Biden impulsará su plan de infraestructuras aun sin el apoyo republicano

La oposición reclama que el gasto se reduzca a un tercio

Brian Deese, director del Consejo Económico Nacional de EE UU.
Brian Deese, director del Consejo Económico Nacional de EE UU. REUTERS

El presidente de EE UU, Joe Biden, estaría dispuesto a impulsar su plan de infraestructuras de 2 billones de dólares sin el apoyo de los legisladores republicanos si no puede alcanzar un acuerdo bipartidista, dijo el domingo la secretaria de Energía, Jennifer Granholm.

Granholm dijo que Biden preferiría que su plan contara con el respaldo de los republicanos pero que, si eso no funciona, probablemente apoyaría el uso de una estrategia de procedimiento llamada reconciliación para permitir que los demócratas lo aprueben en el Senado.

Desde que asumió el cargo en enero, el presidente demócrata ha dicho repetidamente que quiere trabajar con los republicanos, pero parece poco probable que el plan de infraestructuras -su segunda gran iniciativa legislativa- obtenga más apoyo bipartidista que el primero, un paquete de ayuda por el Covid de 1,9 billones de dólares que se aprobó solo con el apoyo demócrata el mes pasado, utilizando la mencionada reconciliación.

El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, dijo la semana pasada que el plan de infraestructuras de Biden era "audaz y atrevido", pero que aumentaría los impuestos y la deuda.

El senador republicano Roy Blunt instó a la administración a recortarlo y centrarse en lo básico.

"Si volviéramos atrás y nos fijáramos en las carreteras, los puentes, los puertos y los aeropuertos, e incluso en los sistemas de aguas subterráneas y la banda ancha, seguiríamos hablando de menos del 30% de todo este paquete", dijo Blunt en el programa de Fox.

Blunt dijo que creía que un objetivo menos ambicioso, de unos 615.000 millones, sería más aceptable para algunos de sus colegas republicanos y conseguiría para Biden el acuerdo bipartidista que ha dicho desear.

El senador republicano Roger Wicker, de Mississippi, se unió a otros de su partido para tratar de presentar el plan de Biden como una subida de impuestos en lugar de un esfuerzo por reparar y reconstruir las redes de transporte, comunicaciones, agua y electricidad del país.

"Lo que el presidente ha propuesto esta semana no es un proyecto de ley de infraestructuras. Es una enorme subida de impuestos", dijo Wicker en el programa Meet the Press de la NBC.

El plan de Biden elevaría el tipo del impuesto de sociedades después de las deducciones al 28% desde el 21% actual. Su predecesor en la presidencia, Donald Trump, y los legisladores republicanos recortaron la tasa corporativa del 35% al 21% en 2017.

Trump prometió en repetidas ocasiones abordar las infraestructuras en mal estado del país durante su presidencia, pero nunca lo cumplió.

El secretario de Transporte, Pete Buttigieg, añadió que las iniciativas servirán al país hasta la década de 2030 y más allá. "En este momento, seguimos disfrutando de decisiones sobre infraestructuras que se tomaron en la década de los cincuenta".

Empleo

Su principal asesor económico, Brian Deese, dijo el domingo que el plan contiene inversiones que fomentarán el crecimiento del empleo a corto y largo plazo, incluyendo la financiación de guarderías para que más estadounidenses vuelvan a trabajar.

El proyecto de Biden para revitalizar las infraestructuras está diseñado para crear más puestos de trabajo y mantener la economía en marcha mientras el país sale de la pandemia, dijo Deese, director del Consejo Económico Nacional, en una entrevista con el programa Fox News Sunday.

"Pero también pensemos a largo plazo, en las inversiones que podemos hacer que realmente impulsen, no solo un mayor crecimiento del empleo, sino uno mejor, no solo un crecimiento a corto plazo, sino a largo plazo, invirtiendo en nuestras infraestructuras, invirtiendo en nuestra investigación y desarrollo, de una forma que no hemos hecho desde los años sesenta", señaló.

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