Las organizaciones empresariales, los lobbies de mayor éxito

La profesión de lobista va camino de normalizarse, según un estudio desarrollado por Deusto Business School

María Rosa Rotondo, presidenta de APRI, y Marta Aguilar, directora de desarrollo in company de Deusto Busiiness School, durante la presentación del estudio.
María Rosa Rotondo, presidenta de APRI, y Marta Aguilar, directora de desarrollo in company de Deusto Busiiness School, durante la presentación del estudio.

Una mayoría de políticos se relaciona con los grupos de interés de forma natural y desprejuiciada, al menos el 96,7% de los representantes y cargos públicos ha tratado en algún momento con ellos. Las organizaciones empresariales son los lobbies más exitosos, dado que el 83,9% ha tratado con organizaciones sin ánimo de lucro representativas de intereses empresariales y colegios profesionales; el 85,6%, en el caso de asociaciones comerciales, empresariales o profesionales con ánimo de lucro. El contacto presencial es la vía preferida por los políticos para gestionar la comunicación con los grupos de interés, dado que el 92,4% recurría a ella antes de la crisis sanitaria. Además, la utilidad en la relación con los lobbies abarca múltiples dimensiones en el ciclo de las políticas públicas, como consecuencia del mejor conocimiento que tienen los agentes afectados de la realidad, según el 63,8% de los encuestados, en un estudio realizado por Deusto Business School.

En el citado estudio se pone de manifiesto que los argumentos de los grupos de interés deben plasmarse documentalmente con rigor, claridad y concisión, para que sean tomados en consideración por los políticos. De hecho, los documentos considerados más útiles por los encuestados son los informes sobre el impacto de las actuaciones: 81%.

Otra de las reivindicaciones es que es imprescindible mejorar el marco jurídico que regula los grupos de interés y su actividad ante las instituciones, dado que solo el 22% de los encuestados ve adecuada la normativa actual. Y a pesar de que la participación de los grupos de interés en las políticas públicas se ha normalizado en los últimos años en España, todavía queda mucho camino que recorrer, ya que solo el 33,6% opina que el marco jurídico que ampara esta actividad ha mejorado.

En cuanto a las entrevistas y focus groups, la principal conclusión que se puede extraer es que los políticos consideran que la actividad de representación y defensa de intereses ante las instituciones es un pilar fundamental en las democracias modernas. Los representantes y cargos públicos conciben la participación de los lobbies en las políticas públicas como un derecho de los grupos de interés afectados y como una necesidad para los políticos ante una realidad que les es compleja y, a menudo, desconocida.

Todas estas conclusiones se recogen en una investigación realizada por Deusto Business School de junio de 2020 a diciembre de 2020, por encargo el Foro Empresarial de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI), en torno a la visión de las relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby por parte de los poderes públicos que mantienen de manera habitual ocasional relaciones o contactos con los grupos de interés en el desarrollo de la acción legislativa o de gobierno.

Para la presidenta de APRI, María Rosa Rotondo, “Este estudio viene a confirmar que los lobistas profesionales estamos bien asentados y en diálogo con los poderes públicos, y que lo que falta es regular definitivamente la actividad. Como decía un gran político en la inminente democratización de España, hay que elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal”.


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