Metodos apropiados de resolución de conflictos (MASC)

El apoyo de un profesional neutral constituye la mejor ayuda para permitir que las partes alcancen un acuerdo sin ninguna imposición

Metodos apropiados de resolución de conflictos (MASC)

Los abogados estamos acostumbrados a pensar que para ayudar en la resolución de un conflicto debemos necesariamente tomar partido por alguna de las partes. Sin embargo, cada vez más se hace patente qué, especialmente en fases iniciales, el servicio de mayor utilidad es aquel por el que un profesional, desde la neutralidad, ayuda a las partes a entenderse.

Nadie como las propias partes en conflicto tienen capacidad para encontrar las mejores soluciones para las diferencias entre ellas, pero es también verdad que cuando nos encontramos sumidos e implicados en tensiones y presiones que nos afectan, se producen una serie de fenómenos que dificultan las conversaciones constructivas en beneficio de un acuerdo de mutuo interés. Cualquier persona que vive la tensión de una conversación difícil y conflictiva o cargada de diferencias con otras partes se encuentra ineludiblemente sometida en mayor o menor grado a una serie de fenómenos que nada ayudan a un buen resultado.

Estar en conflicto provoca distorsión de nuestras perspectivas o miradas y nos lleva al riesgo de engancharnos y caer en rivalidad, aparente o diplomática, pero poco constructiva, perdiendo la visión de realidades que son observables desde una posición no implicada. Se hacen muy presentes nuestros condicionamientos y encasillamientos derivados de nuestra historia en relación con el conflicto, apareciendo las actitudes defensivas o agresivas que dificultan el diálogo. Sin darnos cuenta, podemos caer en un hartazgo que lleva a tolerar y convivir con normalidad con el enquistamiento del conflicto. Y ante ello, ¿dónde queda muchas veces el interés de la compañía?

Los conflictos que vivimos aumentan nuestros niveles de autoengaño llevándonos a construir relatos justificativos de nuestra posición que confundimos con la realidad y acentúan nuestros normales sesgos en la racionalidad. Y desde luego a menudo nos llevan a caer en posiciones cercanas a la tozudez. ¿Cuántas situaciones hemos visto, cuando no nos afectan, en las que es claro que el conflicto solo se mantiene por el empeño en tener razón de una u otra parte, o de ambas?

Ante ello, el apoyo de un profesional neutral, con autoridad y credibilidad, constituye la mejor ayuda para facilitar el análisis de los aspectos en juego y un dialogo constructivo capaz de permitir que las partes alcancen un acuerdo sin ninguna imposición y sencillamente por ser de mutua conveniencia. La intervención de un neutral como figura similar a la de un mediador contribuye a que las partes pongan el foco en los intereses, frente a ponerlo en el tener derecho o razón, lo que facilita analizar con realismo las alternativas a un acuerdo para determinar fríamente y con inteligencia los niveles mínimos que justifican una ruptura de las negociaciones.

Un proceso ordenado por un neutral protege a las partes de sus propias emociones distorsionadoras, reduciendo significativamente los riesgos de escalada del conflicto, de judicialización y de deterioro definitivo de relaciones profesionales, de negocio o personales valiosas, así como la pérdida de oportunidades por distracciones, desgaste y falta de foco. Las situaciones duraderas de tensión o de bloqueo por la dificultad de abordar conversaciones difíciles deben sin duda evitarse, por el deterioro que ellas pueden suponer en la gestión y valor empresarial.

Definitivamente, la posición de neutralidad unida a la experiencia y saber hacer de quien ayuda en la negociación contribuirán al acortamiento de los plazos para la solución de las diferencias, a reducir los costes derivados de la gestión del conflicto, y a minimizar los riesgos de responsabilidades legales de directivos y consejeros afectados, además de promover acuerdos que “efectivamente funcionan” frente a las muchas veces ineficaces sentencias, incluso cuando son favorables.

Por ello, los abogados debemos ayudar a nuestros clientes a tomar conciencia, con realismo, de que los procedimientos judiciales deben ser el último recurso para proteger sus intereses ante situaciones de conflicto, facilitando vías más efectivas de solución para las diferencias como lo es la intervención de profesionales senior con experiencia en el mundo empresarial, del derecho, y en negociación y gestión de conflictos, quienes actuando como neutrales, facilitan la búsqueda por las partes de soluciones que verdaderamente funcionan. Su independencia e imparcialidad, la garantía de confidencialidad y los procesos de conversación constructivos consiguen minimizar las posturas defensivas de las personas involucradas, permitiendo identificar los obstáculos, carencias y necesidades para el alineamiento de intereses. La aportación de su experiencia, ideas y alternativas como vías de trabajo, ayudan a conciliar y alinear intereses múltiples, sin imposición a ninguna parte de propuesta alguna, pues solo la voluntad de ellas determina el acuerdo.

Pocas personas conocen todavía el valor y la eficacia de las conversaciones asistidas por un profesional neutral como método más apropiado para la gestión de un conflicto. Pero quienes lo han experimentado no dudan en reconocer su efectividad. Y por último un consejo para quienes se decidan a seguir esa vía: cuanto antes intervenga ante las diferencias de visión entre dos partes, mucho más efectiva será su ayuda.

Alfredo Sanfeliz, Of Counsel del despacho López-Ibor Abogados. CEO The Wise Company

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