El Ibex sube un 2,7% en abril y suma tres meses seguidos al alza

El selectivo logra mantener los 8.800 puntos

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Las tentaciones por recoger beneficios después del rally alcista que vienen registrando las Bolsas en este inicio de año siguen rondando la mente de los inversores, pero también pesan y más las ganas de maquillar los malos resultados registrados en 2020, el año en el que la pandemia sacudió los cimientos de los mercados. Los inversores hicieron un alto en el camino para coger impulso y en la última jornada del mes de abril, una sesión en la que los resultados empresariales compartieron el protagonismo con los datos macroeconómicos, el Ibex 35 puso fin a cuatro sesiones consecutivas al alza. Las caídas fueron modestas (-0,09%), permitiendo al selectivo español concluir la semana con un avance del 2,28% y conservar la cota de los 8.800 puntos. Con un alza del 2,78% en abril la Bolsa española suma tres meses consecutivos al alza, ganancias que en el año alcanzan ya el 9,18%.

El buen desempeño registrado por la Bolsa española en abril se enmarca dentro de la corriente alcista que impera a ambos lados del Atlántico. En un mes en el que Wall Street y otros índices europeos como el Dax alemán y el Euro Stoxx 600 han revalidado en reiteradas ocasiones sus máximos históricos, otras Bolsas como el Cac francés o el Euro Stoxx han llegado a tocar niveles no vistos en 13 años. Precisamente, la Bolsa gala fue junto con la británica la mejor del mes al sumar un 3,33% y un 3,82% respectivamente. La rotación de carteras desde los valores más defensivos a los cíclicos no jugó a favor esta vez del Dax alemán, que avanzó un 0,83%.

Solo el Mib italiano escapó a los ascensos con un recorte del 2%. Este descenso unido al buen hacer de la Bolsa española fue suficiente para que el Ibex 35 lograra desprenderse de la etiqueta de peor índice de Europa en lo que va de 2021, calificativo que lleva ostentando desde hace más de seis meses.

La banca resultó fundamental a la hora de abandonar la tendencia de quedarse rezagado. Solo entre Santander (11,94%) y BBVA (6,93%) sumaron 168,5 puntos de los 322,9 que se anotó el Ibex en el mes. Es decir, entre las dos entidades aportaron un 52% de la subida del índice. El repunte de las rentabilidades en el mercado deuda y en la última semana los resultados del primer trimestre sirvieron para apuntar las alzas de un sector que sigue teniendo un gran peso en la Bolsa española. Junto a estas entidades Inditex (6,19%) y Cellnex (3,43%) fueron los otros dos pilares en los que se apoyó el selectivo. En conjunto aportaron 103,98 enteros. La empresa de infraestructuras de telecomunicaciones termina el mes como la cuarta cotizada más valiosa del selectivo con una capitalización que alcanza los 31.740 millones. A los ascensos en Bolsa se suma la ampliación de capital, operación a través de la cual captó 7.000 millones con una demanda récord de 319.000 millones.

Al contrario que la banca, el gigante textil o la empresa de telecomunicaciones, Repsol (-5,89%), Amadeus (-6%) y Endesa (-3,1%) frenaron la corriente alcista del Ibex. Entre las cuatro restaron 48.87 puntos al selectivo.

Distintas velocidades

Tanto la Bolsa como los datos económicos evidencian que el mundo se mueve a diferentes velocidades a ambos lados del Atlántico. Mientras EE UU confirmó el jueves que su economía crece con fuerza (en el primer trimestre avanzó un 6,4%) en el Viejo Continente las heridas de la pandemia siguen pasando factura con algunos de sus países al borde la recesión. El retraso en el proceso de vacunación y la falta de medidas fiscales explican esta divergencia, una realidad que se deja sentir también en la Bolsa con algunos de los índices de Wall Street avanzando más de un 5% en el mes.

Lograr este balance no ha sido sencillo. En abril los inversores han tenido que hacer frente a noticias que han puesto a prueba la resistencia de estos ascensos. Si bien el plan de estímulos fiscales por valor de 1,9 billones de dólares aprobado por el Congreso estadounidense en la recta final del primer trimestre sirvió de catalizador, las intenciones de Joe Biden de subir los impuestos a los más ricos y a las empresas es visto con recelo en los mercados.

En un momento en el que muchos valores empiezan a mostrar señales de sobrecompra estas medidas podrían acelerar la corrección. Así lo cree Stefan Scheurer, director de mercado de capitales de Allianz Global Investors, que reconoce que, aunque muchos indicadores transmiten señales de alarma, podría tratarse simplemente de una pausa temporal de la tendencia alcista a largo plazo, dada la mejora de los datos fundamentales y la abundante liqui­dez proporcionada por los bancos centrales. “Hay motivos justificados para seguir siendo optimistas”, remarca.

Una de esas razones podría venir de la mano de los resultados empresariales. Juan José Fernández Figares, director de Link Securities destaca que de momento la temporada de presentación de resultados en EE UU está siendo extraordinaria. Con el 50% de los integrantes del S&P 500 habiendo presentado ya sus cifras trimestrales, el crecimiento medio del beneficio neto de las mismas se ha situado en el 44% cuando a principios de ejercicio, los analistas barajaban una estimación de crecimiento cercana al 15%. La mejora aún no está siendo puesta en precio por el mercado.

Las subidas se extendieron al mercado de materias primas, donde el Brent logró sobreponerse a las dudas que genera la nueva cepa india. El país asiático es el tercer mayor consumidor de crudo del mundo. El brent cierra abril subiendo un 6% hasta 67 dólares el barril.

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