Banca

Nickel (BNP), proyecta operar en España en 8.000 puntos en cuatro años

Ha presentado un proyecto al ministerio de Igualdad y al Banco de España para crecer en zonas rurales y barrios si logra ayudas de los fondos europeos

Javier Ramírez, consejero delegado de Nickel
Javier Ramírez, consejero delegado de Nickel

Los bancos tradicionales tienen cada vez más competencia, aunque sea en zonas en las que estas entidades han optado por mantener una mínima presencia. El gigante bancario francés BNP Paribas a través de su neobanco Nickel ha querido aprovechar el masivo cierre de oficinas que están llevando a cabo los bancos para reducir sus costes o por duplicidades tras sus fusiones. El problema es que estas clausuras están dejando a muchas zonas rurales españolas o barrios marginales sin sucursales para realizar las operaciones bancarias más básicas.

Ante ello, BNP Paribas ha decidido impulsar la operativa de Nickel, que comenzó a operar en España en noviembre del pasado año. Este neobanco utiliza la red de establecimientos de lotería y de estancos para operar, lo que permite estar presenta en un gran número de pueblos o zonas donde no existen oficinas sin necesidad de llevar a cabo grandes costes para ofrecer servicios bancarios.

Desde que comenzó a operar en España ya ha logrado acuerdos con 500 estancos y administraciones de lotería. Aunque su objetivo, presentado ya al Banco de España, es ampliar esta cifra a 3.000 instalaciones en el plazo de cuatro años.

Pero el acelerado ritmo de cierre de oficinas bancarias, con la clausura de 1.514 sucursales solo en el primer trimestre del presente año y los consiguientes cajeros automáticos, ha llevado a Nickel a diseñar un nuevo plan para incrementar estos 3.000 puntos de venta en otros 5.000 más y llegar a 8.000 en estos cuatro años.

El nuevo plan ha sido ya presentado al ministerio de Igualdad y también al Banco de España, organismos que tienen que dar el visto bueno al proyecto, ya que para su ejecución necesita que se le concedan ayudas de los fondos europeos, para poder formar al personal necesario para poder operar, aunque sea con servicios básicos bancarios, como es el ingreso y retirada de efectivo.

Su idea es ampliar es espectro de locales para operar para extenderlo a supermercados o bares, por ejemplo, establecimientos que suelen existir en gran parte de los pueblos españoles, y en los que su actividad es mucho más amplia que la de estos mismos locales en zonas de grandes poblaciones.

El objetivo es evitar la exclusión financiera en las zonas despobladas, para que sus habitantes puedan manejar efectivo o realizar funciones esenciales en estos establecimientos. De momento, en España cuenta con 2.000 clientes, mientras que en Francia, donde comenzó a operar en 2014, ya suma casi 2 millones de cuentas y más de 6.500 puntos de ventas asociados.

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