Elecciones 4M

El escenario más cómodo para un gobierno de Ayuso: negociar la abstención de Vox

El PP roza la mayoría absoluta y solo necesita apoyo puntual de la ultraderecha

Simpatizantes del PP en Génova
Simpatizantes del PP en Génova AFP

Los resultados de las elecciones de Madrid del 4 de mayo de 2021 arrojan una clara mayoría para el PP que lidera Isabel Ayuso en la comunidad. Con el 96% del voto escrutado, el PP logra 65 escaños. La presidenta no consigue la mayoría absoluta a la que aspiraba para poder gobernar sin necesidad de depender de otros, pero lo cierto es que se acerca mucho. El PP ha logrado su objetivo de dejar fuera de la Asamblea a Ciudadanos, con quien compartía gobierno hasta ahora,  pero necesitará alguna alianza. Recurrir a los ultraderechistas parece, a priori, la opción más sencilla.

Acuerdo para la abstención de Vox

Con el 96% del voto escrutado, no es necesario que Vox dé su apoyo explícito a Ayuso para que ésta pueda ser elegida presidenta: basta con la abstención de los ultraderechistas. El PP cuenta con 65 escaños y la suma del resto de partidos de izquierda (PSOE, Más Madrid, Unidas Podemos) daría 58 votos en contra. A los populares les bastaría con sus votos para la investidura por mayoría simple.

Vox logra subir un escaño respecto a las elecciones de 2019 (pasa de 12 a 13) y confirma su espacio electoral en la Comunidad de Madrid. Pero la amplia mayoría lograda por Ayuso le resta capacidad de influencia a los ultraderechistas.

El apoyo externo de Vox ya lo ha gestionado el PP durante los dos años que ha gobernado en coalición con Ciudadanos, por lo  que parece una opción bastante cómoda para los populares: solo requieran de la abstención de Vox para sacar adelante sus iniciativas.

Con todo, tendrá que hacer concesiones al partido de ultraderecha. Algunas de las peticiones que Vox puso sobre la mesa durante la negociación fallida de los presupuestos madrileños fue una bajada de impuestos y también imponer el pin parental. En concreto, la portavoz de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, ha señalado en varias ocasiones que ante la “imposición de la ley Celáa, que facilita el adoctrinamiento en las aulas” es necesario que los padres madrileños “cuenten con una herramienta para defenderse”.

Gobierno de coalición con la ultraderecha

Otra posibilidad menos cómoda para el Partido Popular sería un gobierno de coalición entre PP (65 escaños) y Vox (13), que sumaría 78 escaños, con amplio margen sobre los 69 que da la mayoría absoluta. Se da por hecho que en este caso, los ultraderechistas exigirían la vicepresidencia para aceptar entrar en el Gobierno de Ayuso.

Aunque en clave madrileña para el PP no parece que hubiera mayor dificultad en gobernar con Vox, en el resto de España sí podría constituir un problema que la sintonía del PP y Vox fuera demasiado evidente. Por eso, para la dirección nacional puede suponer un alivio no necesitar una negociación de ese tipo.

 

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