual que los Amodio, a no trocear la empresa. Esto será, además, crucial, en la participación del estado en el rescate. También tendrá su papel la convocatoria de unas eventuales elecciones en Andalucía, con la ministra de Hacienda como uno de los emblemas de la cúpula de la anterior cúpula de la Junta de Andalucía, en manos de Susana Díaz. Desde el Ejecutivo central siempre echaron las culpas del fracaso inicial del rescate a que la institución presidida por Juan Manuel Monero Bonilla nunca puso los 20 millones a los que se comprometió, aduciendo la falta de instrumentos jurídicos adecuados.

La oferta de los Amodio se anunció en alianza con EPI Holding y Ultramar Energy, así como con la sindicatura de minoritario AbengoaShares, liderada por Clemente Fernández. Han contratado al bufete Pérez-Llorca y, salvo sorpresa, se presentará una propuesta vinculante de manera inminente que competirá con la de Terramar. Caabsa, el grupo mexicano de los Amodio a través del que se presenta la oferta, contaría con importantes sinergias con Abengoa.

 

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